miércoles, 10 de junio de 2026

PELO DE RATA

Érase una vez un flautista que guardaba en sus bolsillos el "pelo" de la valeriana y guiaba a las ratas fuera del pueblo de Hamelin, o al menos eso es lo que nos cuentan algunas versiones de la leyenda.
    Pero ¿a qué se refiere "pelo"? A las raíces, por supuesto. Antes de que se inventara la clasificación binominal, las plantas solían recibir nombres basados en ciertos atributos, y las raíces a veces pueden parecerse al cabello.
    La valeriana (Valeriana officinalis) es una maravillosa aportación a cualquier jardín mágico con sus dulcemente perfumadas flores rosadas o blancas. La raíz de la planta ha sido utilizada desde la antigüedad como relajante y para promover el sueño reparador. Se puede emplear en hechizos para la curación, el amor, la purificación, la protección y el descanso.
    Para mantener alejados a los visitantes no deseados, esparce raíz de valeriana seca alrededor de tu umbral mientras recitas lo siguiente:
        Destierro a todos los que buscan dañarme,
        obedezcan las palabras de mi hechizo.
        Por esta raíz que esparzo
        exijo que te mantengas alejado.
-Monica Crosson

martes, 9 de junio de 2026

ALTARES PARA TODOS

Numerosos paganos, brujas y magos tienen altares, al igual que los seguidores de determinados caminos espirituales, como el hinduismo, el budismo y el shintoismo. Un altar puede ser minúsculo y estar situado en un rincón escondido, o se puede tener toda una habitación llena de altares. Uno puede tener sólo algunos objetos en el altar, o una inmensa colección. Uno puede gastarse un montón de dinero, o ninguno en absoluto.

Si acabas de empezar o si tienes poco espacio, comienza por un altar pequeño. Puedes usar un rincón del tocador, una mesilla de noche, o una mesita específica, que te parezca que tiene la forma y el tamaño adecuados para ese fin. Un tocador o una mesilla de noche con un cajón son útiles para guardar artículos tales como incienso, velas y cosas semejantes. Puedes mandar construir un altar de acuerdo con tus especificaciones. Determinados rituales mágicos requieren altares con un tamaño y unas proporciones exactas. Por ejemplo, un “doble cubo” es una descripción estándar de un altar, que podría ser una caja de 50x50x100 cm. Si no tienes otra cosa, una caja de embalaje de madera tiene al fin las mismas proporciones que el doble cubo. Cúbrela con un mantel o cómprate una tela y tendrás un altar.

Algunas personas tienen toda una habitación para usar como templo, cuarto mágico o habitación para meditar. Tienen a menudo un gran altar principal en el lado este o el norte, y otros pequeños en los demás. Colocan sus instrumentos principales en el altar mayor, mientras que los situados en las demás orientaciones tienen artículos que pertenecen a los elementos de las mismas. Por ejemplo, un altar orientado al sur debería tener velas, y quizá también otros símbolos de fuego.

Los altares requieren arte y una organización global, pues de lo contrario se convierten en una simple colección de baratijas. Puedes encontrar lo que necesitas para tu altar en tiendas de todo a cien, ventas de segunda mano, festivales paganos, tiendas de artículos para magia, e incluso en tiendas corrientes, sin olvidarte de Internet.

Las brujas poseen símbolos del fuego, el agua, la tierra y el aire. Los artículos convencionales son una vela, una lechuza o una taza de agua, un plato de sal y un bastón de incienso en un soporte, aunque existen muchas formas de representar los cuatro elementos que suelen encontrarse en los altares paganos o de los seguidores de la wicca.

El símbolo más corriente para el aire es un bastón de incienso, aunque algunos usan un abanico de papel o, incluso, una pluma. Si usas incienso, necesitarás algún tipo de quemador para el mismo. Las cenizas de un palo de incienso resultan más fáciles de limpiar si tienes un soporte tipo bandeja, con un recipiente para las cenizas bajo el palito de incienso. Si utilizas incienso suelto, te hará falta un contenedor para el carbón de quemarlo. Podrá ser un incensario sofisticado o, sencillamente, un quemador de incienso de latón. Puedes utilizar algún tipo de plato resistente al calor, aunque suele ser más seguro disponer un poco de arena en el quemador y colocar el carbón sobre ella. Si usas tabletas de carbón, necesitarás tenerlas a mano, pero en lugar seco y oscuro, porque si cogen humedad no quemarán bien. A mí me resultan más fáciles los palitos de incienso, pero nada iguala el maravilloso aroma del auténtico incienso quemado con carbón.

