domingo, 12 de julio de 2026

EL ARTE DE HACER HECHIZOS

Cuando quienes apenas conocen el arte de la brujería piensan en hechizos, a menudo se imaginan un grimorio antiguo, repleto de hechizos, que ha estado oculto en alguna parte hasta que una bruja afortunada encontró por casualidad ese viejo libro en un desván lleno de polvo donde lo había escondido la tatarabuela de su tatarabuela.

Aunque la imagen sea muy romántica, la verdad es que la mayoría de los hechizos que vas a encontrar en los libros modernos sobre magia han sido creados por el autor. ¿Le resta eso romanticismo al momento de practicar la magia bajo la luz de la Luna? Supongo que algunos opinarán así. ¿Acaso esto resta efectividad a los hechizos? No, en absoluto.

No necesitas tener una licenciatura en brujería para crear un hechizo válido, y además, los hechizos más potentes son los que cada uno crea para sí mismo. Cuando construyes hechizos a medida para tus propias necesidades, entiendes la magia que vas a invocar, tienes todos los ingredientes y sabes que el hechizo encaja con lo que tú necesitas.

Hacer hechizos a medida es muy sencillo. Con unas cuantas guías de referencia, podrás realizar cualquier trabajo mágico. Recuerda: es la energía que subyace al hechizo lo que hace que éste funcione. Los instrumentos (velas, cánticos y hierbas) añaden fuerza a tu concentración mental; pero lo que realmente hace que el hechizo funcione es el poder que tú le pones. El ritual más complicado del mundo no funcionará si no posees la capacidad de dirigir la energía.

Para empezar, te recomiendo que leas algunos libros de referencia, como por ejemplo una enciclopedia de hierbas mágicas, un libro sobre las propiedades de los cristales y las gemas, una guía acerca de las diferentes deidades y un libro sobre las runas futhark y ogham. También necesitarás alguna tabla de correspondencias –casi todos mis libros (en inglés) contienen esas tablas.

Para crear un hechizo, primero has de decidir qué resultados quieres obtener. ¿Necesitas dinero o encontrar pareja? ¿Un amigo necesita curarse de una enfermedad? ¿O quieres protegerte mágicamente?

Una vez hayas decidido la naturaleza de tu hechizo, deberás prestar atención a los detalles prácticos –la magia no te ayudará si no utilizas tu sentido común-. Los dioses ayudan a quienes se ayudan a sí mismos. ¿Has estado buscando empleo? ¿Acudes a lugares donde puedes hallar a las personas que sean las adecuadas para ti? ¿Tu amigo ha visitado al médico? ¿Cierras bien la puerta por la noche? Primero, siempre ten en cuenta lo mundano y luego sumérgete en la magia.

El paso siguiente es elegir la forma que va a tomar tu hechizo. Hay muchos sistemas mágicos: hierbas, velas, elementos, etc. Para utilizar alguno de ellos necesitarás unos ingredientes o unas condiciones climatológicas concretas; para otros, sólo necesitarás tu capacidad para visualizar. Sea cual sea la forma que elijas, asegúrate de que te sientes cómodo con ese tipo de hechizos. Si no te interesan las hierbas, las almohadas perfumadas herbales no serán efectivas. Personalmente, prefiero la magia de las velas y pocas veces trabajo con bolsitas herbales mágicas.

Comprueba las fases lunares y planifica los mejores días para hacer tu hechizo. Yo no tomo en cuenta todas las correspondencias astrológicas, pero sí las fases lunares. Muchas brujas tienen en cuenta la astrología al realizar sus hechizos. De modo que eres tú quien decide si quieres profundizar en este asunto. Si lo necesitas, cómprate unas efemérides astrológicas o consúltalas vía Internet.


