lunes, 15 de junio de 2026

Bollería mágica

Uno de mis más tempranos y tiernos recuerdos es el aroma de la masa fermentando la víspera de Navidad. Cada año, mi madre preparaba sus bollitos de canela y caramelo. La casa se llenaba del rico aroma de la levadura. Se mezclaba con el olor de los pinos y revelaba la persistente huella del caramelo blando y del azúcar cande preparado unos días antes. Fueran los que fueran los dramas familiares o las convulsiones del mundo, nos envolvía el aroma de la generosidad de Navidad.

Esos recuerdos se hicieron más conmovedores cuando tomé conciencia de lo difícil que debió ser para mi madre como madre soltera. Cada minuto de tiempo y de energía que puso en sus panecillos convertía el día en una celebración de la vida y de las atenciones que recibíamos. Era la delicia suprema de la mañana de Navidad.

Aunque mis propias prácticas espirituales tomaron una dirección distinta de las de mi madre, nunca ha dejado de maravillarme el volumen de magia que finalmente me enseñó. Fue en la cocina donde primero aprendí a infundir amor en todo lo que hago.

Este factor creativo es un elemento de comunión entre nosotras, pues yo misma perpetúo el amor de mi madre por la bollería y los dulces. Nuestros dioses son diferentes, pero estamos vinculadas por la transmisión de unas técnicas que me inspiraron la necesidad de orar sobre la comida para cargarla de otras cosas que de sus nutrientes, potenciarla con un fin o para alguien y dotarla de magia. A través de esa magia generacional con los bollos, lentamente tomé conciencia de que mi poder proviene de una fuente más profunda que mi tradición familiar con sus lagunas. Si sólo nos concentramos en nuestras diferencias y nos comparamos con otros, creamos muros de ira, odio y envidia difíciles de desmontar. Cuando aceptamos que todos somos diferentes y entendemos que no tenemos por qué estar todos de acuerdo, despertamos a una capacidad ilimitada de amor universal.

Los alimentos que nos nutren, ayudan a crecer y a sobrevivir están estrechamente vinculados con nuestra vida. Los períodos de cultivo y el ciclo anual rigen nuestro desarrollo y, al aplicar la alquimia en la cocina, nos beneficiamos de esas energías astrológicas y elementales, pues extraemos mejor las propiedades de la comida que ingerimos.

Con la magia trabajamos con arquetipos que fraguan el curso de los papeles que asumimos como seres humanos. Con la alquimia, esos mitos se convierten en fuerzas químicas y cósmicas que transformamos y recreamos. Cuando esas ideas se aplican a la cocina, el cuerpo puede asimilar mucha energía a través de la comida. Esa técnica activa tanto el afianzamiento como la confianza individual y nos ayuda a sanar y a recuperarnos de los traumatismos y del estrés. La bollería mágica también transmite vigor y amor a los que amamos, pues envía nuestros sentimientos a los demás.

La receta que viene a continuación es una variante de los bollos que ahora cocino para Navidad. En el año 2000, mientras trabajaba en Inglaterra, visité la ciudad de Workingtown, en el distrito del lago Cumberland, y allí probé la mantequilla de ron de Cumberland. Esta mantequilla dulce es una tradición festiva en Inglaterra y a menudo acompaña tartas de fruta picada, panecillos y pasteles. En el siglo XVIII, el floreciente puerto de Cumberland participó activamente en la creación y tripulación de la Marina británica y los barcos coloniales trajeron exquisiteces extranjeras, especias exóticas y artesanía de todos los rincones del mundo. La costa oeste del distrito era un bullicioso núcleo comercial y adquirió fama por la importación de ron y azúcar caribeños, que luego dieron lugar a la renombrada mantequilla de ron de Cumberland, que hoy en día es una de las golosinas tradicionales de Inglaterra.

A menudo elaborada a base de aguardiente o whisky en Escocia, es el complemento perfecto para los panecillos dulces de Navidad. A continuación, doy la receta alquímica con oraciones que utilizo cada año para llenar esos panecillos con la generosidad de nuestros corazones y de nuestras casas. ¡Que disfrutes!

Panecillos de Cumberland

La masa

Dentro de un pequeño cazo, mezcla 1 taza de leche, 1 cucharada de extracto de vainilla, 2 cucharaditas de sal y 3 cucharaditas de mantequilla sin sal. Derrite a fuego lento sin dejar que hierva. Cuando la mezcla empiece a calentarse, di cinco veces la oración siguiente:


Que la energía y el vigor del fuego de Marte, nuestro padre infinito

Os una. Que para la abundancia convierta en dos lo que era uno y

Ahora con el fuego los transforme y los convierta de nuevo en uno.


En una fuente, vierte 1 taza de agua hirviendo, 1 taza de zumo de naranja y 3 cucharadas de azúcar de caña. Deja enfriar hasta 45 ºC mientras recitas nueve veces lo siguiente para infundir las energías transitorias de la Luna y del océano:


En esta fuente dispongo el tálamo acuoso de la novia. Lo hago

Agradable como la marea nocturna con flores del jardín y el florero

De cristal. Lo convierto en divino. Invoco y atraigo a todos

Las riquezas de la época de las cosechas.


