lunes, 16 de febrero de 2026

El jardinero

Pero, madre ¿Cómo quieres que esta mañana me dé cuenta de lo que hago cuando el Príncipe está a punto de pasar por delante de mi casa? ¿Qué peinado crees que debo hacerme? ¿Cómo piensas que debo vestirme para semejante ocasión?

Ya sé, madre, lo que vas a decirme; que él ni siquiera va a mirar a mi balcón, que pasará tan rápido como un suspiro, que todo será como una nota que se escapa llorando de una flauta… Pero el Príncipe va a pasar por delante de mi casa, madre, y para ese momento quiero engalanarme lo mejor que pueda.

Ya ha pasado el Príncipe, madre. ¡Cómo lucía la carroza bajo los rayos del sol! Yo aparté el velo que cubría mi rostro y tomé el collar de piedras rojas de mi cuello y lo arrojé a sus pies. Sí, madre. ¿Por qué te quedas mirándome? Ya sé que pasó tan rápido como el viento y que no volvió su cara para mirarme; ya sé que mi collar fue aplastado por las ruedas de la carroza y cuando él pasó no quedaba sino una mancha rojiza sobre el polvo; ya sé que nadie se dio cuenta de mi regalo, ni de a quién iba destinado… Pero ha pasado el Príncipe por delante de mi casa y yo le he dado, a su paso, lo que mejor que tenía.

R. Tagore

sábado, 14 de febrero de 2026

SAN VALENTÍN

En nuestros días, la fiesta de San Valentín, tiznada de connotaciones comerciales, no significa mucho más que un festival de marcas publicitarias, rosas rojas y dulces con forma de corazón.

Para algunos continúa siendo una hermosa manera de decir “te quiero”, para otros una fiesta cursi a través de la cual nuestra sociedad de la opulencia nos acorrala hacia el consumismo, pero lo que casi todos ignoran son las raíces del Día de los Enamorados, que se remontan a cultos muy antiguos llenos de magia y sacralidad.


¿Quién fue San Valentín?

Los orígenes de las celebraciones en honor a este santo se remontan a la Edad Media cuando el Papa Gelasto estableció en el año 498, el día 14 de febrero para honrar a San Valentín. Pero realmente ¿quién fue este hombre y por qué utilizar su memoria para conmemorar el amor?

Durante el Imperio Romano el emperador Claudio II intentó realizar un experimento. Tenía la creencia de que los hombres solteros eran más fieros en el campo de batalla y podían entregarse mejor al arte de la guerra, así que con el fin de lograr un ejército invencible, prohibió que los soldados contrajesen matrimonio. Al parecer, un sacerdote llamado Valentín, considerando que ninguna autoridad mundana tenía el derecho a decidir sobre un sentimiento tan puro como el amor, decidió contravenir las órdenes imperiales y casar a cuantos soldados se lo pidieran. El emperador, al descubrir los matrimonios furtivos consagrados por este rebelde sacerdote, lo mandó matar y, según cuenta la leyenda, esta muerte se produjo un 14 de febrero. Según esta misma leyenda, estando encarcelado y conociendo su fatal destino, Valentín estableció una hermosa amistad con la hija del carcelero a la que el día que iba a ser ajusticiado dejó una carta en cuyo sobre ponía “con amor de tu Valentín”.


Un culto ancestral

Según algunas investigaciones no se puede saber con exactitud la fecha en que murió San Valentín, pero la iglesia católica seleccionó el 14 de febrero para unir el culto al santo casamentero con otros cultos ancestrales en honor a la Naturaleza que eran celebrados desde muy antiguo en la misma fecha.

Para los antiguos pueblos indoeuropeos el 25 de diciembre nacía el Dios Solar y, tras su nacimiento, se iniciaba un proceso de purificación que duraba 40 días y que finalizaba a comienzos de febrero, fecha en la que comenzaban los ritos de la fecundidad que abrirían el nuevo ciclo de la Madre Tierra. Según las antiguas creencias en el día 14 del mes de febrero todas las fuerzas de la Naturaleza lograban unirse regenerando por completo el ciclo de la vida.

Los romanos tomaron de las tradiciones indoeuropeas estas fiestas en honor a la Madre Naturaleza y celebraron las lupercalias, celebraciones muy relacionadas con la fertilidad. En ellas, el día 15 de febrero, los hombres vestidos con pieles de lobos y portando látigos de cuero, azotaban a quienes se encontraban por su camino. Las mujeres tenían la creencia de que obteniendo esos azotes lograrían ser más fértiles, ya que los latigazos activaban sus zonas erógenas y su riego sanguíneo y al ir, tras recibirlo al encuentro de sus varones, muchas de ellas lograban su objetivo de quedarse embarazadas.

A lo largo de los siglos, esta fecha de orígenes mágicos fue obteniendo las connotaciones románticas que hoy conocemos.

