martes, 7 de julio de 2026

EL PODER DE GOBERNAR

Dos panteras no se ponían de acuerdo sobre el territorio en el que podían cazar con libertad, así que se fueron a ver al tigre, que era el dueño de todas las tierras.

-Querido soberano -dijo la pantera más astuta-. Venimos a que nos des permiso para cazar en tus tierras.

-¿Dónde deseas hacerlo? -preguntó el tigre con curiosidad.

-En todo el territorio del sur, sin que nadie me limite en mis actividades.

-Está bien -respondió el tigre.

Entonces, los consejeros pusieron el grito en el cielo y le reprocharon que hiciera esa concesión a la pantera. A lo que el tigre aclaró: “Yo soy el que concede y ellas las que piden, y mi facultad de otorgar no puede ser tan pequeña como su petición porque yo soy el rey y ellos sólo unos súbditos”.

Llegó el turno de la segunda pantera, quien dijo: “Yo quiero gobernar en el territorio del sur y que todos los que estén en mi territorio tengan que pedirme permiso para apresar animales”.

-Te lo concedo porque has sido más prudente que tu compañera. Ahora ella tendrá que supeditarse a tus órdenes.

Antes de hacer algo, piensa en cómo actuarás para que no te veas en una situación comprometida que no puedas cambiar.

OLLAS

Las ollas de cocción lenta ahora vienen con decoraciones mágicas como cornucopias o ramas de hoja perenne.

lunes, 6 de julio de 2026

EL POBRE Y LAS RIQUEZAS

Había una vez un hombre que vivía en la pobreza en India. Tan extrema era su condición que no tenía nada que llevarse a la boca ni una casa en la que poder pasar las noches.

Cada día pedía limosna a la salida de un templo y por las noches se echaba a dormir bajo las estrellas. Con el tiempo, gracias a la caridad de muchas personas, el mendigo consiguió reunir una pequeña fortuna porque no gastaba nada de lo que recibía.

Y cuando ya se vio con bastante dinero acumulado, empezó a tener problemas para dormir a la intemperie porque tenía mido de perder su dinero. Desde entonces, cada noche, se oía el mismo llanto: “¡Qué desgracia!”, decía sollozando. “Toda la vida pasando penurias para conseguir una fortuna y, cuando por fin la consigues no puedes vivir tranquilo por miedo a que te la roben”, lamentaba.

Esta corta fábula tradicional nos enseña que las fortunas materiales y el dinero, a menudo terminan siendo una carga dolorosa y angustiosa que puede dar muchos dolores de cabeza, por lo que es mejor cultivar otras riquezas más duraderas como son nuestros valores, el amor o los sentimientos y las emociones.

domingo, 5 de julio de 2026

La danza del fuego

"Cuenta una leyenda navarra que en el solsticio de primavera se reunían alrededor del fuego con la esperanza de que su luz, les guiara en momentos en que el alma zozobra.” Nuestro singular Diego Cortés, realiza esta experiencia, pues no consigue encontrar su camino. El peregrino observa, parece aprender.


Cuanto más he de esperar,
Cuánto más he de buscar,
Para poder encontrar
La luz que sé que hay en mí.

He vivido en soledad,
Rodeado de multitud,
Nunca he conseguido amar
Pues no me quiero ni yo.

Cuando veas una estrella fugaz
Guárdala en tu corazón,
Es el alma de alguien que consiguió
Dar a los suyos su amor.

Cuando oigas a un niño preguntar
Por qué el sol viene y se va,
Dile: "porque en esta vida no hay
Luz sin oscuridad".

Si eres capaz de devolver
Con una sonrisa una traición,
Si eres capaz de dar tu mano a quien
Con la suya te señaló.

No eches raíces en un sitio, muévete
Pues no eres un árbol, para eso tienes dos pies,
El hombre más sabio es el que sabe que su hogar
Es tan grande como pueda imaginar.

(Coro)

El mejor día es en el que el alma
Tiene hambre y sed,
No olvides lo aprendido
No dejes de comprender.

Rodéate de buenos
Y tú lo parecerás,
Rodéate de sabios
Y algo en ti se quedará.