El fuego se suele representar por medio de una vela, con frecuencia roja. Una vela votiva sobre un soporte es algo mucho más seguro que el fuego, y puedes obtener gran variedad de soportes votivos. Puedes tener velas de colores, soportes de colores, o ambas cosas. Puesto que muchas velas son perfumadas, reflexiona sobre si su fragancia se asocia en tu mente con ese elemento. Pienso que las velas rojas con perfume de canela funcionan muy bien como símbolo del fuego. Es posible que desees tener varias velas en tu altar, una en cada orientación, por ejemplo. Las correspondencias para las orientaciones más comunes en la wicca son el amarillo para el este y el aire, el rojo para el sur y el fuego, el azul para el oeste y el agua y el verde para el norte y la tierra.

Puedes simbolizar el agua con una taza, una copa, un cáliz, una concha o, incluso, con la imagen de una ola. Hay personas a las que les gusta combinar los símbolos, y usan una concha llena de agua. Puedes poner el agua en cualquier recipiente pero no lo llenes demasiado; no es bueno dejarlo con agua demasiado tiempo: acumula polvo y pelos de gato (si lo tienes, claro). Mantén el recipiente vacío, o llénalo y vacíalo con regularidad.

Los símbolos de tierra incluyen la estrella de cinco puntas dentro de un círculo, un pequeño cuenco o plato con sal, una piedra de color oscuro y una planta en una maceta de barro. Un platito de sal siempre es útil en el altar, porque es necesario para trazar el círculo de la wicca, y el agua salada se emplea a menudo para bendecir y limpiar. Es posible hacer la estrella de la forma más sencilla, dibujándola en un trozo de papel. Las más sofisticadas son de madera, cerámica y metal.

Quizá te apetezca colocar objetos que se asocian con un determinado elemento en la orientación propia del mismo: los símbolos del agua hacia el oeste, por ejemplo. Los objetos que, para ti, simbolicen al espíritu, ponlos en el centro. También puedes poner los artículos que se asocian a la diosa (el cáliz, la estrella dentro del círculo, el espejo) a un lado del altar, y los que se asocian con el dios (la figura de Athamas, la varilla) al otro. Los objetos que consideres que comparten los dos tipos de energía, o ninguna de ella, podrían situarse en el centro.

A menudo en los altares se encuentran diferentes objetos naturales, como piedras, plumas, cristales y conchas. Pueden ser cosas que hayas recogido personalmente o que te hayan regalado. Cuidado con comprar demasiados objetos para tu altar sencillamente porque son bonitos: un altar ha de ser un lugar para las cosas muy significativas, y no una colección de baratijas. La mayor parte de las personas colocan una estatua de la diosa, del dios, o de los dos. Deben ser representaciones de divinidades con las que realmente trabajas. Puedes tener más de una, y de hecho las estatuas de tres diosas son una tradición en determinados grupos. Procura que las estatuas sean proporcionales al tamaño del altar. Una estatua inmensa se tragará los artículos más pequeños, y una minúscula, por el contrario, se perderá entre las más grandes.

Algunas personas ponen fotos en su altar, como por ejemplo la de sus antepasados. Pueden ser las fotos de tus padres o de tus abuelos, o aun de aquellas personas que consideras que son tus guías y profesores espirituales. También puedes colocar representaciones de lugares sagrados, o de fenómenos naturales, como el arco iris, nubes de tormenta, cascadas, etc. Reflexiona sobre todo lo que la foto simboliza, antes de situarla en tu altar. Todo lo que pongas en él ha de contener un fuerte significado para ti. ¿Quieres realmente meter un tornado en tu vida?

Los altares han de ser bellos o, como mínimo, agradables a la vista. Es posible que desees modificar tu altar antes de cada fiesta religiosa que, para las brujas, son ocho al año. También es probable que cuando realices grandes hechizos cambies las cosas del altar. De todos modos, necesitas mantener tu altar de forma rutinaria. No debería estar nunca sucio o polvoriento; por ejemplo, la quema del incienso da lugar a cenizas que hay que limpiar de las superficies donde se posan. Tu altar cambiará a medida que tú cambies, con las cosas nuevas que entran en tu vida. Eso implica que habrás de retirar, tirar o guardar algunos artículos para que tu altar refleje en efecto tu práctica actual, y no la que tenías cuando construiste el altar por primera vez.

Tu altar es el centro de tu trabajo de magia. Desearás tener en él objetos específicos de tu vida y de tu práctica. ¿De qué te sientes orgullosa y qué deseas recordar a diario? ¿Cuáles son tus objetivos? ¿A quién quieres? ¿Adónde quieres ir? ¿Cuáles son tus ideales más elevados? Hazte ese tipo de preguntas para que te guíen en la construcción de tu altar.

