Avalon
viernes, 30 de octubre de 2026
AMETRINO
El ametrino es una mezcla de amatista y citrino, que da lugar a un cristal que combina las cualidades de ambos minerales y tiene una sorprendente apariencia de color violeta claro y amarillo. Se dice que esta unión es causada por los cambios de temperatura durante la formación del cristal debido a la oxidación de hierro en la piedra.
Este dúo dinámico se puede utilizar para liberar bloqueos y la negatividad, transformándola en algo constructivo. El ametrino también promueve la perspicacia, la creatividad y la compatibilidad, y puede ayudarte a alcanzar estados superiores de sintonización durante la meditación. Cárgalo a la luz del Sol pero brevemente, ya que puede perder el color.
Utiliza el ametrino para superar contratiempos o para hacer frente a los patrones de pensamientos negativos que te estén reteniendo. Sostén la piedra y mírala fijamente mientras te visualizas a ti mismo ligero y libre de preocupaciones. Lleva la piedra contigo, a poder ser en contacto con la piel. Repite esta meditación para levantarte el ánimo:
Soy luz, libero lo que me deprime.
Soy luz, ningún dolor me ata.
Soy luz, le daré la vuelta a todo.
-Ember Grant
jueves, 29 de octubre de 2026
AMÉRICA DEL SUR
Uno de los típicos mitos sobre el origen es el que narran los bakairi del centro del Brasil. Se refiere a los héroes gemelos Keri y Kame, hijos de Oka, el espíritu del jaguar. Al tragarse dos huesos, la esposa de Oka quedó embarazada, lo que llevó a su enfurecida suegra a matarla. Antes de morir Keri y Kame fueron arrancados de su útero.
Los héroes crecieron y mataron a su perversa abuela incendiando la selva, pero quedaron gravemente heridos por las llamas. Keri y Kame recuperaron su excelente salud y decidieron pasar de la forma animal a la humana. A continuación apartaron el cielo de la tierra, pusieron el sol y la luna y crearon al fuego sacándolo del ojo de un zorro y el agua extrayéndola de una serpiente.
Según los warao de Guyana, los seres humanos llegaron a la tierra de casualidad. Al parecer, Kononatu (“nuestro hacedor”) quería que la humanidad vivieran en el cielo, pero un joven cazador descubrió un agujero y descendió a la tierra por las ramas de un árbol gigante. Por pura curiosidad los demás habitantes humanos del cielo lo siguieron. Y posteriormente descubrieron que no podían regresar porque una mujer gorda había quedado atascada en el agujero del cielo.
Los warao también se refieren a la tristeza de Kononatu, que se abstuvo de abrir otra entrada en el cielo por la mala conducta de la humanidad en la tierra. En concreto, el dios celestial estaba disgustado por la buena disposición de las muchachas a copular con las deidades acuáticas. Las muchachas osaron nadar en un lago sagrado y dieron luz a una perversa horda de serpientes.
Los arawak, que viven al sur de los warao en la cuenca del Orinoco, narran la introducción de las enfermedades y la muerte. Según la tradición arawak el dios creador Kururumany se disgustó al ver que la humanidad se había vuelto corrupta y perversa, recuperó su don de la vida eterna e introdujo en el mundo males como las serpientes y las pulgas. Tras Kururumany aparece el dios celestial Aluberi, apenas recordado, que no desempeña un papel significativo en la mitología arawak.
Los incas también adoraron a una deidad creadora llamada Viracocha, a quien consideraban creadora del Sol en el principio de los tiempos, renunciando a su parte de divinidad. Empero, Viracocha a menudo estuvo subordinado a Inti y en Coricancha, el gran templo de Cuzco, se lo consideraba hijo de Inti. Es posible que los cronistas españoles erraran el sentido de la naturaleza del panteón inca al interpretarlo en función de la mitología griega y romana. De hecho, es probable que los incas adoraran a una serie de dioses y diosas en tanto que formas distintas de una misma deidad: el propio Inti.
Convertida en magníficas ruinas, la antigua ciudad inca de Machu Pichu, era el sitio donde se adoraba a Inti, dios del sol.
miércoles, 28 de octubre de 2026
Carrizo
Hay un viejo dicho irlandés que afirma que el carrizo seguirá estando en pie cuando los majestuosos robles hayan caído. Delgado, robusto y afilado, el carrizo nos recuerda que no siempre es el tipo más grande el que sale airoso de las tormentas a las que nos somete la vida, sino el más inteligente.
Invoca las energías del carrizo durante esta Luna para que te ayude a mantenerte calmado y para seguir de pie en todas las tormentas de la vida.
Gentil carrizo, delgado y alto,
Ni las tormentas ni los ciclones te harán caer.
Tu punta es tan afilada como la de una flecha.
Haz caer a tus enemigos, bendice a los fallecidos,
Otórgame tu calma y serenidad,
Sé, para mi alma, un bálsamo,
Mantenme de pie, mantén mi fortaleza,
En medio del viento o de la calma, de lo correcto y de lo incorrecto.
-Edain McCoy