Añade 2 cucharaditas de levadura seca a la mezcla y recita lo siguiente siete veces para infundir la energía del amor y de Venus:


La elevación y el descenso de las aguas de la vida

Nos infunde aliento, abundancia y fuerza

Nos hacen ricos y marcan nuestra sepultura.

Anidan en cada rincón y fosa.

En la dulce espuma estallan en creación

Despertando la esencia de la emanación

Nuestras pasiones nos recostan, el deseo nos crea a todos

El impulso de unión de lo grande y lo pequeño

Nos eleva en gloria, nos eleva en gracia,

Y de vida colma el espacio vacío.

Convierte en amor y pasión ese dulce tálamo.

Ceba esas aguas de vida certera

Ordeno el crecimiento y el calor del poder del agua.

¡Que trabaje, entreteja y se anime ahora!


Tras dejar subir bien la masa, en 10 o 15 minutos, añade una taza de leche y el contenido del cacito en la fuente. Al hacerlo, concéntrate en las energías del Sol y del ego. ¿Quién eres y de dónde vienes? Tamiza de cinco a seis tazas de harina de trigo o de harina para pasteles en otra fuente. Bendícela a tu manera. Luego añade esa harina a la fuente con la mezcla. Una taza a la vez, removiendo para que la mezcla quede lisa antes de añadir otra taza. Cuando la masa se torna demasiado espesa como para removerla con una cuchara, empieza a amasar con las manos, al tiempo que recitas: “Pezuñas y cuernos”, hasta que la masa se despegue de las paredes de la fuente. Lo que viene a continuación se puede hacer también en un robot de cocina. Coloca la masa en una fuente que previamente has untado con mantequilla. Resérvala en un lugar cálido, sin corrientes de aire, durante una hora, o hasta que se duplique el volumen.


Mantequilla al ron

En una fuente, mezcla 1 taza de azúcar de caña, 1 taza de azúcar blanco, 1 cucharadita de canela y 1 cucharadita de cardamomo, 1 cucharadita de clavo en polvo y 1 cucharadita de nuez moscada. Mezcla bien, añade una taza de mantequilla a temperatura ambiente y sigue mezclando hasta conseguir una masa lisa y cremosa, añade 3 cucharaditas de ron. Asegúrate de incorporarlo bien antes de añadir más y remueve con cuidado para evitar la separación de ingredientes. Demasiado ron hará que se separe de la mezcla y si falta no proporcionará aroma suficiente a esta cremosa pasta de untar. Con esta mantequilla al ron se pueden untar tostadas o crepes y se conserva hasta tres semanas en la nevera. Si te molesta el sabor, puedes sustituir el ron por otros licores como el brandy, el ron de coco, el aguardiente, el tequila o el whisky. Todos tienen su propio aroma, que le da un toque especial a cualquier golosina. Cuando la masa haya fermentado, da un puñetazo en el centro y di:


Por la VOLUNTAD de la vida entro en ti.


Amasa añadiendo pequeñas cantidades de harina para homogenizar la consistencia. Recita “Pezuñas y cuernos” al mismo tiempo durante trece minutos. La masa dulce se debe trabajar más tiempo para activar el gluten de la harina, pues éste atrapa los gases producidos por la levadura y así levanta la masa. Una vez conseguida una masa lisa, suave y elástica, se habrá llenado del calor de tus manos y energía vital. Con el rodillo, extiéndela en forma de banda ancha y recúbrela con mantequilla de ron. Enróllala y córtala en trozos de cinco centímetros de ancho. Colócalos en una bandeja del horno untada con mantequilla, deja espacio entre cada uno de ellos, pues duplicarán el tamaño. Cúbrelos y deja que trabaje la masa una segunda vez.

Una vez listos, precalienta el horno a 180 ºC. Vierte 170 g de leche condensada azucarada sobre los panecillos y colócalos sin tapar en el horno. Hornéalos durante treinta y cinco o cuarenta minutos.


Salsa de caramelo

En un cacito, mezcla 4 cucharadas de mantequilla y 1 taza de azúcar moreno, cuece y reduce aproximadamente diez minutos a fuego medio hasta que espese lo suficiente para convertirse en capa gruesa en el dorso de una cuchara.

Cuando queden cinco minutos para que los bollos terminen de cocerse, sácalos del horno completamente, y no tires sólo de la bandeja. Rocía una pequeña cantidad de ron sobre cada bollo y recubre con salsa de caramelo. Vuelve a ponerlos en el horno para termina la cocción y sácalos cuando, al pinchar con un cuchillo éste salga limpio. Deja reposar diez minutos y sirve caliente.

Estha McNevin

SE CREE QUE...

