No muy lejos del hogar en el que transcurrió mi niñez había un estanque solitario conocido con el nombre del Estanque de Avon. Estaba en un claro del bosque, rodeado por altísimos pinos. El estanque era el lugar ideal para las reuniones secretas de los niños. Sentados en el borde del agua, mis amigos y yo pescábamos, nos inventábamos cuentos o rompíamos el espejo que formaban sus aguas lanzándole piedras.
Todavía hoy, en ocasiones, voy al estanque para gozar de la soledad y dejar vagar mi mirada por sus aguas, soñando. Al cabo de un rato, suelo darme cuenta de que mi reflejo se desvanece y veo otras imágenes. A veces aparece otro rostro o veo el perfil de un edificio. En otras ocasiones, veo formas que no puedo describir. Puedo seguir haciendo esto hasta que mi atención se ve interrumpida, tal vez por el trino de un pájaro, o por las ondas que provoca en la superficie del agua un pez nadando cerca de ella.
En esas ocasiones, aun sin darme cuenta, estaba escudriñando. Escudriñar es un antiguo arte mágico que consiste en ver acontecimientos y situaciones pasadas, presentes o futuras al observar una superficie reflectante.
Los orígenes del arte de escudriñar
Como muchas otras prácticas mágica, escudriñar es algo tan antiguo como la raza humana. Una de las teorías más populares dice que fue el agua, en un estanque o en un lago, la primera superficie que se utilizó con este propósito. Es más que posible, especialmente si la luz de la Luna Llena se reflejaba en la superficie del agua.
Seguramente la imagen popular de alguien mirando en una bola de cristal para escudriñar no tuvo lugar hasta mucho después. Antes de que existieran las bolas de cristal o de vidrio, se usaban piedras pulidas oscuras como la obsidiana o el azabache. Las piedras usadas con este fin eran muy valoradas y se guardaban con mucho cuidado, puesto que absorbían el poder de su dueño. Pasaban de una generación de brujas a otra y se convertían en herencias muy apreciadas. El Dr. John Dee, el famoso ocultista británico que vivió en la corte de la reina Isabel I, poseía una de esas piedras. En los documentos históricos se refiere a ella como “espejo mágico”, pero en realidad era una lámina de piedra pulimentada. Algunas fuentes afirman que era carbón, otras azabache, o la obsidiana, que es un cristal volcánico.
A lo largo de los siglos, se han utilizado espejos para escudriñar. Parece se que las brujas de Tesalia, en la antigua Grecia, realizaban sus adivinaciones usando espejos. Y cuando pensamos en espejos mágicos siempre recordamos la hechicera del cuento de hadas Blancanieves, realizando la eterna pregunta: “Espejo, espejito mágico ¿Quién es la más bella?”
Uno de los relatos más fascinantes que hablan del arte de escudriñar proviene de Oriente Medio. Los ocultistas y magos de esta región creen que son los jinn, los genios, quienes enseñaron a la Humanidad el arte de escudriñar. Aun así, el origen del arte de escudriñar continúa siendo un misterio, al igual que el mismísimo Reino de lo Invisible. Tal vez nunca conozcamos los orígenes de este método adivinatorio, pero sí sabemos que sus raíces se hunden profundamente en la Antigüedad.
Herramientas para escudriñar
Cualquier superficie u objeto usado para escudriñar se llama Speculum. Podemos conseguir un amplio abanico de speculums fáciles de encontrar y nada caros para usarlos en nuestra práctica. La mayoría de herramientas que las brujas usan hoy en día con este fin son las mismas que usaban los magos de antaño. Cuando elijas una herramienta para escudriñar, usa tu imaginación. Permite que tus instintos te guíen. Para evitar que tu speculum absorba energías no deseadas, no permitas que nadie más lo utilice.
A continuación hallarás una lista descriptiva de las cosas que puedes utilizar para escudriñar. Esto sólo es una guía introductoria, y no pretende ser exhaustiva. Elige el speculum que se comunique contigo.
Lagos y estanques
Mucho antes de que se usaran espejos o cristales para escudriñar, las aguas de los estanques y los lagos ayudaban a los magos de la antigüedad a tener visiones. Quedarse mirando el agua puede despertar las capacidades psíquicas. Si puedes, lo mejor es mirar el agua bajo la luz de la Luna Llena. Si usas el agua para escudriñar, agradéceselo a los espíritus dejando una ofrenda: pétalos de flores o unas hierbas aromáticas que espolvorearás sobre el agua. Si eliges como método para escudriñar observar el agua, sería bueno que siempre lo hicieras en el mismo lugar, ya que de este modo estarás creando un lugar de poder que sólo tú conocerás.
Botellas y recipientes
Cuando las brujas eran perseguidas, poseer cualquier objeto relacionado con la magia era peligroso. Las brujas en sus trabajos mágicos empezaron a utilizar objetos que se podían encontrar en cualquier hogar, por ejemplo, barreños o botellas coloreadas. Puesto que eran objetos comunes en cualquier casa, podían dejarlos al descubierto sin levantar sospechas.
