miércoles, 14 de diciembre de 2011

ACTOS ESTACIONALES DE BONDAD

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Nunca habrá demasiada bondad en el mundo. Paradójicamente a menudo escasea. Lo notamos a gran escala con las guerras, las atrocidades y los crímenes contra la humanidad. Pero empieza cerca de casa. ¿Cuántas veces hemos salido de casa de buen humor para perderlo nada más llegar al trabajo? Atascos, accidentes, gente grosera, depredadores, gente que siente que es el centro del mundo… Algunos días es como si todo y todos conspirasen para hacer que la vida sea lo más difícil posible. Esto va más allá de algunos planetas retrógrados y de las horas astrológicas, es la implosión de todo lo que convierte una sociedad en algo positivo y civilizado.

En parte, nuestro caminar incluye ofrecer actos de bondad aleatoria, especialmente a los que no se lo esperan de nosotros. Hay poder en la bondad, un poder que proviene de un don hecho sin ataduras, una fuerza que emerge y convierte el mundo en un lugar mejor. ¡Y son tantos los actos de bondad que no cuestan nada!

Están los auténticos actos de bondad y el chantaje emocional. Es importante diferenciarlos, ya sea como la persona que da o como el receptor. El auténtico acto de bondad es un don sin ataduras, algo que se hace en al momento porque se puede hacer. Son muchos los que actúan con una pseudogentileza aparente sólo porque esperan algo a cambio. Necesitan sentir que el otro los necesita, así se sienten vivos. A veces es el receptor quien realiza el genuino acto de bondad al permitir que el que da se sienta necesario. Lo difícil es mantener el equilibrio. Unos opinan que el resultado final importa más que la intención. Mi opinión es que la intención forma parte del resultado. A veces, un desenlace positivo sale de una intención no altruista, pero en general la intención determina el resultado.

Cuando asocias connotaciones estacionales a un acto de bondad y trabajas con los ciclos naturales, ¡imagina cuánto poder añadido contiene cada acto individual!

Primavera

En primavera, dispón el escenario para el ciclo entrante. La primavera ePrimaveras la época de plantar, tanto en plano físico como en el astral. En Imbolc, sembramos lo que queremos manifestar durante el año a todos los niveles. Sentimos la agitación debajo de la superficie antes de que las cosas estén listas para emerger. Ostara es testigo de los primeros brotes de esperanza de la nueva estación.

Es el momento de traducir la estación primaveral en actos de bondad. Considera qué semillas es preciso plantar para conseguir más paz y alegría en el mundo. Puede ser ayudar a un vecino con su jardín o comprometerse como voluntario en alguna asociación unas horas por semana. Sea como sea, activar el ciclo de plantación y cosecha marca una gran diferencia. Iniciar un ciclo de meditaciones en Luna llena por la paz también es relevante. Crea un grupo con un ritual orientado en la paz. Publícalo en la Web. En cada Luna llena, cada persona, en el sitio que esté y en su media noche realizará la meditación y esto activará una ola de energía pacificadora que se amplificará a lo largo del año.

Verano

veranoSi vives en una zona con césped y jardines, mira a tu alrededor. ¿Tienes algún vecino mayor o a una familia monoparental a quien puedas ayudar con su terreno? ¿Qué tal si se lo propones? ¿Quizá al parque local o al santuario natural le vendrían bien un par de manos extra? ¡Ofrécete! ¿Tienes un huerto? ¿Te sobran hortalizas o plantas aromáticas? En lugar de distribuirlas entre tus amigos y compañeros de trabajo, ¿por qué no compartirlas con tus vecinos o los que no tienen huerto? Incluso un ramo de flores cortadas y atadas con una cinta en el felpudo del vecino pueden marcar una enorme diferencia.

Beltane rige la fertilidad y la purificación, pero el solsticio de verano es tiempo para congregarse y es cuando los covens vuelven a sus creadores y propósitos originales. Es la época de los picnics, barbacoas y las fiestas de barrio. ¿Qué tal echar una mano en la organización de un evento vecinal e invitar a gente que normalmente quedaría excluida? El verano está para crear comunidad. Tómate el tiempo de charlar con esa persona que pasea el perro delante de tu casa cada día, de preguntar a la persona detrás del mostrador cómo le va el día y de escuchar de verdad su respuesta. Dedicamos tanto tiempo a correr de un lado a otro que solemos olvidar lo importantes y humanizantes que son las pequeñas interacciones.