Durante el Renacimiento se sabe que muchos prisioneros enviaban poemas de amor a sus enamoradas y durante el siglo XVIII se aprovechaba esta fecha para que los jóvenes cortejaran a las muchachas del pueblo. Una de las costumbres más antiguas era la práctica de escribir el nombre de mujeres en pedazos de papel, echarlos en una jarra y sacarlos por turnos. La mujer cuyo nombre era sacado por un hombre se convertía en su Valentina y el muchacho tenía que cortejarla. Poco a poco esta tradición fue adquiriendo sus connotaciones actuales, se comenzaron a realizar regalos y a entregar tarjetas hasta llegar a ser lo que es en nuestros días.


Una fecha mágica

Según la numerología, el 14 de febrero es una fecha marcada por la magia. El número 14 incluye dos veces el 7, que es el número mágico por antonomasia y la suma del 1+4+2 vuelve a remitirnos al 7, que es el número místico por excelencia en todas las tradiciones del mundo, desde el judaísmo hasta el islam, pasando por la mística hindú y otras tradiciones como la Alquimia o la Teosofía.


Las flechas del amor

Aunque el propio nombre de San Valentín evidencia sus implicaciones católicas, gran parte del simbolismo de esta fecha nos remonta a sus orígenes profanos.

El santo que protege a los enamorados en realidad no era el causante del nacimiento del amor entre dos (o más) personas, sólo legitimaba su unión ante Dios, pero ¿quién provocaba este sentimiento?

Para los griegos, el culpable de la aparición de este sentimiento era su dios Eros, más conocido como Cupido (su forma romana). Este dios, representado con la figura de un niño, era hijo de Venus, la diosa del Amor; la cual transcurrido el tiempo y viendo que su hijo mantenía su imagen infantil, comenzó a preocuparse y fue hasta el oráculo de Temis para consultarle su problema y éste le contestó: “El amor no puede crecer sin pasión”.

Lo cierto es que Venus no acabó de entender esa respuesta hasta que nació su hijo Anteros, el dios de la Pasión. Cuando estaba junto a él, Eros crecía hasta convertirse en un apuesto joven; pero cuando se separaban, el dios del Amor volvía a su forma infantil y seguía con sus travesuras.

Según cuenta la leyenda, Eros portaba dos tipos de flechas: unas de oro, que producían un amor instantáneo y otras de plomo, que provocaban la absoluta indiferencia. Al ser un dios niño, con frecuencia lanzaba sus flechas a lo loco y por ello, en muchas ocasiones, las personas se enamoraban de quien menos debían.


El amor es...

  • Niño: Como vemos en el mito, la esencia del amor es infantil, por tanto para mantenerla viva no debemos tratar de dominarla. Sólo sabremos vivir el amor si somos capaces de dejarnos llevar por el niño que llevamos dentro, adentrándonos en el intenso juego de los sentimientos.

  • Apasionado: Como relata el mito, el amor no puede crecer sin pasión. Durante los primeros meses de las relaciones, la pasión es uno de los ingredientes principales en la receta de la felicidad romántica; pero con el paso del tiempo se va evaporando y hay que llamarla para que no desaparezca. Así que toma nota, no te dejes llevar por la pereza y échale un poco de pimienta a tu relación de pareja. Si lográis no dejar de sorprenderos mutuamente la llama de vuestra relación crecerá indefinidamente.

  • Agridulce: En el mito vemos como Eros lanzaba flechas de oro y flechas de plomo, lo que nos demuestra que en la esencia del amor están tanto los sentimientos de los enamorados como la indiferencia del desamor. Si Eros te ha tocado con una flecha de plomo no desesperes, piensa que el amor en el fondo tiene un origen aleatorio y que igual que hoy te encuentras desamor, mañana tu corazón puede ser tocado por una flecha de oro y vivir la historia de amor más bonita del mundo. Pero jamás pienses que no eres lo suficientemente bueno para la persona que amas, eres un ser único e irrepetible al que alguien, en algún lugar, estará esperando para vivir la magia de los sentimientos, así que no te empeñes en conquistar un amor que no es el tuyo, y mantén tus sentidos alerta para no dejar escapar tu flecha dorada.

  • Ciego: Como ya hemos dicho, el amor es aleatorio y uno no puede ver los defectos en la persona a la que ama o verlos y no poder dejas de sentir amor. Ante esto, no olvides que el amor es cosa de dos y que no debes estar al lado de alguien que no te respeta, ya que tu relación dejará de basarse en un sentimiento libre para convertirse en dependencia.

Pero si, por el contrario, nace en tu corazón el amor por alguien que a los ojos de los demás no es suficientemente hermoso o inteligente, haz caso solamente a tus sentimientos, ya que a veces los mayores tesoros están reservados a la vista de unos pocos y puedes llegar a perderlos si te dejas llevar por los perjuicios ajenos.

  • Rebelde: El amor en esencia es rebelde, como vemos incluso en la biografía de quien dio el nombre al Día de los Enamorados, no hay mayor rebeldía que la fuerza de los sentimientos. Si amas, déjate llevar por la fuerza de tu corazón aunque te conduzca a hacer cosas que la razón no entienda.

No dejes que nadie te diga a quién puedes o no amar, ya que como hemos visto, el amor es un pinchazo lanzado directamente por los dioses y ¿quiénes somos nosotros para juzgar los designios divinos?