Para usar un barreño para escudriñar, elige uno de color oscuro y llénalo de agua. También puedes utilizar una botella de color oscuro, pero no necesitarás llenarla de líquido para usarla como speculum. Los calderos, también son una buena elección para escudriñar ya que tienen una forma similar a un barreño o bol. Llena un caldero con agua y échale una moneda plateada que se irá hasta el fondo: te servirá de punto focal y te ayudará a incrementar tus capacidades psíquicas al escudriñar.
Aceite de oliva
Viene de antiguo usar este aceite sagrado como método para escudriñar. Se echa una cucharada de aceite de oliva en un recipiente con agua. Cuando las gotas de aceite formen un círculo, podrás empezar a escudriñar, mirando cómo el aceite flota en el agua. Este método lo usaban las mujeres sabias del Mediterráneo para descubrir quién había enviado el temible mal de ojo.
Espejos
Adivinar usando espejos es, pues, un arte muy antiguo cuyos orígenes nos llevarían hasta los persas. Los griegos y los romanos también escudriñaban el porvenir mediante espejos. Puesto que los espejos tienen una superficie tan suave y brillante, pueden utilizarse con facilidad como portal al reino espiritual. Los espejos redondos u ovalados son los mejores porque su forma es similar a la Luna o al huevo (ambos poderosos símbolos mágicos).
Si construyes tu propio espejo, esto te otorgará mayor poder, pero si no puedes hacerlo hay bellos espejos en las tiendas de ocultismo y también pueden servir los comprados por catálogo. Los espejos antiguos, comprados en tiendas de antigüedades también son especiales. De todos modos, deberás limpiarlos ritualmente en la fase lunar menguante antes de poder utilizarlos. Si construyes tu propio espejo mágico, hazlo durante la Luna Nueva, para conectar con el poder de la Luna en cuarto creciente. Mientras no lo uses, deberías guardarlo envuelto y oculto a la vista, nunca uses ese espejo con otros fines que no sean la adivinación.
Una alternativa a los espejos es el vidrio antiguo abombado que podemos encontrar en los marcos de fotografías antiguos. Para usar estos viejos cristales como speculum, primero limpia y bendice el vidrio en la fase de Luna creciente. A continuación pinta tres capas de pintura acrílica negra en la parte cóncava o en la parte posterior del vidrio. Déjalo secar. Bendice el speculum y conságralo según tus creencias, y ya puedes usarlo. Al igual que el espejo, cuando no lo utilices, deberías guardar el cristal envuelto con una tela de color oscuro y oculto a la vista.
Esferas de cristal y de vidrio
Las esferas hechas de cristal o de vidrio, conocidas como bolas de cristal, son las herramientas de escudriñar más famosas. Las bolas de cristal auténticas son caras y probablemente no fueran utilizadas en la antigüedad por los sabios del poblado. Supongo que las bolas de cristal fueron utilizadas, al principio, por los magos ceremoniales. Las esferas de vidrio son más baratas y son un buen sustituto para el cristal. Para descubrir la diferencia entre una bola de cristal y una de vidrio recuerda que el cristal genuino siempre será frío al tacto y que en su interior puede haber venas u otras marcas. El cristal tiene la ventaja de captarte dentro de su campo de energía, cuando trabajes con él. Protege tu esfera envolviéndola en seda negra o en una tela de algodón. Mantenla lejos de la luz solar, pero, en ocasiones, exponla a la luz de la Luna Llena.
Cómo escudriñar
No necesitas tener poderes sobrenaturales para dominar las técnicas de escudriñar. Sólo precisas de una atmósfera silenciosa, relajada y también de muchas horas de práctica. Pon tu speculum ante ti, sobre una superficie plana. Apaga las luces. Pon una vela encendida delante de ti, pero no dejes que la llama se refleje directamente en la superficie donde vas a escudriñar. Enciende una varita de incienso si lo deseas. Centra tu atención y mira al speculum. Parpadea con naturalidad. Sobre la superficie del speculum aparecerá una ligera neblina que luego se aclarará por sí sola. Ahora, aparecerá una imagen. Esta imagen puede ser tan clara como una foto, o pueden ser símbolos. Incluso podrás ver movimiento, como si se tratase de una película. Algunas personas ven colores, otra blanco y negro. Deja fluir las imágenes. Gradualmente las visiones se desvanecerán.
No prolongues tus sesiones de escudriñar más de unos 10-15 minutos. Vuelve a la realidad de forma pausada, probablemente hayas pasado un estado meditativo ligero. Da las gracias y guarda tus herramientas. Si nada sucede, pruébalo de nuevo al cabo de unos días. La adivinación escudriñando no se puede acelerar o realizar “por encargo”.
Al ir aumentando la confianza en ti mismo y en tus habilidades de escudriñar, obtendrás una capacidad mágica ilimitada. Podrás conocer acontecimientos del pasado, presente y futuro. O tal vez elijas contactar con un espíritu guardián o descubrir tus vidas pasadas. Las posibilidades mágicas son infinitas.
James Kambos