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miércoles, 6 de mayo de 2026

EL PLATANERO TALADO

Un hombre tenía en su jardín varios árboles frutales. Entre ellos, se encontraba un viejo platanero, que ya estaba muy seco y no daba plátanos. Pero, aún así, el hombre lo mantenía y lo cuidaba con mucho mimo.

Un frío día de invierno, un vecino suyo se acercó hasta su casa y, muy serio, le dijo:

-Pero vecino... ¿por qué tienes ahí un platanero seco y medio muerto y te empeñas en mantenerlo? ¿No sabes que trae mala suerte tenerlo en esas condiciones?

Y el hombre, temeroso de lo que le había contado su vecino y de que, efectivamente, aquel árbol le trajera alguna desgracia, lo taló.

Curiosamente, al día siguiente de talar el árbol, su vecino volvió a acercarse a su casa y le pidió la leña del platanero para su chimenea.

-¡Así que sólo querías la leña! ¡Mentiste para que talara el árbol! ¿Cómo puedes hacerme esto, siendo vecinos?

Y el vecino, cabizbajo, se fue a su casa.

Esta historia nos enseña a no fiarnos de antemano si nos proponen hacer algo. Lo mejor es actuar con prudencia porque, en ocasiones, las personas que te aconsejan sólo persiguen un beneficio propio.

miércoles, 29 de abril de 2026

EL PINTOR DE BÚFALOS

Un artista muy famoso, que siempre andaba un poco sobrado de soberbia, pintó un cuadro que tituló “Combate de búfalos”. Tan satisfecho estaba de su creación, que un día decidió sacar el cuadro al pequeño jardín que daba a la calle para que todo el mundo pudiera admirarlo.

Al cabo de un rato, pasó uno de los ganaderos que llevaba a pastar a sus búfalos y se quedó mirando, pensativo, el cuadro. El pintor, henchido de orgullo, se acercó a él y le preguntó:

-¿Le gusta mi obra? ¿Ha visto cómo se parecen a sus búfalos?

-Sí, bueno... -contestó dubitativo el hombre-. El caso es que los búfalos se parecen, pero cuando dos búfalos se pelean emplean toda su fuerza en los cuernos y aprietan la cola entre las patas y la balancean. ¡Nunca he visto búfalos que se peleen así!

Y el hombre siguió su camino, mientras el pintor daba vueltas a todo lo que le había dicho.

Esta historia nos hace ver que, a veces, solemos ignorar más cosas de las que sabemos. Nadie es maestro en todo, por lo que una lección de humildad siempre es bienvenida, sobre todo, para aprender a reconocer nuestras limitaciones.

miércoles, 15 de abril de 2026

EL OJO

Dijo un día el ojo a sus compañeros:

-Veo más allá de esos valles una montaña envuelta en nubes. ¡Que montaña más solemne!

-¿Dónde está esa montaña que tú ves? –Interrogó el oído, después de haber escuchado las palabras del ojo-; yo no oigo su voz.

-En vano pretendo sentirla –adujo la mano-. Allí no hay montaña alguna.

-Nosotros no podemos comprender –objetaron las narices- cómo puede existir esa montaña sin que nosotras aspiremos su perfume. Por tanto, no hay tal cosa.

Miró el ojo hacia el otro lado del cielo, riéndose dentro de sí, mientras los demás sentidos fueron a reunirse en un conciliábulo, deliberando sobre el motivo que indujo al ojo a tamaño desvarío. Después de una minuciosa investigación, llegaron por unanimidad a esta conclusión:

El ojo, sin duda, ha perdido el juicio.”

Khalil Gibran

viernes, 3 de abril de 2026

Donde fuiste feliz alguna vez

 

© Eleanore (2026)

Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantado
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.

Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
−el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.

No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.

Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su víctima,
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.

Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño… su dueño… su dueño…

Félix Grande
Música amenazada

jueves, 19 de marzo de 2026

EL MONO Y EL GUEPARDO

Esta es la historia de un mono y un guepardo que trabajaban en un circo ambulante. Para ganar dinero y tener su ración de comida, los dos animales atraían al público a su rincón, cada uno a su manera.

El guepardo decía: “¡Señoras y señores, hermoso público! Pasen y vean lo bonito que soy, con mi piel armónica en formas y colores. Admiren mis delicadas manchas, algo nunca visto antes”. La gente que pasaba admiraba su belleza unos segundos, pero seguía su camino una vez visto el precioso felino.