Puedes usar una cuchara de madera, especialmente una hecha a mano, a modo de varita mágica. 

domingo, 14 de junio de 2026

BASTET. LA GRAN DIOSA FELINA

La diosa felina Bastet constituye uno de los aspectos más enigmáticos de la gran diosa. No debe sorprender a nadie, puesto que entre los dioses egipcios (todos poseían algún tipo de naturaleza transfigurada) era común utilizar antropomorfismos tribales para unir cualidades animales y naturales al concepto de divinidad. Los recurrentes arquetipos de la vida salvaje (el león feroz, la oveja inocente, etc.) son el fundamento de las emblemáticas mezclas que dotaron a los dioses egipcios de las características más potentes de la fuerza de la vida salvaje. En el espiritualismo egipcio, se veneraba a los animales que cazaban o se domesticaban. Y ninguno era tan adorado como el gato.

Las primeras comunidades de humanos empezaron a domesticar animales cuando crearon centros agrícolas, comerciales y civilizados. La tendencia de los humanos al exceso y al despilfarro siempre ha atraído a los animales hasta nuestros campamentos para buscar comida. Los gatos fueron de los primeros animales domesticados en Egipto, y tuvieron una importante función en la protección y el éxito de la familia.

En el delta del Nilo vivía gran variedad de reptiles, pero la cobra resultó ser especialmente mortal. La necesidad de los reptiles de regular su temperatura corporal siempre los ha llevado a quedarse enroscados en los mismos rincones que a los niños tanto les gusta explorar. En el antiguo Egipto, los niños y los bebés eran particularmente vulnerables, y pocas veces sobrevivían a una mordedura de una cobra del delta. Los felinos, al ser depredadores naturales de las serpientes, fueron de los primeros animales domesticados para defender la casa.

La lealtad y la empatía de los gatos pronto los convirtió en una parte importante del antiguo hogar egipcio. Los antiguos egipcios, que honraban las fuerzas de la vida y la muerte en la naturaleza, vieron en el felino un depredador con causa y un defensor de los inocentes. No tardaron demasiado en identificar simbólicamente al gato con los niños y el nacimiento. La adopción de un gato por parte de una familia solía coincidir con el nacimiento de un niño y daba tanta tranquilidad a las familias del período dinástico (que empezó en el año 2920 a. C.), como el monitor cardíaco hoy en día. Los relajados instintos maternales de las gatas eran un símbolo del equilibrio de la naturaleza, al demostrar la ternura del depredador. Incluso el número de gatos de una camada ilustraba la prosperidad y los poderes creativos de la felina. También adoraban a la gata por su habilidad para producir gran cantidad de leche para alimentar a sus cachorros, lo que inspiró asociaciones de la abundancia y el atractivo sexual de los numerosos pechos caídos. A consecuencia de esto, la imagen y el simbolismo del felino se extendieron hasta incluir suerte y prosperidad, así como protección. Los gatos salvaban la vida de los niños y asustaban a los roedores, con lo que mejoraba la salud y la prosperidad del hogar. Proporcionaban una comunión emotiva y una vía de relajación al acariciarlos, en parte porque poseían unos instintos muy rápidos que hacía que pareciera que siempre caían de pie.

En un momento determinado, durante la primera época del período dinástico (2920-2575 a. C.), se fusionaron estas cualidades de todas las semidiosas tribales animales en la deidad arquetípica conocida como Bast o Bastet. En principio, aparecía representada como una mujer con la cabeza de leona. Bast significa “devoradora”. Una vez que el felino estuvo domesticado, Bastet también evolucionó y adoptó las amables y protectoras cualidades del gato. En el año 1000 a. C., Bastet se quedó con sus características felinas más cultivadas y se convirtió en una deidad popular muy asociada a los placeres, el perfume, las celebraciones, la música, el canto, el baile y la alegría.

Las asociaciones lunares con Bastet son griegas y se sacaron en un intento de relacionarla con Artemisa. No obstante, en principio Bastet estaba relacionada con el Sol y, a menudo, aparece representada con un dibujo de un escarabajo (otro símbolo solar), como señal de su carácter de protectora de Ra y, por extensión del faraón. Era la dama de la llama y la que impartía justicia entre los dioses egipcios. Nodriza y madre adoptiva de Anubis, Bastet también era el ojo de Ra. Se decía que viajaba con él en su bote de un millón de años mientra Ra completaba su viaje nocturno por el inframundo hacia el amanecer. Y fue precisamente durante este viaje nocturno cuando Bastet derrotó a Apep, la gran serpiente del inframundo, y salvó a Ra en un acto de justicia. Los egipcios consideraban que todos los gatos eran hijos de Bastet y, en su adoración naturalista, estos felinos gozaban de un lugar privilegiado en la cultura. A menudo les compraban lujosas y recargadas joyas como señal de gratitud y alabanza por su lealtad y por proteger a la familia.

Muchos adoradores de Bastet honraban a sus mascotas felinas como descendientes directos de la diosa. Se organizaban rituales funerarios para ellos y se les guardaba luto. Sacaban sus cuerpos de casa con gran respeto y los momificaban para garantizar la inmortalidad de su alma. En el delta del Nilo, cerca de la actual Zigazag, está Per-Bast, más conocida por el nombre griego de Bubastis. La ciudad era el núcleo del culto a Bastet y, en el centro, tenía un templo y un oasis dedicado a la diosa. Los gatos paseaban por el templo a sus anchas. Los cimientos estaban rodeados por dos canales que abastecían los extensos desarrollos agrícolas del distrito y servían para que Per-Bast fuera una isla artificial. La ciudad y el templo, reconocidos como dos de los grandes puntos religiosos de toda la historia de Egipto, eran venerados por el esplendor y la belleza de los canales.