(Coro)

sábado, 4 de julio de 2026

DESTIERROS

Hace unos años, cuando comenzaba a explorar la Wicca por mi cuenta, me esforzaba (como lo hace la mayoría de la gente) por comprender la miríada de diferentes prácticas opuestas existentes. El trabajo mágico y ritual tenía muchas complicaciones que había que resolver. Las instrucciones en los libros se contradecían unas a otras, o yo me quedaba atascada en el lodo del “cómo” o en las listas de oscuros ingredientes (¿dónde encuentra uno mandrágoras y piedras imán?), dudando a cada paso del camino. Éste es un problema habitual, que surge de una religión en la que hay muchos caminos que llevan al mismo destino. A pesar del hecho de que había muchas cosas que yo no comprendía de la magia, algunas cosas me resultaban fáciles, de una manera casi instintiva. Este funcionamiento instintivo incluía una serie de poderosos destierros que realicé cuando era una absoluta principiante (más o menos).

Como en toda la magia, la clave para el destierro reside en su propósito y en el objeto de la práctica, lo cual nos lleva directamente a la ética. Una discusión del principal inquilino ético de la Wicca, “no hagas daño a nadie”, está fuera del alcance de este artículo; finalmente, cada practicante tendrá que enfrentarse a sus implicaciones, y la línea de lo que constituye un “daño” será distinta para cada persona. Cuando accedí a aceptar una formación formal, fue con un grupo que prohíbe explícitamente las prácticas que interfieran con el libre albedrío de otra persona; de hecho, mi tradición muestra a través de sus actos que realmente cree en lo que dice, y exige un juramento para tal efecto. Entre los wiccanos que conozco, el “no hagas daño a nadie” es un asunto muy serio, y un destierro que impida el libre albedrío de alguien, de cualquier manera, está descartado.

Afortunadamente, mi uso del destierro no entra en conflicto con mis juramentos y jamás lo ha hecho. Aunque siempre ha tenido la reputación de ser magia manipuladora y se puede usar mal, el destierro nocivo es sólo una pequeña parte de la historia (ya sabes, como las imágenes de viejas feas con la cara verde que pasaban por Brujas en la consciencia popular). Mis destierros, entonces y ahora, están diseñados para ayudarme a lidiar con aquellas cosas en mi interior que impiden mi crecimiento personal. Estos trabajos son experiencias conmovedoras, catárticas. Un destierro diseñado personalmente, cuidadosamente confeccionado, puede ser una de las herramientas más afirmadoras en la caja de herramientas de la Bruja moderna.

En su nivel más básico, la palabra “destierro” simplemente es otra manera de decir limpieza. La limpieza ritual de un espacio mágico o de unos objetos de magia antes de un rito podría llamarse destierro, al igual que la limpieza de una vivienda después de un suceso negativo. Cuando se utiliza para el crecimiento personal, un destierro es una limpieza de uno mismo, diseñada para romper los vínculos con aquellas cosas en nuestro interior que ya no nos sirven. Las implicaciones de la magia son poderosas. Al limpiar nuestro jardín interior, hacemos sitio para que algo nuevo y mejor eche raíces y crezca.

¿Qué tipo de equipaje interior te gustaría desterrar? Es posible que tengas un mal hábito desde hace años, como fumar, beber o comer en exceso; un destierro te puede ayudar a iniciar o continuar tu camino hacia la recuperación. Quizá acabas de pasar por algún tipo de cataclismo personal, como un despido o un desalojo, y te has quedado con sentimientos de inseguridad y falta de poder; un destierro puede ayudarte a trabajar con esas emociones y dejarlas atrás. Si es realmente necesario, un destierro puede ayudarte a poner fin a algo intrascendente pero molesto, como comerte las uñas o decir “¿sabes?” demasiadas veces al día. Personalmente, he utilizado el destierro para deshacerme de la inseguridad y poner fin a las voces negativas en mi cabeza. Prácticamente cualquier cosa puede ser candidata a un destierro de crecimiento personal, siempre y cuando tenga que ver contigo. Es importante que te concentres en ti misma, no sólo por cuestiones éticas y kármicas, sino porque la magia personal es la más eficaz.

