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"Frente a la mar donde todo termina y la nada despliega su presencia sin fin."
Los aztecas creían que cuatro eras o “soles” habían precedido a aquélla en que vivieron y que, al final de cada era, el pueblo fue destruido. Suponían que la era de los aztecas concluiría con un terremoto cataclísmico, después del regreso de Quetzalcóatl, dios pájaro-serpiente (el dios principal de los aztecas). Esta compleja deidad había sido el dios tribal de los toltecas, los principales guerreros de México antes del surgimiento de los aztecas.
A comienzos de la primera era, Quetzalcóatl creó a los seres humanos con los huesos de los muertos que sacó de los infiernos y que roció con su sangre. También les transmitió el conocimiento de la agricultura y de la artesanía. Al final Quetzalcóatl sucumbió a su deseo de muerte y embarcó en una balsa de serpientes rumbo a una tierra encantada. Hernán Cortés aprovechó la profecía según la cual, a semejanza del celta Arturo, Quetzalcóatl volvería un día desde el mar e hizo creer a los aztecas que la deidad, blanca y con barba, estaba entre los españoles.
Los aztecas creían que debían sustentar al dios solar reinante mediante la provisión constante de sangre y corazones humanos.
Tikal, situada en el corazón de la selva guatemalteca, fue una gran ciudad ceremonial que los mayas construyeron entre 300 y 900 d.C. El nombre significa: “sitio donde se oyen las voces de los espíritus” y alude a la creencia maya moderna según la cual por la noche los espíritus de los antepasados retornan a la ciudad.
Como signo de agua es, la sutil energía de Escorpio se haya a menudo oculta bajo la superficie, impidiendo en ocasiones que se reconozcan y solucionen los conflictos energéticos que puedan sufrir.
Su energía está sincronizada a través del primer chakra, que gobierna la vitalidad, la fuerza y el elemento físico. Para depurar los estancamientos de su energía vital en este centro, puede ser de gran utilidad la terapia vibracional con esencias florales.
En los momentos en que necesiten un pequeño estímulo, es aconsejable que utilicen para reactivar su primer chakra, las esencias florales de cedro, que favorecen la utilización de las energías físicas y producen una renovación de la vitalidad en general.
Como hábito diario es aconsejable la utilización de la pimienta, ya sea como condimento o como base para perfumes, ya que al actuar sobre los centros energéticos que rigen el elemento físico, potencian su estado dinámico.
Como terapia en caso de situaciones de desánimo, la terapia floral de Bach recomienda las esencias de brezo y castaño, que permiten una renovación del flujo energético del primer chakra.
Para potenciar el autoconocimiento, las esencias ambientales con base de clavo favorecen un estado de meditación profundo y duradero.
Para mejorar las relaciones con los demás, la sociabilidad y el conocimiento del mundo, el incienso utilizado para ambientar estancias, actúa como un excelente catalizador emocional.
Pero en lo que, quizá, puede ayudarse más Escorpio de las esencias florales es en el desarrollo de la parte más lúdica e idealista de su personalidad. En ocasiones, la intensidad de sus pasiones les hace olvidar la correcta perspectiva, ahogándose en un laberinto de significados y segundas intenciones. Para superar esta tendencia, las vibraciones de sándalo pueden ayudar a activar su lado más juguetón.
La amatista es un cristal hexagonal que adopta formas piramidales. Puede tener cualquier color púrpura y muchas veces tiene vetas de un color claro o blanco.
Históricamente, muchas personas creían que la amatista protegía de la intoxicación y el envenenamiento. Algunas de sus cualidades místicas son la espiritualidad, el coraje y la soberanía. Las piedras violetas enaltecen la Diosa Anciana. Las lilas facilitan el contacto con los planos superiores. La amatista puede proteger a los guerreros, ayudar a los cazadores y mejorar las decisiones relativas a los negocios. También puede controlar los pensamientos malvados.
Este mineral relaja el cuerpo y la mente y garantiza un sueño apacible. También protege de las pesadillas. Para este fin, pon una amatista sobre la cabecera de tu cama (aclárala con agua cada mañana para eliminar la negatividad). Cárgala con este hechizo:
Cristal púrpura que estás en lo alto
y estás de guardia sobre mi cama.
Deja que tu paz tranquilizadora llegue
donde yace mi cansada cabeza.
Guíame y vigílame mientras duermo;
Que no asome ningún mal sueño.
Que todos mis sueños sean dulces y profundos
Mientras mantienes tu guardia durante la noche.
-Elizabeth Barrette