martes, 3 de febrero de 2026

EL HADA Y LA NIÑA

Una niña paseaba por un prado cuando vio a una mariposa clavada en un espino. La liberó con todo cuidado y amor y la mariposa alzó el vuelo. De repente, se dio la vuelta y, para su sorpresa, se convirtió en una hermosa hada.

-En premio a tu bondad por haberme liberado, quiero concederte un deseo -dijo el hada.

La niña lo pensó un momento y respondió: “Quiero ser feliz”.

El hada se inclinó, le dijo unas palabras al oído y desapareció.

Y la niña fue creciendo, y no había en todo el lugar nadie más feliz que ella. Cuando alguien le preguntaba el secreto de su felicidad, ella sonreía y decía: “Escuché las sabias palabras de un hada”.

Cuando fue anciana, los vecinos temían que pudiera llevarse a la tumba su maravilloso secreto. “Cuéntanos que te dijo el hada”, le suplicaban.

-El hada me dijo que, por muy seguras de sí mismas que parecieran las personas que conociera a lo largo de la vida, todas y cada una de ellas me necesitaban. Y así he actuado con cada persona que me he cruzado en mi camino, dando lo mejor de mí y siendo inmensamente feliz gracias a ello.

Así vemos que la mayor felicidad radica en dar más que en recibir.

lunes, 2 de febrero de 2026

IMBOLC

Celebra esta festividad vistiendo tu altar de blanco y plateado. Que todo el altar sea blanco: velas blancas, recipientes blancos, etc. Representa a la Diosa como una vaca con cuernos. Si llevas ropas rituales, honra a Brígida llevando prendas blancas. Ya que Neptuno está prestando su glamour al Sol, añade algo de brillo a tu ropa con detalles plateados y “diamantes”.

Toma del exterior algo de nieve de la última tormenta, o utiliza hielo picado. Llena con la nieve un recipiente sobre tu altar. Limpia una botella o una jarra y llénala de leche fresca. También puedes hacer queso fresco, y traer al altar pasteles y cerveza. Ponlo dentro del reciente con nieve.

Las energías planetarias son especialmente favorables en esta festividad para trabajar mágicamente a favor de la paz mundial. Pon todas las velas que vas a utilizar durante el año que empieza en el altar y empieza este ritual a oscuras. Utiliza tu magia para fortalecer al Sol que retorna. Dedica y consagra todas tus velas durante la festividad de la luz y consagra tus herramientas de jardín o agrícolas que utilizarás durante el próximo ciclo de crecimiento. Esta es la festividad de los nuevos comienzos.

K. D. Spitzer

domingo, 1 de febrero de 2026

TAL DÍA COMO HOY...

Tal día como hoy, en 1969 nace Brian Krause.

GESTOS

El gesto budista de bendición (la mano levantada con el dedo índice tocando el pulgar) significa “acción perfecta del pensamiento con plan perfecto”.

sábado, 31 de enero de 2026

REGALOS

Cuando regales una cartera, monedero, billetero o un bolso, introduce una moneda dentro (de cualquier valor), para atraer a la prosperidad.

viernes, 30 de enero de 2026

El hada de los niños

De su lejano reino, volando silenciosa,
El hada de los niños, más bella que una rosa,
Llega toda vestida de luz, y coronada
De ardientes amapolas. ¡Oh misteriosa hada!
De sueños mil felices su rostro brilla lleno,
y del dormido infante sobre el rostro sereno
Se inclina vaporosa, va acariciando leve
Los dorados cabellos con su mano de nieve,
Bajo la sombra quieta de la tierna pupila
Visión rauda de ensueños en tumulto desfila.
Pasan en gran cortejo muñecas sonrientes,
Soldados diminutos, de armaduras lucientes,
Prados de flores llenos, y blancos corderillos,
Osos de piel de seda, alegres geniecillos,
Caballitos enanos, mariposas gigantes,
Países misteriosos y trompetas sonantes.

jueves, 29 de enero de 2026

El Guerrero Azteca

"Hubo en esta tierra una Orden de caballeros que profesaban la milicia y hacían voto y promesa de morir en defensa de su patria y de no huir la cara a diez ni a doce que les acometiesen. Los cuales tenían por dios, caudillo y patrón al Sol. Su fiesta se llamaba 'Nawi Ollin'. Se celebraba dos veces en el año: el 17 de marzo y el 2 de diciembre; las dos veces que en el año cabía el número de 'cuarto curso o movimiento' ('Nawi Ollin').