Una vez has identificado un problema y has decidido pasar a la acción, es posible que te sientas tentada a pasar directamente al trabajo. Resístete a ese impulso. Tómate un tiempo para meditar sobre qué es lo que vas a desterrar exactamente y por qué. Al realizar un destierro, renuncias a una parte de ti para siempre. Éste es un paso importante y, por lo tanto, merece una consideración adicional. También podrías hacer uso de la ayuda de una herramienta adivinatoria. He aquí algunas de las preguntas que debes hacerte antes de ejecutar un destierro:

¿Qué es lo que quiero desterrar, exactamente? El hecho de poner en palabras aquello de lo que te quieres deshacer establecerá unos límites importantes.

¿Por qué quiero desterrarlo? Debe haber un motivo claro tras tu trabajo.

¿Para qué ha servido en mi vida hasta ahora? Todos nuestros comportamientos sirven a algún propósito, incluso los llamados “malos comportamientos”

¿A qué propósito sirve el comportamiento en cuestión ahora? El comportamiento que deseas desterrar podría estar quitándote energía, pero al hacerte esta pregunta estás asegurándote de que ya no te está ayudando. Y aunque le estarás pidiendo a una parte de ti que pase a otra cosa, sigue siendo parte de ti, y sus contribuciones a tu bienestar deberían ser reconocidas.

Aquello que quiero desterrar, ¿de qué manera está impidiéndome avanzar? Ésta es la otra cara de la pregunta anterior.

¿Qué espero ganar con este destierro?

¿Estoy preparada para lidiar con las consecuencias imprevistas de este destierro? Toda la magia pone en movimiento fuerzas que no podemos detener. Una vez que hemos destapado la botella, por así decirlo, ya no tenemos el control. No podrás prever todos los desenlaces posibles del trabajo realizado. Es sumamente útil considerar de antemano qué resultados podrían surgir, aparte de los pretendidos.

Aunque el destierro para el crecimiento personal es un paso positivo, es permanente, de modo que no debe tomarse a la ligera. Asegúrate de que eso es realmente lo que debes hacer.

Algunos practicantes de magia te dirán que la magia debe hacerse y luego “olvidarse”; es decir, debes apartarla de tu mente para que el trabajo pueda empezar a hacer efecto. No obstante, hay ciertos tipos de destierros que se deberían respaldar con una acción en el ámbito mundano. Por ejemplo, sería poco realista esperar dejar de fumar sin un esfuerzo continuo concentrado y consciente. En los casos en los que estás luchando con algunos demonios serios, considera la posibilidad de crear un plan de acción que consista en pasos mágicos y mundanos diseñados para maximizar tu éxito.


Magia de petición: destierro simple

El trabajo de petición está entre mis sabores de magia favoritos. Su efectividad proviene de su simplicidad; se apoya en el poder de la palabra escrita para dar una forma tangible a aquello que deseas eliminar y en la energía limpiadora del fuego para eliminarlo.

Este hechizo puede usarse para algo pequeño, o si estás empezando a acostumbrarte a la idea del destierro. También puede usarse para los “asuntos importantes” y se puede repetir siempre que sea necesario. Necesitarás una tira de papel blanco, una pluma estilográfica (yo prefiero la tinta negra, pero puedes usar el color que quieras), unas pinzas, un mechero o una vela encendida, un caldero pequeño o algún otro recipiente resistente al fuego, y sal marina.

Para prepararte, reúne todos tus materiales en tu altar. Coloca un poco de sal marina en el fondo del caldero. La sal creará una superficie desigual, lo cual permitirá que el oxigeno fluya alrededor del papel y el resultado será una llama más intensa.

Crea un espacio sagrado de la manera que tú quieras. Cuando estés preparada, toma la pluma y escribe lo que te gustaría desterrar en la tira de papel. Dobla el papel y sostenlo con las pinzas. Manteniendo firmemente en tu mente la imagen de lo que estás desterrando, enciende el papel. Mientras se quema, imagínate que te liberas de lo que deseas desterrar. Mientras la llama consume el papel, déjalo caer en el caldero.

Después del ritual, esparce las cenizas en el exterior o échalas al inodoro y tira de la cadena, continuando con tu visualización.


Magia de petición: hechizo de la botella de la Bruja

Este hechizo es más complejo y puede usarse para más de un destierro a la vez, o para profundizar en un destierro en particular. Evoca algunos de los antiguos estereotipos de las Brujas y los destierros, pero les da la vuelta para crear una experiencia personal positiva.