M agenta Griffith

lunes, 8 de junio de 2026

ALABAR AL DIOS Y A LA DIOSA

 

Sean cuales sean las deidades en las que creas, es siempre buena idea hablar de forma periódica con ellas de tu vida y desafíos, para ver si tienen alguna palabra de sabiduría, o simplemente para decir “hola y gracias”. Puede que pienses que tienes una vida demasiado ocupada, o incluso creas que a los dioses no les importa si les das las gracias o no. Pero a nadie le gusta ser ignorado, y no vale la pena ser grosero. Así que tómate cinco minutos y envía tu alabanza a los cielos. Puedes hacerlo bajo una Luna Llena, frente a tu altar o inclu­so en la ducha; depende de ti.


Dios y Diosa, yo canto vuestra alabanza

y doy gracias por vuestra presencia en mi vida.

Gracias por los regalos y los desafíos

y por la fuerza que me prestáis para superarlos.

Y gracias por vuestro amor, que me rodea a través de todo,

en los días oscuros y en los claros, a través de la alegría y del dolor.

Sé que estáis conmigo

y canto vuestra alabanza, oh Dios y Diosa.

-Deborah Blake

HISOPO

El hisopo está regido por Júpiter y el fuego; funciona bien para lavar los baños o fregar el suelo.

domingo, 7 de junio de 2026

Your song

 

My gift is my song
And this one is for you
And you can tell everybody
That this is your song

And may be quite simple that
Now that it´s done
I hope you don´t mind
I hope you don´t mind
That I put down in words
How wonderful life is
Now you´re in the world

Sat on the roof
And I kicked off the moss
Well singing these verses
Well they, they got me quite cross
But the suns been kind
While I wrote this song
It´s for people like you 
That keep it turned on.

So excuse me forgetting
But these things I do
You see I´ve forgotten
If they´re green or they´re blue
Anyway the thing is
That I really love you
Yours are the sweetest eyes
That I´ve ever seen

[interlude]

And you can tell everybody
That this is your song
And it may be quite simple
But now that it´s done

I hope you don´t mind
I hope you don´t mind
That I put down in words
How wonderful life is
Now you´re in the world.

sábado, 6 de junio de 2026

AHORA HABLEMOS DE ÁRBOLES

Los árboles son mágicos. La mayoría de las religiones del mundo, desde los tiempos antiguos a los modernos, desde Europa hasta América y el Lejano Oriente, tienen algún tipo de árbol sagrado. Suelen estar en el centro del panorama mitológico con sus ramas enlazando diferentes mundos y planos. A veces son abstractos, como en la cábala, con caminos enlazando esferas que representan conceptos abstractos. Otros son descritos en detalle y físicamente como Yggdrasil, el árbol del mundo en el mito nórdico que explica dónde crecen sus raíces, dónde alcanzan sus ramas y qué criaturas viven allí. Comparando religiones, encontramos algunos puntos comunes. Un tronco central uniendo el mundo superior y el inferior con la Tierra y ramas que alcanzan otros niveles. Otro tema recurrente es que alguna forma de maldad corroe sus raíces e intenta minar el árbol. Como reflejo, en el mundo humano, los árboles míticos sirven como lugar de reunión para dispensar justicia.

Los árboles están muy presentes en la historia de Gran Bretaña. Entre otros, está el olmo que se rompió en 1188 y el roble en el que se escondió el rey Carlos II en 1651 y sobre todo son muy abundantes en el folclore y en la sabiduría popular. Todo árbol nativo tiene su propia doctrina, desde los árboles espinos encantados que dan mala suerte si se cortan, hasta los robles regios y los tejos de los jardines parroquiales.

Un aspecto de la doctrina de los árboles que precisa más explicaciones es el del ogham, un alfabeto utilizado en tiempos célticos remotos. Sus letras están realizadas de trazos en cruz o a un lado de una línea central. A menudo se grababan en piedras tumbales (lápidas) o en los ángulos de piedras de lindes para indicar a los transeúntes en qué territorio estaban entrando. Además de formar parte de un alfabeto, cada letra está asociada a un árbol o una planta. La correspondencia entre letras y árboles es un tema de cierta controversia; sin embargo, existe cierto acuerdo en torno a una lista estable.

Las diez primeras letras se escriben a veces de abajo hacia arriba y, en este caso, los trazos aparecen en el lado opuesto. Las letras en latín de cada letra ogham son las primeras de cada nombre: B para Beth, L para Luis, etc. Las únicas excepciones son Ngetal, con sonido NG y Straif de sonido SS o SZ, similar a ese-zeta alemana.

Sean cuales sean tus creencias, es bueno hablar con los árboles en nuestra cultura. Hablándoles o escuchándoles vamos directamente a la fuente de la sabiduría.