-Rainbow Wolf

viernes, 13 de febrero de 2026

EL INVITADO OLVIDADO

Un hombre que pasaba frente a la casa de un vecino notó que la chimenea era recta y que una pila de leña había sido colocada cerca de la estufa.

-Es mejor que construyas otra chimenea con un codo -advirtió al dueño de la casa-. Y mejor si quitas esa leña porque puede provocar un incendio.

Pero el dueño de la casa no hizo caso del consejo.

Tiempo después, la casa se incendió y, por fortuna, los vecinos ayudaron a apagar el fuego. Entonces, la familia mató un buey y preparó vino para expresar su agradecimiento a los vecinos, pero se olvidaron de invitar al que les había aconsejado construir una chimenea nueva.

-Si hubiera aceptado el consejo de aquel hombre -recordó alguien al anfitrión-, se habría ahorrado los gastos del buey y el vino y habría evitado el incendio. Ahora está usted agasajando a los vecinos que le ayudaron, pero, ¿es justo olvidar al hombre que le aconsejó reconstruir la chimenea y apartar la leña?

El anfitrión se dio cuenta de su error e invitó al hombre que le había dado ese buen consejo.

Esta historia nos enseña que las desgracias muchas veces pueden evitarse haciendo caso a sabios consejos.

jueves, 12 de febrero de 2026

EL HOMBRE Y LA ROCA

Un buen día, un hombre se encontraba rezando y escuchó una voz que le dijo: “Quiero que empujes la roca más grande que encuentres”.

A la mañana siguiente, el hombre se despertó temprano y, motivado por lo que la voz le había pedido, fue en busca de una enorme roca. Al encontrarla, comenzó a empujarla, pero nada sucedía. Y pasó todo el día empujando, esperando que se moviera, pero nada.

Al día siguiente, lo intentó de nuevo pero la roca continuaba sin moverse. Y así estuvo durante tres meses, hasta que un día se frustró y dejó de empujar.

Esa noche, de nuevo escuchó la voz que le decía: “¿Por qué dejaste de empujar la roca?” “Me cansé de hacerlo porque no pasaba nada”, respondió. Y la voz le dijo: “¿No ha pasado nada? Mira en lo que te has convertido. En una persona determinada y enfocada. Y mira lo desarrollados que están tus músculos. Definitivamente no eres la misma persona que empezó a empujar la roca el primer día”.

Ante las dificultades, en ocasiones tendemos a rendirnos, nos cansamos de “empujar la enorme roca” porque creemos que no avanzamos, pero no nos damos cuenta de que es el proceso de empuje lo que realmente nos transforma.

miércoles, 11 de febrero de 2026

EL HOMBRE Y LA MUJER

El hombre es la más elevada de todas las criaturas.
La mujer es el más sublime de todos los ideales. Dios hizo para el hombre un trono; para la mujer un Altar. El trono exalta, el altar santifica.

El hombre es el cerebro; la mujer el corazón. El cerebro fabrica la Luz; el corazón produce el Amor. La Luz fecunda; el Amor resucita. El hombre es genio, la mujer es ángel. El genio es inmensurable; el ángel indefinible. La aspiración del hombre es la suprema gloria. La inspiración de la mujer es la virtud extrema. La gloria hace todo lo grande; la virtud hace todo lo divino. El hombre tiene, la supremacía, la mujer la preferencia. La supremacía significa la fuerza; la preferencia representa el derecho. El hombre es fuerte por la razón; la mujer es invencible por las lágrimas. La razón convence; las lágrimas conmueven. El hombre es capaz de todos los heroísmos, la mujer de todos los martirios. El heroísmo ennoblece, el martirio sublimiza. El hombre es un Templo, la mujer es un Sagrario. Ante el Templo nos descubrimos, ante el Sagrario nos arrodillamos.

Víctor Hugo

martes, 10 de febrero de 2026

El hombre sabio

 

El sabio se mantiene alejado de la rivalidad, de la codicia y de la confusión producida por los deseos.

El sabio es feliz al vivir, es bondadoso y armoniza con todos, es sincero al hablar, equilibrado y recto en el trabajo y en la vida. Cuando acaba su obra, se retira oportunamente, su respiración es fresca como la de un niño, y busca siempre beneficiar a los hombres.

El sabio es difícil de comprender, es cauteloso como quien atraviesa un río en invierno, prudente como quien tiene enemigos, reservado como el huésped de una casa, sencillo como la madera, tranquilo como un valle y profundo como las aguas de un lago.

El sabio posee poco porque se ha olvidado de las cosas, su presencia es modelo para todos los hombres. No se muestra, por eso resplandece, no se vanagloria, por eso sobresale, no se exalta, por eso merece elogio, es humilde y se mantiene íntegro. Permanece independiente, aunque viva rodeado de gloria y esplendor. Nunca pierde la paz.

El sabio no es impetuoso, y nunca pierde el dominio de sí mismo.

El sabio no ofende a nadie, y nunca halla motivo para rechazar a nadie.

El sabio es aquel que se conoce a sí mismo, que quiere conquistarse a sí mismo, más que conquistar a otros.

El sabio, contemplado, no parece digno de ser mirado, oyéndolo, no parece digno de ser escuchado, sin embargo, contiene en sí todas las virtudes.