Necesitarás una botella de vidrio pequeña (con corcho, tapón o algo que la cierre), una vela de un color apropiado (tú eliges), tiras de papel blanco, una pluma estilográfica y quizá algunos otros objetos pequeños relacionados con tu destierro.

Reúne tus materiales y crea un espacio sagrado como lo haces habitualmente. Cuando estés preparada, empieza a escribir lo que quieres desterrar en la tira, o las tiras, de papel. Si tu intención tiene muchas partes distintas o si deseas desterrar más de una cosa, escribe cada una de ellas en una tira de papel diferente. Cuando termines de escribir cada destierro, introduce la tira o tiras en el interior de la botella. Visualiza que esa parte de ti está cayendo en el interior de la botella junto con el papel. Si tienes otros objetos relacionados con este destierro, añádelos ahora.

Cuando hayas terminado, cierra la botella con su corcho o tapón. Enciende la vela y derrama cera caliente sobre la parte superior de la botella para sellarla. Cierra tu ritual.

A continuación, desecha la botella. Enterrarla funciona bien, al igual que lanzarla a un gran cuerpo de agua. No obstante, éstos no son mis métodos favoritos, ya que no son respetuosos con el medio ambiente. Vivimos en una era moderna; siendo así, ¡prefiero tirarla ceremonialmente a la basura!

Cuando te deshagas de la botella, visualiza tus destierros separándose de ti. Despídete con suavidad, dándoles las gracias, porque han servido a un determinado propósito en tu vida y, hasta ahora, los has necesitado de alguna manera. Libéralos con luz y amor.

Elizabeth Genco

viernes, 3 de julio de 2026

ARTEMISA

La artemisa está regido por Venus y el aire.

Promueve habilidades psíquicas y sueños visionarios.

jueves, 2 de julio de 2026

DECLIVE, MELANCOLÍA, GUISOS Y PÓCIMAS

El invierno se insinúa, los días se hacen más cortos, las noches se tornan frías y los vientos de invierno soplan mientras la Tierra duerme. Como todo lo demás en la naturaleza, la fecundidad debe ser compensada con la esterilidad, la luz con la oscuridad y el desvelo con el descanso. A lo largo del invierno, el mundo natural recupera fuerzas, acumula energías y se prepara para el despliegue primaveral. Para el pueblo mágico es hora de la introspección mientras reflexionamos sobre el año que ha pasado y hacemos obras de magia para el año entrante. También es el momento de apoderarse de la cocina y de elaborar comidas y bebidas para nutrir nuestras almas durante los largos meses sombríos.

Empieza por considerar tu cocina como un espacio sagrado. La superficie de trabajo es tu altar y las fuentes para mezclas y las tazas para medir se convierten en cálices. Tus cuchillos o utensilios de cocina favoritas son athames o varas, los fogones el lugar del fuego y el horno una matriz generadora. Si tienes tanta suerte de haber heredado los utensilios de cocina que han pasado de mano en mano en tu familia, úsalos para invocar el poder de pasadas generaciones. Soy la orgullosa heredera del rollo de cocina de mi abuela y lo utilizo para potenciar la magia en las tartas. Limpia y bendice tus herramientas y luego úsalas para trabajar la magia. Remueve una sopa o un guiso en el sentido horario para infundir energía. Utiliza agua cargada de Sol o Luna en tus recetas. Elige alimentos, plantas y especias por sus propiedades caloríficas, protectoras y otros amables propósitos. Al final, en la mesa comprobarás que los alimentos y las plantas en torno a los cuales gravitamos de manera espontánea en invierno son los que están vinculados con la energía, el calor y la luz solar del verano. Coloca un relicario con la imagen de tu diosa de la cocina favorita, como Brigid, Hestia o quizá tu abuela. Haz crecer una planta en una maceta y rodéala de cristales para recordarte que aunque la Tierra duerme, la vida y la luz volverán.

