Nace el 7 de agosto 1560 en el seno de una de las más ricas familias húngaras. Si bien pertenecía a la más ilustre y distinguida aristocracia, siendo su primo Primer Ministro de Hungría, y su tío Rey de Polonia, también existen antecedentes esotéricos entre los miembros de su familia, como pueden ser un tío adorador de Satán y otros familiares adeptos a la magia negra o la alquimia, entre los que se puede contar a la propia Báthory, ya que desde su infancia había sido influida por las enseñanzas de una nodriza que se dedicaba a las prácticas brujeriles.
Además
de una perversión sádica y sexual, la Condesa Elizabeth Báthory
sentía especial atracción por la sangre, y no sólo se contentaba
con beberla, habitual en los llamados asesinos vampíricos, sino que
se bañaba en ella con el fin de impedir que su piel envejeciese al
paso de los años.
Con
15 años se casa con un noble, (El Héroe Negro, y se van a vivir en
un solitario castillo en los Cárpatos. El conde reclamado en una
batalla, deja sola a Elizabeth por un tiempo. Elisabeth aburrida por
el continuo aislamiento se fuga para mantener una relación con un
joven noble al que las gentes del lugar denominaban "el vampiro"
por su extraño aspecto. En breve regresa de nuevo al castillo y
empieza a mantener relaciones lésbicas con dos de sus doncellas.
Desde ese momento, y para distraerse de las largas ausencias de su
marido, comienza a interesarse sobremanera por el esoterismo,
rodeándose de una siniestra corte de brujos, hechiceros y
alquimistas.
A
medida que pasaban los años, la belleza que la caracterizaba se iba
degradando, y preocupada por su belleza pide consejo a la vieja
nodriza.
Esta,
le indica que el poder de la sangre y los sacrificios humanos daban
muy buenos resultados, y le aconseja que si se bañaba con sangre de
doncella, podría conservar su belleza indefinidamente.
En
esa época, la Condesa tuvo su primer hijo, al que siguieron tres
más, ocupada por su papel maternal, intentó alejarse de las
doncellas, por miedo de cara a la aristocracia, pero en el fondo le
atraían las palabras belleza eterna. Pero más tarde cuando su
marido fallece no tarda en probar los placeres de la bruja.
Pronto
morirá su primera víctima
Una
joven sirvienta estaba peinando a la Condesa, cuando accidentalmente
le dio un tirón.
Ésta,
en un ataque de ira le dio tal bofetada que la sangre de la doncella
salpicó su mano. Al mirarse la mano manchada, creyó ver que parecía
más suave y blanca que el resto de la piel, mandó que cortasen las
venas de la sirvienta y que metiesen su sangre en una bañera para
que pudiera bañarse en ella.
A
partir de ese momento, los baños de sangre serían su gran obsesión,
hasta el punto de recorrer los Cárpatos en carruaje acompañada por
sus doncellas en busca de jóvenes hembras.
Una
vez en el castillo, las doncellas eran encadenadas y acuchilladas en
los fríos sótanos bien por un verdugo, o por la propia Condesa,
mientras las se desangraban y llenaban su bañera.
Una
vez dentro de la pila, hacía que derramasen la sangre por todo su
cuerpo, y al cabo de unos minutos, para que el tacto áspero de las
toallas no frenase el poder de rejuvenecimiento de la sangre,
ordenaba que un grupo de sirvientas elegidas por ella misma lamiesen
su piel.
Durante
11 años, los campesinos aterrados veían el carruaje negro con el
emblema de la Condesa Báthory rastrear el pueblo en busca de
jóvenes, que desaparecían misteriosamente dentro del castillo.
Los
cuerpos sin vida eran sepultados en las inmediaciones del castillo,
hasta que finalmente, tan sólo los arrojaban al campo para que las
alimañas acabasen con ellos.
Se
empezaron a extender rumores por todo el pueblo de que algo raro
sucedía en el castillo.
Finalmente
encuentran los restos de más de una docena de cuerpos sin vida.
Éstos armaron una revuelta insistiendo que el castillo estaba
maldito y era residencia de vampiros, quejándose ante el propio
soberano.
Atacar
a una familia de poder en esa época era algo difícil, pero
finalmente envían una tropa de soldados que irrumpen en el
castillo.
Al
entrar, los soldados encuentran en un cuerpo pálido y desangrado de
mujer en el suelo, otro aún con vida pero terriblemente torturada,
que había sido pinchada para extraerle la sangre, y otra ya muerta
tras ser salvajemente azotada, desangrada y parcialmente quemada.
En
los alrededores del castillo, desentierran otros 50 cadáveres.
En
los calabozos, se encuentran a gran cantidad de niñas, jóvenes y
mujeres con vida a pesar que algunas tenían señales de haber sido
sangradas en numerosas ocasiones.
Una
vez liberadas, sorprenden a la Condesa y a algunos de sus brujos en
medio de uno de estos sangrientos rituales. Son detenidos y
conducidos a prisión. Los crímenes sádicos de Báthory habían
durado aproximadamente 10 años.
Báthory,
aún con el privilegio de pertenecer a la nobleza, fue condenada a
una muerta lenta: la emparedaron en el dormitorio de su castillo,
dejándole una pequeña ranura por la cual le daban algunos
desperdicios como comida y un poco de agua.
Murió
a los cuatro años de permanecer en esa tumba, sin intentar
comunicarse con nadie ni pronunciar palabra. Fue una especie de
suicidio, de repente dejó de tocar la comida y fallece en 1614 con
54 años.
Ivan Gil Bermejo 02 May, 2008
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