Crea un altar

Cuando llegue la ocasión de crear tu propio altar, si eliges utilizar un altar para realizar tus hechizos, tendrás ante ti diversas opciones. Algunos libros son muy dogmáticos acerca de las cosas que deberían estar en tu altar, pero yo nunca les he hecho demasiado caso. Me he dado cuenta de que mi trabajo mágico y ritual funciona mejor cuando construyo un altar que tenga significado para mí y para los dioses en los que creo. No tengas miedo y sé creativa, hay muchas cosas que puedes utilizar para crear tu altar. Sólo debes asegurarte de que tienen relación con la energía que estés invocando (Yo no pondría dinero en un altar si estoy realizando un hechizo de amor o para aumentar el deseo sexual, por ejemplo). Puedes elegir flores secas o naturales, una escoba, velas, conchas, monedas y billetes, pañuelos de colores, hiedra, hojas de vid, purpurina, piedras semipreciosas, cristales, imágenes, un caldero, incienso e imágenes de los dioses.


Los cánticos durante el ritual

Para elevar la energía durante un ritual, los cánticos resultan de inestimable ayuda. Pero no tienes que buscar y buscar hasta encontrar algo escrito en el siglo XV por un trovador errante. Crea tus propios cánticos, en lenguaje sencillo para que sean fáciles de memorizar. Si tu cántico es algo más largo que una sola frase, es mejor que tenga rima, pues te ayudará a memorizarlo fácilmente. Si puedes encontrar una melodía que encaje con tu cántico, mejor; pero realmente no la necesitas para que funcione. Los cánticos hablados funcionan igual de bien.

Por ejemplo, cuando deseaba elaborar un cántico para la fiesta de Imbolc, supe que tenía que involucrar al elemento fuego y a la diosa Brígida puesto que ambos forman parte integral de la naturaleza de ese día sagrado. De modo que probé distintas variantes hasta que surgió esto:


Fuego, crece bien alto,

Fuego, tráeme lo que ahora deseo.

Fuego, escucha mi súplica,

Y trae contigo a la diosa Brígida.


Con el primer verso, al visualizar las llamas elevándose, hago que la energía se eleve. El segundo verso habla de mis esperanzas puestas en el ritual. El tercero invoca el poder del fuego y le pide ayuda. El último explica la finalidad del ritual. Así logré una canción sencilla y efectiva. Y ¡bingo! Ya tenía un poderoso cántico para utilizar en la festividad de Imbolc.


Elevar la energía

Cuando hayas reunido todo lo que precises, hayas creado tu cántico y construido tu altar, estarás preparado para centrar la energía en el hechizo y enviar tu deseo al universo. Hay distintas maneras de elevar la energía, en mi libro Embrazing the Moon (“Abrazar a la Luna”), explico un ejercicio sencillo pero eficaz para elevar la energía mediante el uso del cuerpo. También puedes utilizar el canto como fuerza conductora o puedes bailar al son de la música y elevar la energía mediante los movimientos de tu cuerpo. Sea cual sea el método que elijas, tu objetivo es alcanzar el punto máximo de energía, elevarla formando un cono, y liberarla al universo en una sola explosión gigantesca. Suena un poco como si hablásemos de un orgasmo, ¿no? Bien, elevar poder para realizar un hechizo es similar a elevar la energía sexual. La fuerza Kundalini que da vigor a nuestro yo sexual también funciona como hilo conductor del poder psíquico.

Tras liberar la energía, el resto del hechizo funciona por sí solo. Deja que las velas se quemen hasta que se acaben –ponlas en un la bañera sobre un plato con sal o con un dedo de agua de forma que no puedan caer y provocar un incendio si las dejas en otra parte y no las vigilas constantemente. Si tu hechizo involucra crear bolsitas de hierbas, las puedes llevar en los bolsillos, o las dejas cerca de tu cama o en tu bolso. Los aceites mágicos podrán ahora utilizarse para ungir lo que necesites ungir. Puedes quemar el escrito con tus peticiones en la chimenea. Cuando hayas terminado, limpia tu espacio ritual e intenta no obsesionarte con tu hechizo. Olvídalo, haz algo cotidiano, permite que el universo trabaje con tu magia. Si te impacientas para ver los resultados del hechizo, no le darás el espacio suficiente para que funcione.

Crear hechizos es fácil, una vez comprendida la naturaleza de sus componentes. Es como crear una receta de cocina desde lo más básico. No tengas miedo de experimentar. Al aprender a realizar tu propia magia tus trabajos serán muy personales y serás una bruja muy poderosa.

Yasmine Galenorn

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