Inicia tu magia cocinera con una taza de té bien cliente, ideal para las largas veladas de invierno. Saca partido de las reservas que preparaste al final del verano para elaborar infusiones que reconfortan el alma. Vierte una cucharadita de plantas secadas en una taza de agua caliente o en un infusor. Llena la taza de agua hirviendo, tápala y déjala reposar de tres a cinco minutos; luego saca el infusorio o cuela la infusión, endúlzala con azúcar no refinado y tómatela. Recurre a distintas plantas para obtener diversos tipos de inspiraciones mágicas. La manzanilla relaja y favorece la meditación o el trabajo con las energías. El romero elimina la negatividad, el tomillo refuerza, el jengibre inspira y la canela conjura el poder psíquico. Utiliza hojas sueltas en una copa china y podrás leer las hojas de té después para ver dónde te lleva el invierno.

El vino caliente es otra bebida espirituosa que debe tomarse en las largas noches de invierno. Vierte una botella de vino tinto en una olla, añade una rodaja de limón y una de naranja, uno o dos anises estrellados, una taza de azúcar moreno, una o dos ramitas de canela, varios clavos de olor, tres o cuatro granos de pimienta y una rodaja de jengibre crudo. Lleva a ebullición a fuego lento moviendo en sentido horario y visualizando los trozos de fruta como pequeños soles rebosantes de promesas de retorno. Toma el vino caliente y siente cómo el calor entra hasta tu centro y cómo tu piloto mágico parpadea en la oscuridad. Si no tomas alcohol sustituye el vino por sidra de manzana o prepara chocolate caliente. El chocolate estimula la producción de endorfinas, levanta el ánimo y proporciona antioxidantes que protegen de las enfermedades de invierno. Añade una pizca de pimienta para conseguir más calor.

Haz frente al invierno con los alimentos apropiados. Si te alimentas según las estaciones mantendrás el ritmo con el ciclo anual. Come raíces, calabacines, frutos secos, carne rustida, pan integral y comida reconfortante como el caldo de pollo casero. Pon uno o dos pollos enteros o en trozos en una olla con agua hasta cubrirlos. Añade una cebolla amarilla con su piel, una zanahoria rallada, dos ramas peladas de apio, un puñado de perejil, uno o dos dientes de ajo majados, una cucharadita de granos de pimienta, una cucharadita de sal, un ramillete de tomillo, una o dos hojas de laurel y una pizca de pimienta en polvo. Lleva a ebullición lentamente durante varias horas y añade agua si es necesario. Filtra y retira los ingredientes, deshuesa el pollo y desecha los restos. Vuelve a poner el pollo con todo lo demás junto con cebolla, apio, zanahoria, perejil recién cortados y un puñado de arroz. Remueve en sentido horario o en forma de S, infundiendo energía en la sopa y aspirando profundamente su nutritivo aroma. Sirve muy caliente en tazones.

El invierno también es un momento ideal para los rustidos. Pon un trozo de espalda de buey sobre un pedazo de papel de aluminio, espolvorea encima un sobre de sopa de cebolla deshidratada. Cierra el papel de aluminio y pon el paquete en el asador, cúbrelo y cuece a 150ºC durante 2 horas. Sácalo del horno, abre el papel y añade rodajas de patata, cebolla y zanahoria. Vuelve a cerrar y cuece 2 horas más. Cuando saborees la carne, piensa en tu conexión con tus antepasados prehistóricos, reunidos en torno a las hogueras de invierno y festejando el fruto de la caza.

Los tubérculos son otro elemento básico de la mesa invernal. Lava unos boniatos, pínchalos dos o tres veces con un cuchillo y hornéalos a 200ºC hasta que estén tiernos. Luego, córtalos, teniendo cuidado de no quemarte, cubre con mantequilla y añade una pizca de nuez moscada, jengibre o canela. O corta en dados patata, zanahoria, nabo, cebolla, boniato, colinabo, chirivía y remolacha. Coloca todo en una bandeja para el horno, rocía con aceite de oliva y un poco de sal, pimienta negra y romero o cebollino fresco o seco. Hornea a 200ºC hasta que se dore, remueve cada diez minutos. Para una ocasión especial, pon un pollo entero encima de las verduras. Antes, rellénalo con plantas aromáticas a tu gusto y embadúrnalo con una mezcla de jarabe de arce, pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Ásalo a 220ºC hasta que esté hecho, aproximadamente una hora, humedeciéndolo regularmente. El jarabe se convertirá en caramelo y desprenderá su azúcar mientras que las verduras desarrollarán un delicioso sabor con el chorreo.