Per-Bast era el centro para la momificación y los funerales de gatos. Las excavaciones de 1886 revelaron unos 300.000 gatos momificados, algunos de ellos incluso enterrados con lujosas ofrendas de piedras preciosas, joyas y delicados perfumes. Durante la XXII dinastía, Per-Bast se convirtió en la capital de Egipto y Bastet pasó a ser una deidad nacional y la defensora oficial de Egipto. Con el tiempo, aparecieron varias formas de Bastet. Sus asociaciones con el perfume surgieron a raíz de la práctica de la momificación, y el templo de Per-Bast se hizo famoso por sus laboratorios de perfumes y sus jardines de flores cultivadas. El perfume era una de las mejores exportaciones y con mayor demanda de Egipto y su uso en la momificación y el entierro era crucial para disimular el hedor de los cadáveres. En algunas de las tumbas que se han excavado, se ha descubierto hasta un metro de tierra impregnada con perfume.

Otros aspectos de Bastet la representan con sus cachorros. Las mujeres del antiguo Egipto utilizaban hechizos de Bastet para invocar la fertilidad y el embarazo. Uno de estos hechizos consistía en llevar un amuleto de la diosa y sus cachorros, tantos como hijos quisiera tener la mujer. A menudo, Bastet aparecía representada con una cesta de Nebit, símbolo del útero de la diosa. Se solía decir que la cesta tejida de Bastet contenía todas las cosas y era venerada como el útero del que todos procedemos. La diosa felina egipcia también aparecía representada jugando o sosteniendo el antiguo instrumento musical de metal conocido como sistro. El nombre de este instrumento significa “ejercer poder”, y se utilizaba para agitar el aire con vibraciones y despertar energías. Muchas culturas de la antigüedad veneraban el sonido como un elemento purificador. Se creía que las vibraciones del sistro atravesaban las energías estancadas y provocaban el movimiento. Esto facilitaba la separación de la energía negativa densa o acumulada y el aumento de las energías alegres y positivas.

Las ofrendas a Bastet eran infinitas, pero solían incluir vino, oro, joyas, música de sistro, perfume, cestas de Nebit tejidas y familiares momificados. Como diosa del hogar y la casa, era muy adorada, y muchos devotos peregrinaban hasta Per-Bast para presentarle ofrendas y conseguir que sus espíritus renacieran. A partir del año 500 a. C., el culto egipcio fusionó a Bastet con otras protectoras, entre ellas Mut (la madre), Uadyet (diosa protectora del Bajo Egipto, igual que Nejbet y Sejmet, las leonas protectoras del Alto y Bajo Egipto).

En la actualidad, Bastet es venerada por los paganos modernos y, para muchos, supone un vínculo con el misterio y la magia del antiguo Egipto.

En cierto modo, es la protagonista absoluta de un cómic de Marvel dedicado a ella y suele aparecer en la cultura popular y en las películas. Imágenes de la mujer gata forman ya parte de la psique global y sigue inspirándonos e intrigándonos. Esto se debe, en gran medida, a los aspectos enigmáticos de la gran diosa que representa Bastet.

El gato negro es un símbolo en muchas culturas y casi siempre está relacionado con el poder y la suerte, tanto la buena como la mala. Bastet es un ejemplo emblemático del poder femenino y la fertilidad. Como uno de los primeros animales domesticados, el gato apareció como una representación simbólica de la protección, la fertilidad, la riqueza y la magia. Imbuida de ferocidad e intuición, Bastet es la fuerza de la naturaleza más completa, un depredador con causa, pero se la venera como la madre de la abundancia, la música, el baile y la celebración y ejerce la función de protectora de las mujeres y los hijos. Bastet es la madre arquetípica que obtiene recursos de la abundancia de la tierra para manifestar las alegrías de la vida y el hecho de hacernos renacer con el tiempo.

Estha McNevin

sábado, 13 de junio de 2026

AROMAS COMUNES

El sahumerio es quemar hierbas aromáticas para limpiar el aire, librándolo de olores desagradables, y para espantar a cualquier espíritu maligno que pueda estar presente en tu hogar. En la antigüedad, a esta técnica la llamaban “sufumigación”. Se prende fuego a un atado de hierbas secas; luego, se apaga el fuego soplando y se deja que los restos de las plantas ardan sin llamas. El humo resultante es dirigido hacia la persona que está siendo sanada, o se deja que se extienda por toda la casa.

Una antigua práctica era quemar hierbas aromáticas para rendir tributo a los dioses, e inhalar el humo producido por las plantas que ardían lentamente con la finalidad de utilizar sus propiedades chamanísiticas. Puedes quemar toda una variedad de plantas mientras realizas tus rituales para explotar sus energías mágicas. En lugar de usar atados de hierbas secas, puedes utilizar trozos de brasas de carbón para quemar una variedad de inciensos en forma granulada, de resina o en polvo. A mí me gusta usar bloques de carbón hechos de bambú que es un recurso renovable y que crece rápido. También puedes usar discos de auto-ignición, pero yo prefiero no utilizarlos, puesto que contienen salitre, que es un químico nocivo con un olor penetrante.