 

Esta Orden de caballeros tenía su templo y casa particular curiosamente labrada, de muchas salas y aposentos, donde se recogían y servían a la imagen del Sol. Y, dado que todos eran casados y tenían sus casas particulares y haciendas, tenían, empero, en aquellos aposentos y casas de aquel templo, sus prelados y mayores, a quienes obedecían y por cuyas ordenaciones se regían, y donde había gran número de mozos, mancebos, que profesaban de seguir aquella Orden de caballería que podemos llamar 'Los Comendadores del Sol', cuya divisa llevaban cuando iban a la guerra.


Su templo se llamaba 'Kuakuauhtin Inchan', que quiere decir 'la casa de las águilas'; por metáfora, la casa de los hombres valientes.


En lo alto de este templo, había una pieza mediana junto a un patio. En la pieza, sobre un altar, estaba colgada en la pared una imagen del Sol, pintada de pincel en una manta, la cual figura era de mariposa ('Nawi Ollin'), con sus alas, y a la redonda de ella, un cerco de oro, con muchos rayos y resplandores que de ella salían. Para subir a esta pieza había como cuarenta gradas.


Se incensaba esta imagen cuatro veces entre día y noche y se le hacían toda clase de ritos y ofrendas.


Esta fiesta se solemnizaba de la manera siguiente: había que ayunar hasta que, haciendo el Sol su curso, llegaba al mediodía, en el cual punto tomaban los sacerdotes caracoles y bocinas y hacían la señal para que la gente acudiera al templo.


En acabando de ofrecer sus ofrendas este día, alzaban los ojos al Sol y llamaban al Señor de lo Creado".

 

Hubo siete órdenes de guerreros: Águila, Serpiente, Ocelote, Lobo, Venado, Coyote y Chapulín.

 

PASOS EN LA INICIACIÓN DEL GUERRERO


Todo ser escogido pasaba estos cuatro pasos:


1.      'Mazewaliztli' (elección, merecimiento y preparación).

2.      'Tozoztli' (la agonía, vigilia).

3.      'Xochimiki' (muerte florida).

4.      'Tlakatia' (nacimiento) o Izkaltia (resurrección).

'Intlayak ik mo-katzawani in tletlakolli, aya makizkia'.

Si nadie se hubiera mancillado con el pecado, nadie moriría.

 

LEYENDA DE LA ABUELA

De cinco masas y cuatro atoles están hechos los hombres, lo que está simbolizado por las cinco masas que vienen de los cinco diferentes colores del maíz: blanco, amarillo, rojo, negro y azul; los cuatro atoles son los colores intermedios. También con esto se simboliza a las cinco razas. El venerable maestro Samael nos habla de que existieron los hombres azules, los etéricos. Son las cinco razas desarrolladas hasta la fecha.


La abuela (la Divina Madre) es la que da el bastón de mando ('Axitl') al guerrero.


"Yo poseo la nada; mas si mi abuela me diera un bastón, podría voltear la Tierra al revés, cristalizar el cielo y vivir eternamente".


El 'axitl' o bastón es corto, pues es tan sagrado que no debe tocar el suelo. Representa el fuego sagrado que asciende por la espina dorsal, llega a la pineal y luego desciende a la base de la nariz, hasta llegar al corazón.


Entre los 'nawas' existió todo un complejo de percepciones por el que se concibió al cosmos a partir de un modelo corporal y, a la inversa, que explicó la fisiología humana en función a los procesos generales del universo.


El cuerpo humano es núcleo y vínculo general con el Cosmos, centro de nuestras percepciones, receptor y transmisor de pensamientos, principio de nuestra acción y actor, beneficiario y víctima de nuestras emociones y pasiones.


