miércoles, 13 de junio de 2012

DRAGÓN BUENO, DRAGÓN MALO

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    No hay relato ambientado en el Medievo sobre el que no planee la sombra de un dragón. Pero, pese a nuestro actual afán por reivindicarlo como monstruo noble, lo cierto es que en nuestra tradición es una de las encarnaciones del diablo. ¿De dónde nos viene la creencia? En parte, del terror innato que nos previene contra los reptiles (y dragón procede del griego drako, serpiente).clip_image002

     Sin embargo, paradójicamente, en Extremo Oriente tienen una visión muy diferente de los dragones, símbolo de la fuerza generadora masculina y de la buena suerte.

     A diferencia del dragón occidental, el oriental -salvo excepciones- carece de alas, ya que vuela por arte de magia. Quien sí tenía alas, pero de murciélago, eran algunos diablos chinos voladores. Son esas alas las que heredaron nuestros dragones. ¿Por qué? Según Jurgis Baltrusaitis (La Edad Media fantástica), hasta el gótico, las representaciones del demonio (dragones incluidos) se enfrentaban a una contradicción. Si se le retrataba con alas angélicas, parecía clip_image005demasiado cercano al bien; sin ellas, perdía la dignidad de príncipe del aire que, según San Pablo, detentaba. Pero en el siglo XIII, la ruta de la seda comenzó a traer hasta Europa la iconografía extremo oriental, con sus dragones y sus diablos alados. El dragón gótico es una adaptación de ambos a la tradición cristiana que resultó de lo más útil porque "sólo cuando reciben sus alas de murciélago, su imagen [la del mal] se acomoda a las convenciones de la apariencia física y a la concepción religiosa. Alas de pájaro nocturno con la membrana tensa que no evocan el paraíso, sino que desprenden la sombra de  siniestras religiones."

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clip_image008 Carlos Vital  clip_image008[1]

clip_image010Como paso bastante sobre lo que opina la iglesia, no creo que los dragones sean seres malévolos. Creo más en la teoría oriental que habla de seres de gran belleza que daban fuerza y traían suerte y abundancia. Me encantan, los adoro y me dan buen rollo.