Mientras tanto, el mono exclamaba: “¡Señoras y señores, pasen y vean! La belleza que tiene mi amigo el leopardo, la tengo yo en mi mente. Véanme y no se aburrirán. Hago mil trucos, canto, bailo, brinco, juego con pelotas... ¡Y si no les gusta, les devuelvo su dinero!”. Al público le resultaba imposible resistirse a una invitación tan prometedora, así que el mono, gracias a su ingenio, conseguía todos los días muchas más monedas que el apuesto guepardo.

En conclusión, este pequeño cuento nos enseña que hay que saber apreciar el interior de las personas, su talento y su inteligencia porque, al final, resultan ser más importantes que la belleza.

lunes, 16 de marzo de 2026

El monje Panshan

El monje Panshan había viajado por numerosas ciudades observando la vida y había estudiado en numerosos templos. Comprendía las enseñanzas de sus maestros y siempre estaba dispuesto a escuchar. Sin embargo, no había alcanzado aún el satori, la iluminación.

Cuentan que un día, Panshan paseaba por el mercado buscando algunas cosas para el templo cuando pasó cerca de un puesto de carne en el que se exponía un gran jabalí asado. Varias personas esperaban su turno para comprar un poco de la sabrosa carne. Panshan se acercó y escuchó que uno de los clientes decía:

-Quisiera medio kilo de carne especial.

El carnicero tomó el cuchillo y, señalando con él hacia el animal, sonrió y dijo:

-En este jabalí, ¿qué corte no es especial?

Los clientes rieron, pero Panshan permaneció atónito, como golpeado por un rayo. En el camino haca el templo, cada árbol, cada flor, cada hombre y cada mujer brillaban con un hermoso resplandor. Al escuchar las palabras del carnicero, Panshan había alcanzado la iluminación.

miércoles, 4 de marzo de 2026

EL MATRIMONIO

Nacisteis juntos y permaneceréis para siempre.

Estaréis juntos cuando las blancas alas de la muerte

esparzan vuestros días.

Y también en la memoria silenciosa de Dios estaréis juntos.

Pero dejad que crezcan espacios en vuestra cercanía.

Y dejad que los vientos del cielo libren sus danzas

entre vosotros.

Amaos con devoción, pero no hagáis del amor una atadura.

Haced del amor un mar móvil entre las orillas de

vuestras almas.

Llenaos el uno al otro vuestras copas, pero no bebáis

de una misma copa.

Compartid vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres,

pero cada uno de vosotros sea independiente.

Las cuerdas del laúd están separadas aunque vibren

con la misma música.

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero

se adueñe de él.

Porque solo la mano de la Vida puede contener los corazones.

Y permaneced juntos, pero no demasiado juntos.

Porque los pilares sostienen al templo, pero están separados.

Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés,

Ni el ciprés bajo la del roble.

KHALIL GIBRAN 

viernes, 20 de febrero de 2026

EL LEÓN QUE IBA A LA GUERRA

Cierto día, el león, rey de la selva, decidió comenzar una guerra en las tierras vecinas con el fin de extender su reino. Para poder llevar a cabo su idea, dio orden de reclutar a todos sus súbditos para prepara una gran tropa.

Al reunirlos a todos, les habló de su idea y comenzó a asignar a cada animal, según su naturaleza, un puesto dentro de su ejército. Así, escogió al elefante para llevar las armas en su lomo fuerte y amplio; el oso, por su gran tamaño, fue elegido para ir al frente del pelotón; al zorro le encargó la parte diplomática, y el leopardo, con su gran sigilo, entraría por la retaguardia para sorprenderlos.

Cuando la mayoría de los animales sabía cuál sería su misión, alguien dijo:

-Oh, mi rey. Yo recomendaría que no incluya ni a los burros ni a las liebres. El burro es poco astuto y la liebre es fácil de atemorizar.

El león, buscando con la mirada al que había dicho esas palabras, dijo:

-¡Estás equivocado! Por supuesto que serán parte de mi regimiento. Sin ellos no estaríamos completos. El burro será quien asuste al enemigo con sus rebuznos, y la liebre, por su rapidez, será quien entregue el correo.

Aprendamos de esta fábula que hasta una desventaja se convierte en virtud cuando es bien utilizada.

lunes, 16 de febrero de 2026

El jardinero

Pero, madre ¿Cómo quieres que esta mañana me dé cuenta de lo que hago cuando el Príncipe está a punto de pasar por delante de mi casa? ¿Qué peinado crees que debo hacerme? ¿Cómo piensas que debo vestirme para semejante ocasión?