Las concepciones o más bien percepciones de la Naturaleza y el Cosmos, guiaron y justificaron el comportamiento práctico de los distintos componentes de la sociedad 'nawa'.


Nuestros antepasados fueron conocedores de los valores eternos que han sido olvidados y que son factibles de ser revividos en beneficio de las sociedades contemporáneas.


Cada ser humano es el centro de su propio universo personal y tiene que respetar a todos los demás universos.


Un cazador usa su mundo lo menos posible, pero con ternura y delicadeza.


Buscar la perfección del espíritu es la única tarea digna de nuestra hombría y del guerrero.


El guerrero debe ser impecable. El guerrero debe ser libre, fluido, imprevisible.


No debe tener rutinas.

No debe tener historia.

No debe tener apegos.






Debe perder la importancia personal.


Un guerrero puede sufrir daño, pero no ofensa. Para un guerrero no hay nada ofensivo en los actos o palabras de los demás, mientras él mismo esté actuando dentro del ánimo correcto.


Un guerrero debe hacerlo todo como si fuera su última batalla sobre la Tierra.

Un guerrero va al encuentro de sí mismo, dando gracias por todo lo pasado y por lo que en ese momento es; sin pedir nada, pero con la alegría del que va al encuentro de su Padre.


El ánimo de un guerrero no es tan descabellado en el mundo social ni para nadie. Se necesita para salirse de toda clase de tonterías y vanidades.


Pero la lucha, la negación de sí mismo, el sacrificio, debe ser en cada instante. Constantemente hay que matar el minuto, la hora, el día, el mes, el año, que pasan. Esta es la guerra florida, la guerra contra sí mismo, puesto que el hombre debe florecer y esto lo logra sólo a base de méritos del corazón y trabajo intenso con la energía creadora, sin derramar el vaso sagrado.


El guerrero 'tolteka', debe ir al conocimiento como a la guerra: con miedo, pero con determinación.


Nochtin ti welitih

Keh kuau ti patlanih

patlan tlaikpak

yawaloa in Zemanawak

ika tlawillik atlapaltin


Todos podemos

volar como águilas,

volando sobre la Tierra,

circulando el Universo,

con alas de blanca luz.


El sentimiento de la muerte torna al guerrero dulce y bondadoso, pues para él, ante este fin irremediable, todos los destinos son válidos. Nada nos diferencia de un escarabajo; la muerte nos acecha a todos, como una sombra.


La dulzura y bondad espontánea de los hombres llamados primitivos, es la prueba de su superioridad sobre el hombre civilizado, es decir, envuelto en mil cobardías.


Los actos del guerrero tienen un poder, particularmente cuando quien actúa sabe que son la última batalla en la tierra.


El hombre corriente puede ser comparado con un viajero adormecido, que va, sin apercibirse, de estación en estación; la estación terminal es la muerte y él no habrá tenido placer ninguno en el viaje.

Algunos consideran las cosas como una bendición, otros como una maldición; el guerrero toma todo en la vida como un reto. La vida del guerrero es un reto perpetuo.


Tenemos la responsabilidad de vivir en un Universo misterioso. Estamos, pues, en presencia de una purificación radical.


La sociedad moderna, extraño monopolio de una secta cosmopolita, se distingue de otras sociedades por guardar silencio sobre la muerte. Toda referencia a la muerte está proscrita, y los muertos son escamoteados. Para el guerrero, la muerte es, por el contrario, la única compañía verdadera, la consejera que testimonia todos nuestros actos.


El guerrero debe actuar siempre como un lúcido hombre acosado. El hombre que cree tener todo su tiempo es a menudo el grosero, ávido y libidinoso que el guerrero no debe ser; éste si actúa con el sentimiento de la urgencia, jamás actúa con odio y, ciertamente, rechaza comportarse como un cerdo so pretexto de que la vida le ha de faltar.


El guerrero forja su paciencia, que es el arte de perseguir su objetivo sin proyectar nada de antemano, viviendo con plenitud el momento presente.