Otoño

Hay tres ámbitos de cosecha en otoño: Lammas, el equinoccio de otoño y Samhain. Esotoño tiempo de recoger tanto de forma metafórica como física. ¿Cómo puedes ayudar a los que te rodean a ser lo mejor que pueden ser? ¿Qué han intentado? ¿Qué semillas sembraron previamente durante el año y que ahora van a materializarse? ¿Dónde se han quedado cortos con sus metas y cómo puedes animarles? Es importante recordar que no puedes vivir la vida de otro; puedes ofrecer consejos y opiniones pero también debes respetar sus opciones individuales. A veces, el apoyo silencioso es el mejor acto de bondad que puedes realizar. La fuerza tranquila a menudo tiene más impacto que la fuerza sola.

Aquí también, si hay alguien en tu vecindario que necesita ayuda con la jardinería, es un buen momento para ofrecerse. Ayuda con la recogida física, con la preparación del jardín para el invierno, rastrilla las hojas. Recoge antes de Samhain; lo que quede debe destinarse a los espíritus.

Si tu huerto produce una cosecha muy abundante, piensa en hacer conservas, pon plantas aromáticas a secar, prepara salsas y cosas por el estilo. Además de llenar tu despensa y las de tus amigos y vecinos, piensa en donar parte de las conservas elaboradas en casa a una sociedad caritativa después de verificar si aceptan productos de particulares.

En Lammas, prepara panes de más y distribúyelos a los de tu comunidad o fabrica y reparte muñecas de maíz… Para el equinoccio de otoño, a veces llamado el día de Acción de Gracias de las brujas, organiza un evento comunitario, quizá un último picnic o comida al aire libre antes de que llegue el frío. En Samhain realiza actos de bondad para los espíritus perdidos. Incorpora una sección en tu ritual para ayudarles a encontrar su camino hacia el próximo destino de su viaje.

Invierno

inviernoSon varias las maneras de hacer actos de bondad en invierno. Puedes ayudar a los vecinos a quitar la nieve o a arrancar su vehículo en una fría mañana. Puedes encargarte de la compra de los vecinos mayores o proponer llevarles en automóvil para que hagan sus compras navideñas. Forma un coro y cantad villancicos en una residencia u hospital local. Coloca las luces de Navidad para vecinos demasiado ancianos o que podrían lastimarse y, por tanto, no ponen decoración navideña.

Las tarjetas de Navidad son una tradición en declive hoy en día, en parte debido al florecimiento de la informática. Vuelve a la vieja usanza de mostrar afecto mandando tarjetas. Hay algo hermoso, cálido y amoroso en el hecho de tomarse el tiempo de escribir a mano las tarjetas, y recibirlas. Además de escribir a la gente habitual de tu lista, intenta mandar tarjetas a la gente que has perdido de vista hace tiempo. Te sorprenderás de la renovada y cálida amistad que recibirás a cambio.

El invierno también es un tiempo para la introspección. Reflexiona en ciclos estacionales pasados y comprueba lo que quieres ajustar para la próxima temporada. ¿Cómo puedes convertir el mundo en un mejor lugar para el nuevo año? No necesariamente tiene que ser a lo grande ni espectacular. La bondad a menudo es más gratificante cuando es tranquila y anónima.

Hay actos de bondad que podemos hacer todo el año y a diario. Es un acto de bondad cuidar la Tierra, reciclar, recoger la basura y regar un terreno vacío o adoptar a un animal de la perrera y que inmediatamente nos aportará algo bueno. Podemos sonreír a la gente con la que nos cruzamos. Podemos decir por favor y gracias a la menor oportunidad. Podemos abrir la puerta a alguien que lleva paquetes, ofrecer nuestro brazo para cruzar la calle, permitir que alguien doble a la izquierda delante de nosotros u ofrecer nuestro asiento en el transporte público. Con la situación económica catastrófica y el hambre como problema creciente, y tanto como sea factible, es un acto de bondad necesaria reservar algunas cosas de nuestra lista de la compra para una sociedad benéfica. No hay motivo para que nadie pase hambre, hay suficiente para todos y es obligación de todos luchar contra el hambre. Entregar algunos artículos regularmente en el banco de alimentos local es un paso en esa dirección. Nunca se es demasiado bueno y, cuantos más actos espontáneos realicemos cada día, mejor será nuestro pequeño rincón en el mundo. Si cada uno de nosotros se concentrase en crear el mejor rincón del mundo posible, produciría una ola que se extendería hacia fuera contagiando a todo lo demás. Podremos cambiar el mundo.

Cerridwen Iris Shea