Para los postres, recurre al tesoro de tus reservas de verano y elabora diversos pasteles mágicos con fruta, que son todos versiones caseras de fruta y masa horneadas y convertidas en delicias. Todas las versiones empiezan con una mezcla de frutas, azúcar y espesante, ya sea harina, maicena o tapioca. Se añade un acabado granulado y se pone todo al horno. ¿Cómo distinguirlos? Hay los hechos con una masa de bizcocho que cubre la fruta, en otros se cocina la fruta antes de ponerle la masa, o ésta se elabora con pan crujiente con mantequilla, y en otros se cubre la fruta con una masa crujiente. Otra versión es bizcocho relleno de fruta y cubierto de una mezcla mantecosa. Cada una proporciona a la cocina de la bruja docenas de posibilidades para trabajar la magia con las especias y las plantas elegidas, el recubrimiento de la fruta, etc.

Intemperie aparte, el invierno también es la época de resfriados y gripes y muchas recetas de invierno acaban siendo recetas médicas. Añade toques de pimienta de Cayena, chile o pimienta roja a cualquier sopa o guiso para abrir las vías respiratorias y sirve en tazones gruesos a modo de calderos sanadores. Para las gripes y los resfriados, mezcla una cucharada de jengibre recién rayado o echinacea seca, el zumo de un limón con una pizca de pimienta de Cayena y una cucharadita de canela en un cuarto de litro de agua y cuece a fuego lento 20 o 30 minutos. Cuela, endulza y toma una taza al día. Para aliviar la congestión, mezcla una taza de salvia seca, una cucharada de miel y el zumo de un limón a un cuarto de litro de agua hirviendo. Deja reposar 30 minutos, fíltralo y deja enfriar. Toma una taza 3 o 4 veces al día. Para la tos, mezcla una parte de menta, una de flores de hisopo, una de melisa, una de manzanilla, una de salvia y una pizca de anís triturado. Cubre con agua hirviendo a razón de una taza por una o dos cucharaditas de mezcla fresca, deja reposar cinco minutos y tómatelo caliente.

Mi abuela preparaba un ponche especial para resfriados y gripes. Dentro de una taza gruesa y precalentada, exprime el jugo de un limón y añade una cucharadita de miel y dos cucharadas de whisky o ron. Llena la taza de agua hirviendo y remueve bien. El calor relaja las vías respiratorias y estimula la eliminación de flemas, la miel mata los gérmenes, el limón añade vitaminas y calma las mucosas inflamadas y el alcohol favorece el sueño. Este invierno festeja en tu propia cocina mágica con un fuego de chimenea y una olla de sopa cociendo lentamente en los fogones. Nutre tu alma. ¡A la salud del invierno!


Lista de sabores invernales

(M=mujer, H=hombre, AI=aire, F=fuego, AG=agua, T=tierra)

Ajo: salud, protección, bienestar H/F

Anís: sueños, amor, purificación, calor, bienestar M/AI

Arándano: protección, vitalidad M/AG

Avena: salud, prosperidad M/T

Canela: amor, deseo, despertar de la mente, prosperidad, calor M/F

Cardamomo: amor, deseo, calor M/AG

Cebolla: destierro, defensa, protección H/F

Jengibre: deseo, pasión, romance, calor H/F

Laurel: adivinación, sanación, comprensión H/F

Limón: limpieza, salud, ánimo M/AG

Manzanilla: calma, ayuda a meditar, relajar H/AG

Menta: clarificación, limpieza, trabajo con energías H/F

Nuez moscada: suerte, ánimo, fuerza, vigor H/F

Perejil: fertilidad, amor, purificación H/AI

Pimienta de Cayena: pasión, protección H/F

Pimienta inglesa: prosperidad, crecimiento espiritual, estimulante H/F

Pimienta negra: eliminar energía negativa, limpieza psíquica H/F

Romero: conocimiento, limpieza, enraizamiento, memoria, protección, purificación H/F

Tomillo: limpieza, amor, habilidades psíquicas M/AG

Sue Pesznecker