Ya sé, madre, lo que vas a decirme; que él ni siquiera va a mirar a mi balcón, que pasará tan rápido como un suspiro, que todo será como una nota que se escapa llorando de una flauta… Pero el Príncipe va a pasar por delante de mi casa, madre, y para ese momento quiero engalanarme lo mejor que pueda.

Ya ha pasado el Príncipe, madre. ¡Cómo lucía la carroza bajo los rayos del sol! Yo aparté el velo que cubría mi rostro y tomé el collar de piedras rojas de mi cuello y lo arrojé a sus pies. Sí, madre. ¿Por qué te quedas mirándome? Ya sé que pasó tan rápido como el viento y que no volvió su cara para mirarme; ya sé que mi collar fue aplastado por las ruedas de la carroza y cuando él pasó no quedaba sino una mancha rojiza sobre el polvo; ya sé que nadie se dio cuenta de mi regalo, ni de a quién iba destinado… Pero ha pasado el Príncipe por delante de mi casa y yo le he dado, a su paso, lo que mejor que tenía.

R. Tagore

jueves, 12 de febrero de 2026

EL HOMBRE Y LA ROCA

Un buen día, un hombre se encontraba rezando y escuchó una voz que le dijo: “Quiero que empujes la roca más grande que encuentres”.

A la mañana siguiente, el hombre se despertó temprano y, motivado por lo que la voz le había pedido, fue en busca de una enorme roca. Al encontrarla, comenzó a empujarla, pero nada sucedía. Y pasó todo el día empujando, esperando que se moviera, pero nada.

Al día siguiente, lo intentó de nuevo pero la roca continuaba sin moverse. Y así estuvo durante tres meses, hasta que un día se frustró y dejó de empujar.

Esa noche, de nuevo escuchó la voz que le decía: “¿Por qué dejaste de empujar la roca?” “Me cansé de hacerlo porque no pasaba nada”, respondió. Y la voz le dijo: “¿No ha pasado nada? Mira en lo que te has convertido. En una persona determinada y enfocada. Y mira lo desarrollados que están tus músculos. Definitivamente no eres la misma persona que empezó a empujar la roca el primer día”.

Ante las dificultades, en ocasiones tendemos a rendirnos, nos cansamos de “empujar la enorme roca” porque creemos que no avanzamos, pero no nos damos cuenta de que es el proceso de empuje lo que realmente nos transforma.

sábado, 6 de diciembre de 2025

CLONES

 Hablamos mucho de la importancia de no matar al niño que llevamos dentro pero no se habla tanto de la importancia de que hacerlo no sea a cambio de matar al adulto. 

 

Supongo que a estas alturas, a menos que tengas dieciséis años o menos, ya has tenido parejas que no han funcionado, amigos que han fallado, seres queridos que han muerto, trabajos que no salieron como esperas, problemas económicos e incluso cosas que duelen demasiado como para escribirlas en un mail y completar así un poquito más la lista de tragedias. 

 

Y al mismo tiempo supongo que también has tenido historias de amor maravillosas, amigos que hicieron por ti cosas que no hubieses dicho nunca, trabajos que salieron impecables, momentos donde no te preocupó gastar un poco más en aquel o este capricho e incluso, con un poco de suerte, justo estás en un momento donde todo está tranquilo. 

 

Aunque, por como funciona la movida esta de vivir, casi seguro estarás en un momento donde algunas cosas están bien y otras no tanto. 

 

Quiza es por eso que cuando me paseo por redes y me cruzo con videos de personas adultas dirigiéndose a la gente de una forma infantil como si le hablaran a personas igual de cortitas, me pongo muy pero que muy nervioso y me entran ganas de atravesar la pantalla para cogerlos muy fuerte del cuello y decirles:

¡Deja de poner una voz que no es la tuya y decir cositas como “amiguis”, “familia”, “¿Que opinas tú de lo que digo?” o “Dejadme en comentarios que pensais” porque tienes ya una edad donde los dos sabemos que no se habla así!” 

 

Y hacer eso no tiene nada que ver con mantener vivo al niño que llevamos dentro. 

 

Como mencionaba al principio, una cosa es mantener vivo al niño que llevamos dentro para no convertirse en una persona amargada incapaz de disfrutar de absolutamente nada, y otra muy distinta, matar por completo al adulto que gracias a todo lo que lleva vivido sabe ya bastantes cosas. 