El sabio parece que no hace nada y, sin embargo, nada queda sin realizar

El sabio hace del corazón de los demás el suyo propio. Con el bueno obra de forma buena, con el malo obra de buena forma.

El sabio se parece a un niño, nada ni nadie le daña.

El sabio se da cuenta de las cosas que para los demás pasan inadvertidas, y estima por igual las grandes y las pequeñas.

El sabio no combate, mas siempre vence, y no teme a la muerte.

El sabio es, en fin, quien está en armonía con la naturaleza.

(Tao Te King)

lunes, 9 de febrero de 2026

EL HOMBRE QUE TALLÓ POR AMOR 6.000 ESCALONES

Encontré una de esas historias de mariposas revoloteando las entrañas, una historia para hacer muecas al pasado, para seguir confiando en la naturaleza y condición humana. Esta es la historia de una pareja china que se entregó de por vida al amor prohibido dejando huellas perennes de su cariño.


La historia se remonta a hace más de medio siglo cuando Liu Guojiang que tenía 19 años de edad, se enamoró de una mujer de 29, madre y viuda llamada Xu Chaoqing. En ese momento, era inaceptable e inmoral para un hombre joven y chino amar y convivir con una mujer mayor y con hijos. Para evitar el mercadeo de chismes y curiosidades, la pareja decidió irse a vivir a una inaccesible cueva en Jiangjin County en Chongqing, suroeste de China.

Perdida entre las montañas, y a salvo de críticas de familiares, amigos y vecinos por las diferencias de edades y las condiciones de sus respectivas vidas, la pareja padecía las condenas a su amor y Liu, en un heroico acto decidió construir un refugio muy artesanal para ambos alejados del caldo de reproches.

En un principio, no tenían nada, ni electricidad o incluso nada que llevarse a la boca excepto sus propios labios. Tenían que comer hierba y las raíces que encontraban en la montaña, y Liu fabricó artesanalmente una lámpara de queroseno (traído de la ciudad) que utilizaron para aligerar sus sombras.
La vida fue muy dura y Xu sintió que había atado Liu y le preguntó en varias ocasiones, “¿te arrepientes?” a lo que Liu siempre respondió, “Siempre y cuando seamos positivos, la vida va a mejorar”.

El camino hasta su recóndito hogar era muy complicado, paraje virgen y escarpados riscos conducían a una pequeña cueva donde firmaron sus mejores años. Al principio y debido a la dificultad, era sólo Liu el que bajaba de vez en cuando para casos de necesidad extrema relegando a Xu a la soledad de 2 intensas jornadas cuando marchaba su marido del hogar.
El “detalle” que Liu dedicó a su amada se fraguó a partir del segundo año, y durante más de 50. Liu decidió tallar, poco a poco y con sus propias manos los escalones necesarios para salvar los 1550 metros de desnivel de la montaña y así facilitar la bajada de su mujer.


En 2006, su historia se convirtió en la mejor historia de amor de China (premio de una importante publicación). El gobierno local decidió preservar la “escalera del amor” y el lugar donde vivió la pareja como un museo, para que esta historia de amor pueda ser recordada para siempre.

domingo, 8 de febrero de 2026

ILUMINACIÓN

Hay cinco pasos para llegar a la iluminación: escuchar, ver, soñar, amar y seguir los dictados de tu corazón.

sábado, 7 de febrero de 2026

LA LUNA 🌕

En la mitología china, la Luna, en vez de ser una deidad viviente es el lugar donde viven los inmortales y las hadas.

viernes, 6 de febrero de 2026

EL HOMBRE POLILLA

El primer avistamiento del Hombre Polilla, conocido como Mothman, data de noviembre de 1966 y se sitúa en Point Pleasant, Virginia (EEUU). Dos matrimonios que iban a en coche vieron al lado de la carretera una criatura de unos 2 metros de altura, con dos alas plegadas a la espalda y unos brillantes ojos rojos. Según explicaron posteriormente estos testigos aterrorizados, la criatura en cuestión les siguió hasta la entrada del pueblo. Decenas de avistamientos se reportaron los días siguientes días. Algunos se lo creyeron, otros no.

     Un año después, un terrible desastre golpeó la pequeña ciudad de Point Pleasant. Se derrumbó un puente y 46 personas murieron en el accidente. Cuentan que el ya  conocido como Hombre Polilla estaba en el puente justo antes del derrumbe.

     Desde entonces, son muchos los testigos que aseguraban haber divisado a la extraña criatura poco antes de grandes tragedias a nivel mundial, como el mismísimo 11-S en Nueva York. Otros aseguran que sus apariciones coinciden con un mayor avistamiento de ovnis.

jueves, 5 de febrero de 2026

El hombre pequeñito

El hombre pequeñito

saludó al muy solemne,
sacó una servilleta
y dibujó un gran mapa
de su pequeña patria

Puso en ella

barquitos de papel, colores, árboles,
unos peces azules
nadando en la mañana
y hasta un pájaro pinto.

El muy solemne extrajo

del profundo chaleco
dos soldados de plomo.