Para usar los bloques de carbón, llena un recipiente a prueba de fuego (como, por ejemplo, un caldero de metal) con dos tercios de arena o cenizas blancas. Sostén el bloque con unas pinzas y usa una cerilla o un encendedor para encender un borde. Coloca el bloque sobre la arena, en el centro del caldero. Cuando el carbón adquiera un color rojo brillante, puedes colocar una pequeña cantidad de incienso en medio de él. Los bloques de carbón arden durante aproximadamente entre cuarenta y cinco y sesenta minutos, y en ese tiempo se pueden probar y quemar muchas mezclas distintas de inciensos.

Este método de quemar incienso produce unas cantidades copiosas de humo. Es mejor hacerlo al aire libre, o en el interior si el hogar está bien ventilado. Definitivamente, no debes usar este método de quemar incienso cerca de un detector de incendios, porque, sin duda, pondrá en marcha la alarma. El carbón se pone muy caliente; es mejor que tengas una pequeña botella de agua cerca del caldero para apagar rápidamente el bloque si es necesario.

Puedes quemar una variedad de materiales sobre los bloques de carbón. Las formas granulares o en polvo de resinas como copal, franquincienso o mirra se queman habitualmente como si fueran incienso. También puedes usar una serie de hojas de hierbas secas y desmenuzadas, o especias en polvo. En este artículo he incluido algunas de mis propias recetas de mezclas de incienso seco que quizá quieras probar cuando realices tus propios rituales mágicos. En el artículo también se incluyen las propiedades mágicas asociadas con las hierbas, especias y resinas seleccionadas.


Las herramientas

Caldero: Lo ideal es un caldero de hierro fundido, pero puedes usar otros materiales como, por ejemplo, un cuenco de cerámica de alta temperatura hecho a mano.

Bloques de carbón para quemar tus resinas, hierbas, especias y mezclas completas de incienso seco.

Recipientes de vidrio para guardar tus resinas, hierbas, especias y mezclas completas de incienso seco.

Materiales del incienso: Deberías tener una variedad de resinas, hierbas y otros materiales aromáticos a mano para crear tus propias mezclas naturales de incienso.

Etiquetas para tus recipientes de materiales del incienso. Tus etiquetas pueden estar hechas a mano o impresas. Puedes encontrar una gran variedad de etiquetas adhesivas en blanco en tiendas de material de oficina y en librerías.

Cerillas para encender los bloques de carbón.

Un juego de mortero y mano para moler tus resinas, hierbas y especias en trozos pequeños. Yo tengo juegos de mortero de porcelana, mármol y de ágata, y todos ellos los he utilizado para moler mis propias mezclas de inciensos.

Arena para que sirva como base en tu caldero para los bloques de carbón. También puedes llenar tu caldero con cenizas blancas de arroz, que se utilizan en ceremonias tradicionales japonesas en las que se quema incienso.

Tabla de correspondencias: Una referencia rápida para tener a mano que contiene las asociaciones mágicas de las resinas, hierbas y especias que planeas usar como parte de tus rituales.

Pinzas para sostener el bloque de carbón al encenderlo.

Cucharas de madera o de cuerno para sacar pequeñas porciones de incienso de los recipientes más grandes.


Incienso de resina

E l incienso de resina se puede conseguir en polvo o en trozos pequeños. Tanto el polvo como los trozos se pueden quemar sobre los bloques de carbón, tal como explicamos arriba. A veces, se llama “lágrimas” a los pequeños trozos de resina, y se pueden machacar para que tengan un tamaño menos utilizando el mortero.

Copal (Bursera odorata): Consagración, exorcismo, hechizos de amor, protección, purificación.

Sangre de drago (Daemonorops Draco): Consagración, amor, fortalecer las habilidades mágicas, protección, fuerza.

Incienso (Boswellia sacra): Clarividencia, consagración, adivinación, invocar a dios, habilidades mágicas, protección, espiritualidad, éxito, transformación.

Goma de guar (Cyamopsis tetragonoloba): Agente unificador, usado para mejorar la combustibilidad de las mezclas de incienso seco.

Mirra (Commiphora myrrha): Consagración, exorcismo, habilidades mágicas, protección, purificación, transformación, éxito.

Astrágalo (Astragalus gummifer): Otro agente unificador que se usa en las mezclas de incienso seco. Está asociado a los poderes de la unión, la adivinación y la transformación.


Hojas de hierbas secas

L as hojas de muchas hierbas también se pueden quemar sobre los bloques de carbón. Las hojas deben estar totalmente secas y desmenuzadas en trozos pequeños para poder ser utilizadas. Se puede usar un mortero para moler las hierbas produciendo un polvo fino para utilizarlo sobre los bloques de carbón.

Laurel (Laurus nobilis): Adivinación, clarividencia, consagración, exorcismo, protección, transformación, sabiduría.

Hierba gatera (Nepeta cataria): Adivinación, magia onírica, amor, meditación, habilidades psíquicas.