 

No sé en que momento se decidió que estar en las redes significaba renunciar a ser uno mismo para facilitar que un algoritmo impulsase tus publicaciones. 

 

Lentamente nos hemos ido convirtiendo en copias. 

 

Puedes pasar horas deslizando videos, fotos y publicaciones idénticas en forma de posar, hablar, mirar, opinar... 

 

Creo que somos cerca de ocho mil millones de personas sobre este planeta y te aseguro que si pasas media hora echando un vistazo en las redes, cuando lleves quince minutos todo te parecerá absolutamente igual. 

 

No tengo ni idea de a que te dedicas pero yo me dedico a una cosa donde no hago más que escuchar la frase de “Si no estás en las redes no existes”. Sin embargo, de un tiempo a esta parte no hace más que resonar en mi coco esta pregunta: 

¿Que es mejor? ¿No existir o existir siendo un clon de otro clon de otro clon?” 

 

Supongo que lo que estoy queriendo decir es que, aunque no sé bien porqué, hace poco empecé a echar de menos sentir al adulto que llevamos dentro esforzándose por ser distinto sin importarle un carajo lo que piensen los otros, y empezó a preocuparme sentir que estaba ganando el niño que no hace más que esforzarse en gustar para ser aceptado aunque sea haciendo cosas que tampoco le apasionan tanto. 

 

O a lo mejor simplemente necesito tomar algo más de café. 

 

Nunca se sabe. 

 

Lo único que sé es que, a mi, siempre me ha gustado más lo distinto y cada vez veo menos de eso y más de lo otro. 

Ángel Martín

jueves, 4 de diciembre de 2025

EL DEDO EXTRAORDINARIO

Había una vez un mendigo que se había acostumbrado a malvivir con lo que le daban. Un día se encontró con un amigo de la infancia y ambos se pusieron a recordar viejos tiempos. “¿A ti qué tal te ha ido?”, le preguntó el amigo al mendigo. “Muy mal, mi situación es muy lastimosa”, respondió. “Creo que puedo ayudarte”, le dijo su viejo amigo.

Dicho esto, tocó con su dedo índice un ladrillo y lo convirtió en oro. “Para ti. Esto aliviará tus necesidades”, dijo. “Sí, pero la vida es tan larga y pueden ocurrir tantas cosas...”, contestó el mendigo. El hombre tocó con su dedo una gran piedra y la convirtió en oro. “Para ti. Ahora jamás tendrás problemas de dinero. ¡Eres rico!”, le dijo su amigo.”Está bien,pero la vida es tan larga y cuánto más tienes, más necesitas”. “¡Pero bueno! ¿Qué más quieres?”, exclamó el amigo. “Tu dedo”, respondió el mendigo.

Esta historia nos enseña a no codiciar lo que no tenemos y aprender a vivir feliz con lo que necesitamos.

martes, 30 de septiembre de 2025

EL ÁGUILA Y EL HALCÓN

O de como Construir un Amor que no Muera

Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del consejero de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu....

-Nos amamos...- empezó el joven

-Y nos vamos a casar...- dijo ella.

-Y nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán, algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.

-Por favor- repitieron - ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes esperando su palabra. -Hay algo -dijo el viejo- pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada.
-Nube Azul -dijo el brujo- ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte, si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena ¿comprendiste?

-Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno, cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Azul. Salgan ahora!
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte y él hacia el sur.

El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas. El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas, eran verdaderamente hermosos ejemplares...

-Y ahora qué haremos...-preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?

-No - dijo el viejo.

-¿Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne?- propuso la joven.

-No -repitió el viejo. -Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero, cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros, el águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

Este es el conjuro:

Jamás olviden lo que han visto, son ustedes como un águila y un halcón, si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos... pero jamás atados.

jueves, 28 de agosto de 2025

Discurso de Martin Luther King

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C.


"Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación.

Hace años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos paramos, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.

Pero 100 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En un sentido llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaratoria de la Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".

Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto marcado "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.

Sofocante verano del descontento

También vinimos a este punto para recordarle de Estados Unidos de la feroz urgencia del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios.

Sería fatal para la nación el no percatar la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina habitual.

No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.

Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos volver atrás.

Existen aquellos que preguntan a quienes apoyan la lucha por derechos civiles: "¿Cuándo quedarán satisfechos?" Nunca estaremos satisfechos en tanto el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados con la fatiga del viaje, no puedan acceder a alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos en tanto la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos en tanto a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad por carteles que rezan: "Solamente para blancos". No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.