El pequeñito

recogió con cuidado
de no perder migaja
su patria servilleta
y se fue como vino.

El vencedor pestañeó perplejo

con sus sólidos párpados de palo.

José Ángel Valiente

miércoles, 4 de febrero de 2026

EL HIJO DEL NADADOR

Un hombre iba paseando por un frondoso bosque cuando, de pronto, escuchó los gritos y lloros de un niño pequeño.

Llevado por la curiosidad, se puso rápidamente a buscar la procedencia de ese llanto desesperado. Pasados unos minutos fue a parar a la orilla de un río, donde vio a otro hombre tratando de arrojar a un niño al agua.

-¡Deténgase, señor! ¿Se puede saber por qué quiere tirar a la criatura al río? -preguntó sorprendido-. ¿No ve que el pequeño está aterrorizado?

-Pero ¿cómo va a estar aterrorizado si su padre es un excelente nadador?, respondió el hombre mientras seguía sujetando al niño, que no dejaba de llorar, por las piernas.

El paseante, incapaz de creer lo que acababa de oír, gritó sin poder salir de su incredulidad:

-Pero, buen hombre, por mucho que el padre sea un excelente nadador no significa que su hijo también lo sea-. Y se marchó del lugar llevándose las manos a la cabeza.

Esta fábula nos recuerda que nadie nace sabiendo. Todo precisa un aprendizaje, y hay cosas que sólo se consiguen con esfuerzo y perseverancia aunque, al principio, nos dé miedo y lloremos, como le pasaba al niño de la historia.

martes, 3 de febrero de 2026

EL HADA Y LA NIÑA

Una niña paseaba por un prado cuando vio a una mariposa clavada en un espino. La liberó con todo cuidado y amor y la mariposa alzó el vuelo. De repente, se dio la vuelta y, para su sorpresa, se convirtió en una hermosa hada.

-En premio a tu bondad por haberme liberado, quiero concederte un deseo -dijo el hada.

La niña lo pensó un momento y respondió: “Quiero ser feliz”.

El hada se inclinó, le dijo unas palabras al oído y desapareció.

Y la niña fue creciendo, y no había en todo el lugar nadie más feliz que ella. Cuando alguien le preguntaba el secreto de su felicidad, ella sonreía y decía: “Escuché las sabias palabras de un hada”.

Cuando fue anciana, los vecinos temían que pudiera llevarse a la tumba su maravilloso secreto. “Cuéntanos que te dijo el hada”, le suplicaban.

-El hada me dijo que, por muy seguras de sí mismas que parecieran las personas que conociera a lo largo de la vida, todas y cada una de ellas me necesitaban. Y así he actuado con cada persona que me he cruzado en mi camino, dando lo mejor de mí y siendo inmensamente feliz gracias a ello.

Así vemos que la mayor felicidad radica en dar más que en recibir.

lunes, 2 de febrero de 2026

IMBOLC

Celebra esta festividad vistiendo tu altar de blanco y plateado. Que todo el altar sea blanco: velas blancas, recipientes blancos, etc. Representa a la Diosa como una vaca con cuernos. Si llevas ropas rituales, honra a Brígida llevando prendas blancas. Ya que Neptuno está prestando su glamour al Sol, añade algo de brillo a tu ropa con detalles plateados y “diamantes”.

Toma del exterior algo de nieve de la última tormenta, o utiliza hielo picado. Llena con la nieve un recipiente sobre tu altar. Limpia una botella o una jarra y llénala de leche fresca. También puedes hacer queso fresco, y traer al altar pasteles y cerveza. Ponlo dentro del reciente con nieve.

Las energías planetarias son especialmente favorables en esta festividad para trabajar mágicamente a favor de la paz mundial. Pon todas las velas que vas a utilizar durante el año que empieza en el altar y empieza este ritual a oscuras. Utiliza tu magia para fortalecer al Sol que retorna. Dedica y consagra todas tus velas durante la festividad de la luz y consagra tus herramientas de jardín o agrícolas que utilizarás durante el próximo ciclo de crecimiento. Esta es la festividad de los nuevos comienzos.

K. D. Spitzer

domingo, 1 de febrero de 2026

TAL DÍA COMO HOY...

Tal día como hoy, en 1969 nace Brian Krause.

GESTOS

El gesto budista de bendición (la mano levantada con el dedo índice tocando el pulgar) significa “acción perfecta del pensamiento con plan perfecto”.

sábado, 31 de enero de 2026

REGALOS

Cuando regales una cartera, monedero, billetero o un bolso, introduce una moneda dentro (de cualquier valor), para atraer a la prosperidad.

viernes, 30 de enero de 2026

El hada de los niños

De su lejano reino, volando silenciosa,
El hada de los niños, más bella que una rosa,
Llega toda vestida de luz, y coronada
De ardientes amapolas. ¡Oh misteriosa hada!
De sueños mil felices su rostro brilla lleno,
y del dormido infante sobre el rostro sereno
Se inclina vaporosa, va acariciando leve
Los dorados cabellos con su mano de nieve,
Bajo la sombra quieta de la tierna pupila
Visión rauda de ensueños en tumulto desfila.
Pasan en gran cortejo muñecas sonrientes,
Soldados diminutos, de armaduras lucientes,
Prados de flores llenos, y blancos corderillos,
Osos de piel de seda, alegres geniecillos,
Caballitos enanos, mariposas gigantes,
Países misteriosos y trompetas sonantes.