Camomila (Matricaria recutita): Magia onírica, amor, suerte, meditación, prosperidad.

Lavanda (Lavendula spp.): Trabajo con los sueños, sanación, amor, protección, habilidades psíquicas.

Melisa (Melissa officinalis): Magia onírica, amor, protección, éxito.

Hierba Luisa (Aloysia triphylla): Exorcismo, hechizos de amor, habilidades mágicas, protección, purificación.

Artemisa (Artemisia vulgaris): Clarividencia, adivinación, trabajo con los sueños, protección.

Pachuli (Pogostemon cablin): Clarividencia, adivinación, exorcismo, liderazgo, amor, habilidades mágicas, protección.

Rosa (Rosa spp.): Belleza, consagración, longevidad, amor.

Romero (Rosmarinus officinalis): Protección, fuerza, transformación, sabiduría.

Ajenjo (Artemisia absinthium): Adivinación, clarividencia, exorcismo, habilidades mágicas, protección, transformación.


Especias aromáticas

S e pueden quemar pequeñas cantidades de especias molidas fino sobre los bloques de carbón o, si se desea, se las puede añadir a las mezclas de incienso.

Cardamomo (Elettaria cardamomum): Amor, relaciones.

Canela (Cinnamomum zeylanicum): Clarividencia, consagración, adivinación, amor, protección, sabiduría.

Clavo (Syzygium aromaticum): Clarividencia, adivinación, exorcismo, amor, protección.

Comino (Cuminum cyminum): Exorcismo, amor, protección.

Jengibre (Zingiber officinalis): Amor, poder, éxito.

Nuez moscada (Myristica fragrans): Clarividencia, adivinación, magia onírica, fertilidad, amor, prosperidad, protección.


Otros materiales del incienso

T rozos pequeños, picados, de los siguientes elementos también pueden usarse sobre los bloques de carbón.

Madera de cedro (Cedrus spp.): Sanación, habilidades psíquicas, purificación, protección, fuerza, éxito.

Corteza de roble (Evernia prunastri): Un liquen que se utiliza para la adivinación, la clarividencia, el exorcismo y las habilidades mágicas. Además, ayuda a prolongar o “fijar” el aroma de cualquier mezcla de incienso al que se la añada.

Lirio de Florencia (Iris germanica var. florentina): El rizoma de esta planta se usa para exorcismo, liderazgo, hechizos de amor y protección. También se usa como fijativo.

Sándalo (Santalum spp.): Adivinación, clarividencia, consagración, sanación, hechizos de amor, protección, espiritualidad, éxito.


T en a mano una provisión de mezclas de inciensos caseros para usarlas en tus actividades mágicas. Para crear estas mezclas, añade cada uno de los ingredientes al mortero y muélelo para formar un polvo tosco. A mí me gusta moler cada ingrediente por separado, empezando por las hojas de hierbas, las especias y después las resinas. A continuación, vuelvo a introducir los ingredientes molidos al mortero, mezclo el polvo y lo muelo una última vez con la mano de mortero. Los unificadores como el polvo de Makko y la goma de guar ayudan a mejorar la combustibilidad de estas mezclas de incienso seco.

Guarda tus mezclas de inciensos en recipientes herméticos, lejos de la luz directa y de fuentes de calor, hasta que estés preparada para utilizarlos. El interior de un armario oscuro es lo ideal.


Lynn Smythe

NEGRO 🖤

El color negro otorga protección y prestigio.

viernes, 12 de junio de 2026

APARCAMIENTO EXCLUSIVO PARA ESCOBAS

Las brujas en realidad no montamos en nuestras escobas para ir a trabajar, ¡aun­que sería genial si pudiéramos hacerlo!

Una escoba es una manera práctica de limpiar la zona ritual o toda la casa de los astros desagradables que están al acecho. Esta consagrada herramienta lucha contra las energías negativas.

Una escoba es un símbolo de la combi­nación de las energías masculinas y femeni­nas, así que la gente a veces salta sobre una escoba en una boda o una ceremonia de unión de manos para simbolizar la com­binación del hogar.

Hace años, uno de mis compañeros de aquelarre colocó una escoba decorada en el borde nuestro círculo y lo levantó por enci­ma de nuestras cabezas, lo que abrió una puerta de entra para invitar a entrar en el círculo a los iniciados.

Una escoba decorativa es una elegante sustitución de una corona en la puerta de entrada.

¿Y de dónde proviene la imagen de las brujas volando sobre escobas? En los viejos tiempos, en los rituales paganos de bailes eufóricos se montaba sobre una escoba como si fuera un caballo alrededor del fue­go en un tipo de trance chamánico que ha­cía sentir a los participantes como si hubie­ran tomado el vuelo.

Una de mis partes favoritas del folklore de las escobas es que si tu escoba se cae y golpea el suelo, significa que llega compa­ñía.

