miércoles, 4 de febrero de 2026

EL HIJO DEL NADADOR

Un hombre iba paseando por un frondoso bosque cuando, de pronto, escuchó los gritos y lloros de un niño pequeño.

Llevado por la curiosidad, se puso rápidamente a buscar la procedencia de ese llanto desesperado. Pasados unos minutos fue a parar a la orilla de un río, donde vio a otro hombre tratando de arrojar a un niño al agua.

-¡Deténgase, señor! ¿Se puede saber por qué quiere tirar a la criatura al río? -preguntó sorprendido-. ¿No ve que el pequeño está aterrorizado?

-Pero ¿cómo va a estar aterrorizado si su padre es un excelente nadador?, respondió el hombre mientras seguía sujetando al niño, que no dejaba de llorar, por las piernas.

El paseante, incapaz de creer lo que acababa de oír, gritó sin poder salir de su incredulidad:

-Pero, buen hombre, por mucho que el padre sea un excelente nadador no significa que su hijo también lo sea-. Y se marchó del lugar llevándose las manos a la cabeza.

Esta fábula nos recuerda que nadie nace sabiendo. Todo precisa un aprendizaje, y hay cosas que sólo se consiguen con esfuerzo y perseverancia aunque, al principio, nos dé miedo y lloremos, como le pasaba al niño de la historia.

martes, 3 de febrero de 2026

EL HADA Y LA NIÑA

Una niña paseaba por un prado cuando vio a una mariposa clavada en un espino. La liberó con todo cuidado y amor y la mariposa alzó el vuelo. De repente, se dio la vuelta y, para su sorpresa, se convirtió en una hermosa hada.

-En premio a tu bondad por haberme liberado, quiero concederte un deseo -dijo el hada.

La niña lo pensó un momento y respondió: “Quiero ser feliz”.

El hada se inclinó, le dijo unas palabras al oído y desapareció.

Y la niña fue creciendo, y no había en todo el lugar nadie más feliz que ella. Cuando alguien le preguntaba el secreto de su felicidad, ella sonreía y decía: “Escuché las sabias palabras de un hada”.

Cuando fue anciana, los vecinos temían que pudiera llevarse a la tumba su maravilloso secreto. “Cuéntanos que te dijo el hada”, le suplicaban.

-El hada me dijo que, por muy seguras de sí mismas que parecieran las personas que conociera a lo largo de la vida, todas y cada una de ellas me necesitaban. Y así he actuado con cada persona que me he cruzado en mi camino, dando lo mejor de mí y siendo inmensamente feliz gracias a ello.

Así vemos que la mayor felicidad radica en dar más que en recibir.

lunes, 2 de febrero de 2026

IMBOLC

Celebra esta festividad vistiendo tu altar de blanco y plateado. Que todo el altar sea blanco: velas blancas, recipientes blancos, etc. Representa a la Diosa como una vaca con cuernos. Si llevas ropas rituales, honra a Brígida llevando prendas blancas. Ya que Neptuno está prestando su glamour al Sol, añade algo de brillo a tu ropa con detalles plateados y “diamantes”.

Toma del exterior algo de nieve de la última tormenta, o utiliza hielo picado. Llena con la nieve un recipiente sobre tu altar. Limpia una botella o una jarra y llénala de leche fresca. También puedes hacer queso fresco, y traer al altar pasteles y cerveza. Ponlo dentro del reciente con nieve.

Las energías planetarias son especialmente favorables en esta festividad para trabajar mágicamente a favor de la paz mundial. Pon todas las velas que vas a utilizar durante el año que empieza en el altar y empieza este ritual a oscuras. Utiliza tu magia para fortalecer al Sol que retorna. Dedica y consagra todas tus velas durante la festividad de la luz y consagra tus herramientas de jardín o agrícolas que utilizarás durante el próximo ciclo de crecimiento. Esta es la festividad de los nuevos comienzos.

K. D. Spitzer

domingo, 1 de febrero de 2026

TAL DÍA COMO HOY...

Tal día como hoy, en 1969 nace Brian Krause.

GESTOS

El gesto budista de bendición (la mano levantada con el dedo índice tocando el pulgar) significa “acción perfecta del pensamiento con plan perfecto”.

sábado, 31 de enero de 2026

REGALOS

Cuando regales una cartera, monedero, billetero o un bolso, introduce una moneda dentro (de cualquier valor), para atraer a la prosperidad.

viernes, 30 de enero de 2026

El hada de los niños

De su lejano reino, volando silenciosa,
El hada de los niños, más bella que una rosa,
Llega toda vestida de luz, y coronada
De ardientes amapolas. ¡Oh misteriosa hada!
De sueños mil felices su rostro brilla lleno,
y del dormido infante sobre el rostro sereno
Se inclina vaporosa, va acariciando leve
Los dorados cabellos con su mano de nieve,
Bajo la sombra quieta de la tierna pupila
Visión rauda de ensueños en tumulto desfila.
Pasan en gran cortejo muñecas sonrientes,
Soldados diminutos, de armaduras lucientes,
Prados de flores llenos, y blancos corderillos,
Osos de piel de seda, alegres geniecillos,
Caballitos enanos, mariposas gigantes,
Países misteriosos y trompetas sonantes.