jueves, 29 de enero de 2026

El Guerrero Azteca

"Hubo en esta tierra una Orden de caballeros que profesaban la milicia y hacían voto y promesa de morir en defensa de su patria y de no huir la cara a diez ni a doce que les acometiesen. Los cuales tenían por dios, caudillo y patrón al Sol. Su fiesta se llamaba 'Nawi Ollin'. Se celebraba dos veces en el año: el 17 de marzo y el 2 de diciembre; las dos veces que en el año cabía el número de 'cuarto curso o movimiento' ('Nawi Ollin').

 

Esta Orden de caballeros tenía su templo y casa particular curiosamente labrada, de muchas salas y aposentos, donde se recogían y servían a la imagen del Sol. Y, dado que todos eran casados y tenían sus casas particulares y haciendas, tenían, empero, en aquellos aposentos y casas de aquel templo, sus prelados y mayores, a quienes obedecían y por cuyas ordenaciones se regían, y donde había gran número de mozos, mancebos, que profesaban de seguir aquella Orden de caballería que podemos llamar 'Los Comendadores del Sol', cuya divisa llevaban cuando iban a la guerra.


Su templo se llamaba 'Kuakuauhtin Inchan', que quiere decir 'la casa de las águilas'; por metáfora, la casa de los hombres valientes.


En lo alto de este templo, había una pieza mediana junto a un patio. En la pieza, sobre un altar, estaba colgada en la pared una imagen del Sol, pintada de pincel en una manta, la cual figura era de mariposa ('Nawi Ollin'), con sus alas, y a la redonda de ella, un cerco de oro, con muchos rayos y resplandores que de ella salían. Para subir a esta pieza había como cuarenta gradas.


Se incensaba esta imagen cuatro veces entre día y noche y se le hacían toda clase de ritos y ofrendas.


Esta fiesta se solemnizaba de la manera siguiente: había que ayunar hasta que, haciendo el Sol su curso, llegaba al mediodía, en el cual punto tomaban los sacerdotes caracoles y bocinas y hacían la señal para que la gente acudiera al templo.


En acabando de ofrecer sus ofrendas este día, alzaban los ojos al Sol y llamaban al Señor de lo Creado".

 

Hubo siete órdenes de guerreros: Águila, Serpiente, Ocelote, Lobo, Venado, Coyote y Chapulín.

 

PASOS EN LA INICIACIÓN DEL GUERRERO


Todo ser escogido pasaba estos cuatro pasos:


1.      'Mazewaliztli' (elección, merecimiento y preparación).

2.      'Tozoztli' (la agonía, vigilia).

3.      'Xochimiki' (muerte florida).

4.      'Tlakatia' (nacimiento) o Izkaltia (resurrección).

'Intlayak ik mo-katzawani in tletlakolli, aya makizkia'.

Si nadie se hubiera mancillado con el pecado, nadie moriría.

 

LEYENDA DE LA ABUELA

De cinco masas y cuatro atoles están hechos los hombres, lo que está simbolizado por las cinco masas que vienen de los cinco diferentes colores del maíz: blanco, amarillo, rojo, negro y azul; los cuatro atoles son los colores intermedios. También con esto se simboliza a las cinco razas. El venerable maestro Samael nos habla de que existieron los hombres azules, los etéricos. Son las cinco razas desarrolladas hasta la fecha.


La abuela (la Divina Madre) es la que da el bastón de mando ('Axitl') al guerrero.


"Yo poseo la nada; mas si mi abuela me diera un bastón, podría voltear la Tierra al revés, cristalizar el cielo y vivir eternamente".


El 'axitl' o bastón es corto, pues es tan sagrado que no debe tocar el suelo. Representa el fuego sagrado que asciende por la espina dorsal, llega a la pineal y luego desciende a la base de la nariz, hasta llegar al corazón.


Entre los 'nawas' existió todo un complejo de percepciones por el que se concibió al cosmos a partir de un modelo corporal y, a la inversa, que explicó la fisiología humana en función a los procesos generales del universo.


El cuerpo humano es núcleo y vínculo general con el Cosmos, centro de nuestras percepciones, receptor y transmisor de pensamientos, principio de nuestra acción y actor, beneficiario y víctima de nuestras emociones y pasiones.


Las concepciones o más bien percepciones de la Naturaleza y el Cosmos, guiaron y justificaron el comportamiento práctico de los distintos componentes de la sociedad 'nawa'.


Nuestros antepasados fueron conocedores de los valores eternos que han sido olvidados y que son factibles de ser revividos en beneficio de las sociedades contemporáneas.


Cada ser humano es el centro de su propio universo personal y tiene que respetar a todos los demás universos.


Un cazador usa su mundo lo menos posible, pero con ternura y delicadeza.


Buscar la perfección del espíritu es la única tarea digna de nuestra hombría y del guerrero.


El guerrero debe ser impecable. El guerrero debe ser libre, fluido, imprevisible.