No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes apenas salieron de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención.

Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que de alguna forma esta situación puede ser y será cambiada.

No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.

El sueño

Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"

Martin Luther King


Pruebas y tribulaciones

Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia” Martin L. King

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.” Martin L. King

“ Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color.” Martin L. King

jueves, 14 de agosto de 2025

DÓNDE CRECE EL JENGIBRE

En el reino de Chu vivía un hombre que ignoraba dónde crecía el jengibre, pero, no obstante, estaba convencido de que lo sabía.

Una mañana se encontró con un vecino y queriendo ratificar su idea sobre el jengibre, le comentó. “El jengibre crece en los árboles”.

-El jengibre crece en el suelo- le contradijo el vecino.

No satisfecho con la respuesta, el hombre se empecinó en demostrar a su vecino que tenía razón.

-Venga conmigo. Interrogaremos a 10 personas diferentes. Le apuesto mi asno a que el jengibre crece en los árboles.

Sucesivamente, las 10 personas interrogadas dieron la misma respuesta: “El jengibre crece en el suelo”.

El apostador se turbó, pero ante la unanimidad de la respuesta de los interrogados, le dijo al vecino:

-Tome. Llévese mi asno. ¡Pero eso no impide que el jengibre crezca en los árboles!

Este relato nos hace reflexionar sobre las veces en que nos obcecamos en “nuestra verdad” y no somos capaces de reflexionar y rectificar, aunque sea evidente que no tenemos razón. Es importante saber ceder y considerar que podemos estar equivocados. 

miércoles, 30 de julio de 2025

DINERO O APRENDIZAJE

Un hombre con fama de sabio y que había amasado una gran fortuna le llegó la hora de la jubilación. Desde ese momento, cada día encontraba motivos para invitar a sus numerosos amigos a costosos banquetes, o para hacerles caros regalos.

Pasados unos meses de lujos y derroches, un amigo le dijo:

-Creo que deberías dejar de gastar de ese modo. Aunque tu fortuna es mucha, estás dilapidándola rápidamente, y recuerda que tienes unos hijos que heredarán.

-Precisamente por ellos lo hago- contestó-. La riqueza conseguida sin esfuerzo arruina la capacidad de los inteligentes y agrava la estupidez de los más torpes. Yo, a mis hijos, les he dado la educación y los medios suficientes como para que se construyan un futuro para ellos mismos. La expectativa de disponer de mi patrimonio no sería más que una invitación a que aparecieran la codicia y la indolencia. No necesitan mi dinero para nada, no sería más que un veneno en sus vidas.

Y, en efecto, aquel hombre gastó hasta el último céntimo antes de morir, sin dejar nada a sus vástagos, que tuvieron que amasar fortuna por sus medios.

miércoles, 2 de julio de 2025

DEJA

DEJA QUE CADA INSTANTE LLEGUE A TI Y SABOREA SU RIQUEZA MIENTRAS TRANSCURRE POR TU EXPERIENCIA. LUEGO DÉJALO IR, DE MANERA QUE EL PRÓXIMO INSTANTE PUEDA FLUIR LIBREMENTE EN TU VIDA.

NO PUEDES GANAR NADA SINTIENDO RESENTIMIENTO POR LAS DIFICULTADES, NI MENOS AÚN ESCAPANDO DE ELLAS. NO PUEDES GANAR NADA PREOCUPÁNDOTE PENSANDO EN QUE LAS COSAS QUE VALORAS PODRÍAN LLEGAR A SERTE ARREBATADAS.
EN CAMBIO, DISFRUTA, AGRADECE Y APROVECHA AL MÁXIMO TUS MUCHOS TESOROS Y BENDICIONES. HACIÉNDOLO HARÁS QUE RESULTE IMPOSIBLE QUE TE SEAN QUITADOS, JAMÁS.
AGRADECE LOS DESAFÍOS A MEDIDA QUE APAREZCAN. PORQUE ATRAVESÁNDOLOS TE ENRIQUECES TÚ MISMO, ASÍ COMO EL MUNDO QUE TE RODEA.

viernes, 27 de junio de 2025

CUESTIÓN DE NECESIDAD

 

Cuentan que, cierto un día, un desconocido se presentó en la puerta de un monasterio cargado de oro.

Una vez allí solicitó al abad que lo repartiera entre los monjes de la comunidad y, tras escuchar pacientemente a aquel misterioso hombre, la respuesta del abad fue muy tajante:

-Los monjes no lo necesitan.