-Mickie Mueller

jueves, 11 de junio de 2026

AÑOS DORADOS, MESES PLATEADOS

A lo largo de la historia, los humanos han intentado seguirle la pista al tiempo. La magia de la medición del tiempo les ha permitido contar edades, planificar vacaciones y determinar cuándo sembrar y cuándo cosechar. Empezaron pronto; uno de los artefactos más antiguos hallados es la Venus de Laussel, que sostiene un cuerno en el que hay 13 líneas grabadas: el número de ciclos lunares en un año solar. Con el tiempo, nuestros antepasados inventaron una serie de calendarios basados en los ciclos importantes que se observan en la naturaleza.

Los calendarios puramente lunares miden sólo los ciclos de la Luna. Sus meses intentan sincronizarse lo más exactamente posible con las fases de la Luna. Sus años, normalmente compuestos de trece lunas o meses, no tienen relación con el año solar. El calendario musulmán es un ejemplo de este tipo.

Los calendarios puramente solares miden únicamente los ciclos del Sol. Siguen el rastro de las estaciones, que son el resultado de la inclinación del eje de la Tierra y de su orientación cambiante hacia el Sol durante el curso de su órbita anual. Cada año comienza en algún punto del ciclo estacional, o cerca de él. Aunque el año puede estar formado por meses, éstos tienen poca o ninguna semejanza con el ciclo lunar. El calendario Gregoriano, o de la Era Cristiana, pertenece a este grupo.

Algunos calendarios intentan equilibrar los dos ciclos principales, siguiendo la pista del Sol y de la Luna. Esto rara vez funciona, porque ninguna de las mediciones astrológicas de las rotaciones de las órbitas (día sidéreo, día solar, mes sidéreo, mes sinódico, año sidéreo y año tropical) son iguales ni se dividen unas con otras de forma equivalente. Esto se convierte en un canje: una mayor exactitud en algunas mediciones conlleva una menor exactitud en otras.

Los calendarios lunisolares son híbridos que miden el ciclo de las estaciones con mayor exactitud que las fases de la Luna. Sus años encajan bien con las estaciones y sus meses no encajan tan bien con las lunas. El calendario Liberalia Triday es uno de estos híbridos. Por el contrario, los calendarios solilunares llevan un mejor registro del ciclo lunar que del ciclo solar. Sus meses encajan de forma bastante exacta con las Lunas, mientras que sus años no encajan de forma tan precisa con las estaciones. El calendario chino, por ejemplo, pertenece a esta categoría.


Acerca de los calendarios lunares

Algunos expertos consideran que la veneración de la Luna y sus fases podría remontarse a entre 60.000 y 70.000 años atrás, mientras que la adoración del Sol y las estaciones se remonta sólo a unos 12.000 años atrás. La ventaja de usar a la Luna para llevar un registro del tiempo es su velocidad: pasa por sus fases con la suficiente rapidez como para que cualquiera lo perciba en cuestión de días. Su aparente crecimiento y encogimiento sugiere su uso para hechizos de requerimiento y destierro, y para la magia para la cacería y para la cosecha.

Otra ventaja es que la Luna se relaciona con la biología humana: el ciclo menstrual se aproxima al de 29,5 días de la Luna. Esto la conecta con la magia de las mujeres y la espiritualidad de la Diosa. La mayoría de de las culturas representa a su deidad lunar como una mujer, aunque hay unos pocos dioses lunares. Actualmente, muchas asambleas de Brujas feministas cuentan el tiempo de acuerdo con la Luna, nombrando entre doce y trece ciclos lunares al año; y hasta se publican calendarios lunares.

La desventaja de los calendarios lunares es que “van a paso de tortuga” respecto a las estaciones, porque el número de ciclos lunares no se reparte uniformemente en el año solar. Tampoco coincide con el ciclo diurno y nocturno. Así que un calendario lunar funciona bien para determinar las festividades de la Luna –los esbats (celebración de la luna llena, suele ser una fiesta más pequeña y menos ritualista que los sabbats pero es más solemne y meditativa) en Luna llena o Luna nueva, por ejemplo-, o para actividades que requieren luz u oscuridad por la noche. En cambio, no funciona para determinar festividades anuales. Los meses salen de la fase rápidamente y pasan por las estaciones. He aquí un repaso de algunos calendarios lunares:

El calendario Babilónico estaba compuesto de doce meses lunares. Cada mes empezaba con la observación de la nueva Luna creciente durante la puesta de Sol, baja en el horizonte occidental. Este calendario, establecido en algún momento antes del 2.000 a.C., se mantuvo hasta aproximadamente el año 499 a.C., cuando surgió la regulación lunisolar.

El calendario Hijri (islámico) cuenta doce meses lunares, con un año de aproximadamente 354 días. Su primer año fue el de Hijra, cuando Mahoma viajó desde la Meca hasta la Medina.

El Calendario Lunar publicado por Luna Press utiliza un alfabeto arbóreo inspirado por Robert Graves, representado en trece meses lunares. El calendario de pared muestra cada lunación en su propia página, en un formato único en espiral, ofreciendo una información detallada sobre la Luna y otros sucesos astrológicos.