No debe tener rutinas.

No debe tener historia.

No debe tener apegos.






Debe perder la importancia personal.


Un guerrero puede sufrir daño, pero no ofensa. Para un guerrero no hay nada ofensivo en los actos o palabras de los demás, mientras él mismo esté actuando dentro del ánimo correcto.


Un guerrero debe hacerlo todo como si fuera su última batalla sobre la Tierra.

Un guerrero va al encuentro de sí mismo, dando gracias por todo lo pasado y por lo que en ese momento es; sin pedir nada, pero con la alegría del que va al encuentro de su Padre.


El ánimo de un guerrero no es tan descabellado en el mundo social ni para nadie. Se necesita para salirse de toda clase de tonterías y vanidades.


Pero la lucha, la negación de sí mismo, el sacrificio, debe ser en cada instante. Constantemente hay que matar el minuto, la hora, el día, el mes, el año, que pasan. Esta es la guerra florida, la guerra contra sí mismo, puesto que el hombre debe florecer y esto lo logra sólo a base de méritos del corazón y trabajo intenso con la energía creadora, sin derramar el vaso sagrado.


El guerrero 'tolteka', debe ir al conocimiento como a la guerra: con miedo, pero con determinación.


Nochtin ti welitih

Keh kuau ti patlanih

patlan tlaikpak

yawaloa in Zemanawak

ika tlawillik atlapaltin


Todos podemos

volar como águilas,

volando sobre la Tierra,

circulando el Universo,

con alas de blanca luz.


El sentimiento de la muerte torna al guerrero dulce y bondadoso, pues para él, ante este fin irremediable, todos los destinos son válidos. Nada nos diferencia de un escarabajo; la muerte nos acecha a todos, como una sombra.


La dulzura y bondad espontánea de los hombres llamados primitivos, es la prueba de su superioridad sobre el hombre civilizado, es decir, envuelto en mil cobardías.


Los actos del guerrero tienen un poder, particularmente cuando quien actúa sabe que son la última batalla en la tierra.


El hombre corriente puede ser comparado con un viajero adormecido, que va, sin apercibirse, de estación en estación; la estación terminal es la muerte y él no habrá tenido placer ninguno en el viaje.

Algunos consideran las cosas como una bendición, otros como una maldición; el guerrero toma todo en la vida como un reto. La vida del guerrero es un reto perpetuo.


Tenemos la responsabilidad de vivir en un Universo misterioso. Estamos, pues, en presencia de una purificación radical.


La sociedad moderna, extraño monopolio de una secta cosmopolita, se distingue de otras sociedades por guardar silencio sobre la muerte. Toda referencia a la muerte está proscrita, y los muertos son escamoteados. Para el guerrero, la muerte es, por el contrario, la única compañía verdadera, la consejera que testimonia todos nuestros actos.


El guerrero debe actuar siempre como un lúcido hombre acosado. El hombre que cree tener todo su tiempo es a menudo el grosero, ávido y libidinoso que el guerrero no debe ser; éste si actúa con el sentimiento de la urgencia, jamás actúa con odio y, ciertamente, rechaza comportarse como un cerdo so pretexto de que la vida le ha de faltar.


El guerrero forja su paciencia, que es el arte de perseguir su objetivo sin proyectar nada de antemano, viviendo con plenitud el momento presente.

miércoles, 28 de enero de 2026

EL GRANJERO Y LA SERPIENTE

Una fría mañana de invierno, un granjero se encontraba dando un paseo por sus campos de cultivo. Deambulando por allí, de repente tropezó con algo rígido y, al bajar la mirada descubrió que en el suelo yacía una serpiente moribunda, congelada por el frío.

El granjero sabía lo mortal que podía ser esa serpiente y, sin embargo, se apiadó de ella, la recogió y se la puso en el pecho para calentarla y reanimarla dentro de su abrigo. A la serpiente no le tomó mucho tiempo revivir y, cuando tuvo suficiente fuerza, mordió a aquel pobre hombre que había sido tan amable con ella.

La mordedura fue letal y el granjero, mientras exhalaba su último aliento, exclamó arrepentido a los cuatro vientos:

-Aprended de mi destino a no tener piedad de un sinvergüenza.

Esta historia nos enseña que hay quienes nunca cambian su naturaleza, por muy bien que nos comportemos con ellos, y devuelven mal por bien. Así, nos podemos encontrar con personas que, a pesar de que nosotros tengamos gestos de bondad hacia ellos, sólo son capaces de responder con traición.

martes, 27 de enero de 2026

Gran Espíritu

Gran Espíritu

Todas las cosas vivientes vienen cara a cara con el Gran Espíritu.

Y el Gran Espíritu mora dentro de todas las cosas vivientes.

Árbol, Flor, Agua, Tierra y Viento… todas las cosas.

A veces el Gran Espíritu es severo

A veces el Gran Espíritu alivia.

Abarcando toda vida.

En cualquier lugar el Gran Espíritu mora,

Es la fuente de una mansa luz cristalina.

Y es dentro de esa luz que nos volvemos Uno,

Flotando como en el cuerpo caluroso de nuestra madre.