El desconocido insistió sin obtener ningún resultado, así que, al final, decidió colocar el oro dentro de una cesta en medio del patio con un letrero que ponía: “El que lo necesite, que lo coja”.

Sin embargo, nadie tocó nada. Es más, algunos monjes pasaban por allí y ni siquiera miraban el contenido de la cesta.

Pasado un tiempo, aquel hombre regresó y vio que su oro seguía intacto en el mismo lugar donde lo dejó. Valorando este hecho, alabó a los monjes por su santidad y renuncia. Entonces, el abad le aclaró:

-No se trata de santidad, buen hombre, todo está en función de la necesidad. Para nosotros, el oro es inútil ya que nada podemos hacer con él. Tenemos comida, vestimenta y estamos a cubierto. Nuestras necesidades son otras. Necesitamos a Dios y por eso estamos aquí buscándolo. Así que ve y da tu oro a los pobres.

lunes, 31 de marzo de 2025

CONVERSACIONES CON UN ALUMNO

– Maestro, ¿cómo puedo alcanzar la victoria contra mis rivales?

– Compréndete a ti mismo, a tus enemigos y entonces no necesitarás la victoria, estarás por encima de ella.

– Entonces maestro, ¿cómo comprender?

– Es fácil. Para comprenderte a ti mismo sólo debes vivir. Para comprender a los demás basta con sentir. El camino nace y sigue en la meditación. Recuerda y reflexiona siempre querido alumno.

– ¿Cuáles son los obstáculos que encontraré al recorrer tan largo camino?

– La violencia y el miedo nublan la capacidad de comprensión del hombre. Pero ten cuidado, no debes combatirlos sino comprenderlos, asumirlos, entonces formaran parte de tu fuerza. También el orgullo puede lograr que el camino encuentre un final, debemos ser cuidadosos con él.

– ¿Dónde se encuentra el verdadero final, maestro?

– Cuando seas uno con el mundo lo sabrás.

– Maestro, eso es imposible el mundo es demasiado grande, un hombre jamás alcanzará la comprensión absoluta.

– Pero si ya la has alcanzado querido alumno. En el instante en que naciste lo comprendías todo. Ahora, tan cargado de conocimientos, la comprensión te parece imposible mas espero que al final de tu existencia la situación te parezca algo más esperanzadora.

– ¿Por qué sonreís, maestro?

– Porque eres un buen alumno y dado que yo soy un buen maestro no dudo que me superarás algún día.  

jueves, 6 de febrero de 2025

ARENA Y ESPUMA (fragmento)

Siempre estoy vagando en esta playa
Entre la arena y la espuma.

La marea borrará las huellas de mis pies
Y el viento esparcirá la espuma.

Pero el mar y la playa continuarán por siempre jamás.

Un día encerré en mi mano un poco de niebla.
Y al abrir el puño, ¡ay!, la niebla
Se había convertido en gusano.
Volvía cerrar y abrir el puño, y ¡Albricias!,
En mi palma había un pájaro.
Nuevamente cerré y abrí el puño, y
Vi que en mi palma había un hombre,
De pie, de rostro triste, que me observaba.
Y volví a cerrar el puño; al abrirlo,
No había más que niebla.
Pero escuché un canto de inenarrable dulzura.

Apenas ayer me sentía una partícula
Oscilando sin ritmo en la espera de la vida.
Ahora sé que soy la espera, y toda
La vida palpita en rítmicos fragmentos
En mi interior.

Me dicen, en su vigilia:
"Tú y el mundo en que vives no sois
Más que un grano de arena en la
Infinita playa de un mar infinito".
Y yo les digo, en mi sueño: "Soy
El mar infinito, y todas las palabras
No son más que granos de arena
En mi playa".

Sólo una vez me quedé sin palabras.
Fue cuando un hombre me preguntó:
"¿Quién eres?"

El primer pensamiento de Dios fue un ángel.
La primera palabra de Dios fue un hombre.

Fuimos criaturas ondulantes, vagarosas, ansiosas, un millón de años antes de que el mar y el viento del bosque nos dieran palabras.
Ahora bien, ¿cómo podremos expresar lo muy antiguo que hay en nosotros, sólo con los sonidos de nuestros recientes ayeres?

La esfinge habló sólo una vez, y dijo: "Un desierto es un grano de arena, y un grano de arena es un desierto; y ahora, volvamos a guardar silencio".
Oí lo que dijo la Esfinge, pero no lo comprendí.

-Khalil Gibran