miércoles, 25 de febrero de 2026

LAS CEREZAS DEL DIABLO 🍒

“Si te atreves a recoger el oscuro y dulce fruto conocido como las cerezas del diablo, seguramente te encontrarás cara a cara con el viejo Scratch”. Este consejo se les daba a los niños para alejarlos del extremadamente tóxico fruto de la belladona (Atropa belladona), cuyas bayas negras y redondas parecen deliciosas a simple vista. Utilizada tanto para sanar como para envenenar, los alcaloides de la belladona siguen empleándose en algunos medicamentos hoy en día.

Ingrediente en las antiguas recetas el ungüento de vuelo de las brujas, la belladona está profundamente arraigada en el folclore de la brujería. Sin embardo, debido a su toxicidad, es más seguro trabajar sólo con el “espíritu” de la planta o utilizar un sustituto más seguro, como el tabaco, la artemisa o las flores de berenjena. Se usa en magia para obtener visiones, viajar astralmente y conectar con la diosa oscura.

Para la bruja que tiene niños, mascotas o poca experiencia con plantas venenosas, trabajar con el espíritu de la planta es una alternativa más segura. Conéctate con las deidades y otras correspondencias asociadas con la planta elegida, coloca estas representaciones, junto con una ilustración de la planta, en tu altar y deja que la magia te guíe.

-Monica Crosson

martes, 24 de febrero de 2026

lunes, 23 de febrero de 2026

El loco

Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió:

Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras —si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas—; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando:

¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!

Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:

Miren! ¡Es un loco!

Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:

¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!

Así fue que me convertí en un loco.

Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.

Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

sábado, 21 de febrero de 2026

3 COSAS

Tres cosas difíciles de hacer: enfriar el fuego, secar el agua y complacer al mundo.

viernes, 20 de febrero de 2026

EL LEÓN QUE IBA A LA GUERRA

Cierto día, el león, rey de la selva, decidió comenzar una guerra en las tierras vecinas con el fin de extender su reino. Para poder llevar a cabo su idea, dio orden de reclutar a todos sus súbditos para prepara una gran tropa.

Al reunirlos a todos, les habló de su idea y comenzó a asignar a cada animal, según su naturaleza, un puesto dentro de su ejército. Así, escogió al elefante para llevar las armas en su lomo fuerte y amplio; el oso, por su gran tamaño, fue elegido para ir al frente del pelotón; al zorro le encargó la parte diplomática, y el leopardo, con su gran sigilo, entraría por la retaguardia para sorprenderlos.

Cuando la mayoría de los animales sabía cuál sería su misión, alguien dijo:

-Oh, mi rey. Yo recomendaría que no incluya ni a los burros ni a las liebres. El burro es poco astuto y la liebre es fácil de atemorizar.

El león, buscando con la mirada al que había dicho esas palabras, dijo:

-¡Estás equivocado! Por supuesto que serán parte de mi regimiento. Sin ellos no estaríamos completos. El burro será quien asuste al enemigo con sus rebuznos, y la liebre, por su rapidez, será quien entregue el correo.

Aprendamos de esta fábula que hasta una desventaja se convierte en virtud cuando es bien utilizada.