Viviendo juntos como los niños de la tierra.

Sin tiempo,

Sin fin…

lunes, 26 de enero de 2026

EL GOLEM

  • Según las leyendas judías “golem” es un ser, mitad hombre, mitad monstruo, creado del barro tras una ceremonia religiosa mágica. Aunque en principio la palabra “golem” aparecía en referencias talmúdicas para designar el momento de la Creación, antes de que Dios insuflara el alma en Adán, durante los siglos III y IV d.C. circularon historias de rabinos que habían sido capaces de crear “golems” con ritos que seguían el proceso divino.

  • Pese a que las tradiciones cabalísticas del Medioevo aluden también al “golem”, el mito no cristaliza hasta el siglo XVI, en la figura de un rabino de Praga llamado Judah Loew que, según las narraciones de la época, habría creado un “golem” para cumplir funciones de sirviente. Dicho “golem” también habría salvado a los judíos checos de las persecuciones inculpándose de falsas acusaciones sobre crímenes rituales.

  • El mito del “golem” ha tenido una extraordinaria influencia posterior. Se cree que influyó en la novelista británica Mary Shelley cuando ésta escribió –en 1.818- su celebérrima novela “Frankenstein”. Fue también origen de numerosa literatura en torno suyo, e incluso el mito de este monstruoso ser de barro fue llevado en varias ocasiones al cine, en la época muda.

domingo, 25 de enero de 2026

DIENTE DE TIBURÓN

Un collar de dientes de tiburón protege a quien lo lleva puesto y trae prosperidad.

Pero no seáis cafres y dejad en paz a los tiburones, comprádlos de pega. Por favor. E.

viernes, 23 de enero de 2026

EL GIGANTE MacMAHON

El caballero del castillo de Ronayne, en Irlanda, muy cerca de Cork, tenía un hijo de poca edad, que era sin disputa el niño más hermoso del condado.

     El día que el niño cumplió siete años desapareció del castillo de manera misteriosa. Su padre prometió una buena recompensa a quien averiguara su paradero, pero todo fue inútil.

     Una tarde, Robín, un forjador que vivía en una cueva cerca del castillo, quedóse dormido junto a la fragua. De pronto apareció delante de él, montado en un caballo blanco, un niño vestido de paje, que le contó que era el hijo del caballero de Ronayne y que estaba al servicio del gigante MacMahon. Aquella noche terminaba su servicio, y si él iba a buscarle, estaría libre para siempre. Para que no pudiera dudar de que no era un sueño lo que sucedía, el niño ordenó a su caballo que diera una coz a Robín, quien al despertar descubrió que, en efecto, tenía en la frente la marca de una herradura.

     Al llegar la noche, Robín se fue en busca del barquero O’Rey, a quien pidió que lo condujera en su barca hasta las Escaleras del Gigante, prodigiosa gradería de granito que nacía a la orilla del río y que, según creencia popular, fue construida por el propio MacMahon en tiempos de Fingal, el héroe. Al llegar allí, O’Rey amarró la barca y se tumbó en ella para esperar el regreso de Robín, quien desembarcó en busca de la entrada del palacio del gigante, que sólo se mostraba a quien la buscaba a medianoche. Por fin pudo dar con ella y entró resuelto, encontrándose en un largo pasillo, que recorrió, perseguido por un sordo clamor que acompañaba sus pasos.

     Llegó, por último, a una amplia cámara, donde estaba sentado el gigante, que le preguntó quién era y qué quería. El forjador le dijo su nombre y el motivo de su visita. Sabía que Felipe Ronayne terminaba aquella noche sus servicios y venía a buscarle. El gigante le llevó a una cámara donde había centenares de niños, todos vestidos de igual manera, todos de la misma edad y tan parecidos que era casi imposible distinguir uno de otro. Dijo al forjador que sólo le entregaría al hijo del caballero de Ronayne si sabía reconocerle entre todos aquellos.

     Robín se vio en un serio apuro, porque apenas si recordaba la cara del niño que se le había aparecido aquella tarde montado en el caballo blanco. Lo único que se le ocurrió fue descubrir su frente para hacer bien visible la marca de la herradura y pasar despacio por delante de cada uno de los muchachos. Todos, al ver la marca, se reían del herrero, hasta que uno de ellos dijo, sorprendido:

     -¡Tú eres Robín, el forjador!

     En el acto, Robín tomó al niño en sus brazos y echando a correr por el pasadizo por donde había llegado, gritó al gigante que aquél era el niño que él había venido a buscar. A medida que corría, el palacio iba derrumbándose tras él con gran estrépito. Se oían gritos de horror y el estruendo del derrumbamiento era cada vez mayor; pero Robín seguía corriendo con el niño en brazos. Por fin no pudo más, y cayó desvanecido.

     Al amanecer, despertó, y hallóse tumbado al pie de las Escaleras del Gigante. Bien apretado en sus brazos tenía al hijo del caballero de Ronayne, que dormía plácidamente. También O’Rey, el barquero, dormía en su barca, sin haber oído nada de cuanto había ocurrido aquella noche.

Francisco Caudet YarzaAntología de leyendas universales, pág. 129