En primer lugar, decide con qué tipo de árbol quieres hablar y por qué. Entre todos los que pone a tu disposición el clima local, la elección es tuya. ¿Hay algún tema que deseas explorar? Podrías elegir un árbol basándote en tus creencias o tu religión. Por ejemplo, si sigues un camino egipcio, puedes elegir un cedro que enlaza con la resurrección de Osiris y que podría instruirte acerca de la sabiduría interior y el simbolismo del mito. Puedes elegir un árbol y seguir su evolución a lo largo de las estaciones para sentir los cambios en su energía y en su entorno. Si en tu vida espiritual hay un área con la que deseas trabajar, busca en la lista ogham el árbol con los atributos que puedan ayudarte.

También puedes realizar el proceso inverso. Quizás pases a menudo cerca de un árbol con el que te gustaría hablar. A veces tu subconsciente decidirá que debes hablar con cierto árbol. El paso siguiente es identificar ese árbol. En la lista ogham encontrarás sus atributos mitológicos y lo que te puede enseñar.

Lo bueno es poder acceder al árbol siempre que quieras meditar con él. Lo ideal es un árbol especial en tu jardín donde puedas hablar con él en privado. Si estás trabajando con un árbol en un lugar público, para tu seguridad, te recomiendo ir acompañado. En el parque puedes sentarte cómodamente con la espalda pegada al tronco y cerrar los ojos. Lo más probable es que nadie te moleste intencionadamente, pero tener a alguien contigo que no esté meditando te ayuda a relajarte y a pasar a los otros reinos.

Digamos que has localizado tu árbol, que sabes más o menos lo que simboliza y lo que puedes esperar de él, ¿qué haces luego?

Antes de comenzar a hablar con un árbol, practica con la meditación en casa si es algo nuevo para ti. La meditación es el arte de despejar tu mente de todo pensamiento extraño y de preocupaciones. Es más difícil de lo que parece. Si es algo nuevo para ti, no te establezcas metas demasiado altas. Un buen punto de partida es si consigues permanecer un par de minutos quieto y tranquilo. No te propongas veinte minutos de una vez para no desanimarte.

Hay muchas maneras de meditar y excelentes libros sobre el tema. Una de mis técnicas favoritas es imaginar que cada preocupación o pensamiento es una burbuja que se aleja flotando en el aire. Cada vez que algo aparece en tu mente y te distrae, imagínalo atrapado en una burbuja que se lo lleva lejos de ti. Otra técnica sencilla es contar las respiraciones. No intentes alterar el ritmo de tu espiración y no te pongas un número como meta, sólo cuenta para dar a tu mente algo en lo que ocuparse.

Cuando has conseguido calmar a tu mente, coloca una mano contra el árbol. Recuerda que es un ser vivo, trátalo con respeto. Preséntate, mejor en tu cabeza si estás en un lugar público, y pregúntale si está de acuerdo en instruirte.

Después escucha y observa los pensamientos que te vienen a la mente. Si tienes una meta precisa, deja que esos pensamientos se manifiesten en tu mente. Por ejemplo, si quieres aprender más acerca del ogham, piensa en la letra, repite su nombre y reflexiona sobre su simbolismo. Recuerda que los árboles, por naturaleza, son mucho más lentos que los humanos. Ten en cuenta también la época del año. Puede ser difícil de conectar con un árbol, especialmente un de hoja caduca, en pleno invierno. Sin embargo, en primavera y verano, están más activos y, por tanto, es más fácil hablar con ellos.

Cuando sientas que has aprendido lo que querías del árbol, recuerda darle las gracias y, lo antes posible, toma apuntes en un bloc o en una grabadora. Es importante capturar lo máximo que puedas por el largo alcance de la vida de los árboles. Si trabajas durante meses o años, sólo verás patrones emergiendo de tus notas. También podrás comprobar en los libros los símbolos que recibes en estado meditativo cuando vuelvas a casa y deberías poder comprobar el humor y la sensación del árbol con el cambio de estación.

Cuando acabe cada sesión de trabajo tendrás cosas importantes que hacer. Primero comer y beber algo. Viajar a otros reinos o tan sólo soñar despierto con un árbol puede tener un efecto disociativo. Sobre todo, si estás en un lugar público, tienes que volver al mundo real. Comer y beber es muy físico y te ayudará a enraizarte. Lo segundo es hacer un regalo al árbol. Pienso que los árboles no desean recibir un ramo de flores en papel de celofán, ni cristales, ni monedas, ni cintas de colores. Lo que tiendo a dar a un árbol son cosas como un poco de agua o de vino o un buen puñado de compost. También puedes tomarte el tiempo de mirar alrededor y ver si puedes ayudarle de alguna manera, quizá recoger basura o quitar malas hierbas.

La mejor manera de explorar y saber más es experimentar. Para empezar tu viaje en el mundo de los árboles, lo único que necesitas es una bolsa con una guía para identificar árboles, un tentempié, un bloc de notas y algo para el árbol.

-Graham Miller

RATA 🐀

Cuando busques ingenio y prudencia, conéctate con la rata.