Acerca de los calendarios solares

El Sol gobierna las estaciones, así que siempre ha influido en la vida humana, pero con la aparición de la agricultura su importancia aumentó. Nuestros antepasados necesitaban calcular cuándo era mejor sembrar y cuándo cosechar. La ventaja de un calendario solar es que coincide con las estaciones. Además está vinculado a la biología humana, aunque de una forma distinta a la Luna: los días más largos y más cortos pueden afectar a los estados de ánimo de las personas.

El calendario solar tiene la desventaja de seguir un ciclo largo y es difícil observar cambios de un día a otro. Dado que el Sol tarda un año en completar su curso, determinar las fechas exactas de cada equinoccio y cada solsticio –y la verdadera duración de un año solar- plantea un serio desafío. Echemos una mirad a algunos calendarios solares:

El calendario Baha’i tiene un año de 365 días, con diecinueve meses de diecinueve días cada uno, además de un período intercalado de cuatro a cinco días (llamado Ayyam-i-Ha o “Días de Dicha”). El año empieza en el equinoccio de invierno. Como muchos calendarios paganos, cada día comienza al ponerse el Sol del día solar anterior y finaliza con la puesta de Sol del día solar actual.

En la India se usa el calendario Bangla (también conocido como Bengalí). El año tiene 365 días, con 12 meses de 30 o 31 días cada uno. Año Nuevo, o Polea Baishakh, es el primer día de Baishakh.

El calendario Jalaali (también conocido como iraní o persa) se basa en la observación astronómica, más que en unas reglas arbitrarias. Cada año comienza en la medianoche más cercana al equinoccio de invierno. Los doce meses tienen nombres persas; los primeros seis meses tienen 31 días, los cinco siguientes 30 y el último veintinueve o treinta días. Es un calendario particularmente preciso.

En Kerala, un estado al sur de la India, se usa el calendario Malayalam. Sus doce meses llevan los nombres de las constelaciones en las que el Sol aparece durante ese período. Por ejemplo, Leo se relaciona con el mes Chingom (de la palabra simham, que quiere decir “león”).


Los desafíos de llevar la cuenta del tiempo

La necesidad de tener un calendario preciso es crucial; las sociedades han dedicado milenios a la consecución de este objetivo. ¡Pero el universo ha conspirado contra ello! La mayoría de los calendarios están relacionados con los principales ciclos astronómicos, pero los ciclos no son completamente iguales. El día sidéreo mide cuánto tarda la Tierra en hacer una rotación completa: 23 horas, 56 minutos y 4,091 segundos. Un día solar mide cuánto tarda el Sol en atravesar el meridiano local y volver a cruzarlo, es decir, va de mediodía a mediodía. Sin embargo, debido a la órbita elíptica de la Tierra y a su inclinación axial, la duración de un día solar varía a lo largo del año; la duración promedio es de 24 horas. Un mes sidéreo mide cuánto tiempo tarda la Luna en dar una vuelta alrededor de la Tierra: 27 días, 7 horas y 43 minutos. Puesto que la Luna orbita a una Tierra en movimiento, debe viajar un poco más de 360º para ir de una Luna llena a la siguiente. Por lo tanto, un mes sinódico (es decir, un mes lunar) es más largo: 29 días, 12 horas y 44 minutos. Un año sidéreo mide cuánto tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol: 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9,5 segundos. Sin embargo, debido a la precesión de los equinoccios, el año sidéreo no lleva el paso de las estaciones. Un año tropical mide el tiempo entre dos equinoccios de invierno sucesivos: 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos. Esto da las bases para el año que se usa en el calendario gregoriano.

Estas discrepancias hacen que los calendarios lunares sigan correctamente la pista de la actividad lunar y de modo deficiente la de la actividad solar, mientras que los calendarios solares siguen correctamente la pista del Sol y las estaciones pero deficientemente la de la Luna. Los calendarios solilunar y lunisolar realizan una labor moderada de seguirles la pista a ambos astros, y no es ninguna sorpresa que algunos apuntadores del tiempo se hayan llevado las manos a la cabeza desesperados y hayan creado sistemas independientes. Cuando nuestra comprensión de la ciencia del calendario maduró, aprendimos a usar “días bisiestos” y “períodos intercalarios” para ajustar esas diferencias, manteniendo a los meses y a los años sincronizados de forma más precisa. Por eso, los calendarios más sofisticados tienen números variables.

La búsqueda de un mecanismo perfecto nos llevó a un método para llevar la cuenta del tiempo ¡que ha demostrado ser demasiado preciso para nuestras necesidades! Los relojes atómicos basados en las oscilaciones de los átomos de cesio son precisos a una billonésima parte de segundo por año. Dado que nos encontramos en un planeta que oscila, se agita y se retrasa en su camino a través del espacio, necesitamos llevar la cuenta del tiempo que se relaciona con él. Esta Tierra no puede seguir el ritmo del reloj atómico, así que volvemos a usar “segundos bisiestos” para volver a calibrar el reloj maestro, para que no deje de estar sincronizado con el tiempo terrestre.

Quizá cuando colonicemos el espacio estaremos preparados para el tiempo atómico perfecto, pero de momento seguimos contando los calendarios de acuerdo con la Luna que sale, el Sol que se pone y los demás marcadores transmitidos por nuestros ancestros.

Elizabeth Barrette