sábado, 4 de julio de 2026

DESTIERROS

Hace unos años, cuando comenzaba a explorar la Wicca por mi cuenta, me esforzaba (como lo hace la mayoría de la gente) por comprender la miríada de diferentes prácticas opuestas existentes. El trabajo mágico y ritual tenía muchas complicaciones que había que resolver. Las instrucciones en los libros se contradecían unas a otras, o yo me quedaba atascada en el lodo del “cómo” o en las listas de oscuros ingredientes (¿dónde encuentra uno mandrágoras y piedras imán?), dudando a cada paso del camino. Éste es un problema habitual, que surge de una religión en la que hay muchos caminos que llevan al mismo destino. A pesar del hecho de que había muchas cosas que yo no comprendía de la magia, algunas cosas me resultaban fáciles, de una manera casi instintiva. Este funcionamiento instintivo incluía una serie de poderosos destierros que realicé cuando era una absoluta principiante (más o menos).

Como en toda la magia, la clave para el destierro reside en su propósito y en el objeto de la práctica, lo cual nos lleva directamente a la ética. Una discusión del principal inquilino ético de la Wicca, “no hagas daño a nadie”, está fuera del alcance de este artículo; finalmente, cada practicante tendrá que enfrentarse a sus implicaciones, y la línea de lo que constituye un “daño” será distinta para cada persona. Cuando accedí a aceptar una formación formal, fue con un grupo que prohíbe explícitamente las prácticas que interfieran con el libre albedrío de otra persona; de hecho, mi tradición muestra a través de sus actos que realmente cree en lo que dice, y exige un juramento para tal efecto. Entre los wiccanos que conozco, el “no hagas daño a nadie” es un asunto muy serio, y un destierro que impida el libre albedrío de alguien, de cualquier manera, está descartado.

Afortunadamente, mi uso del destierro no entra en conflicto con mis juramentos y jamás lo ha hecho. Aunque siempre ha tenido la reputación de ser magia manipuladora y se puede usar mal, el destierro nocivo es sólo una pequeña parte de la historia (ya sabes, como las imágenes de viejas feas con la cara verde que pasaban por Brujas en la consciencia popular). Mis destierros, entonces y ahora, están diseñados para ayudarme a lidiar con aquellas cosas en mi interior que impiden mi crecimiento personal. Estos trabajos son experiencias conmovedoras, catárticas. Un destierro diseñado personalmente, cuidadosamente confeccionado, puede ser una de las herramientas más afirmadoras en la caja de herramientas de la Bruja moderna.

En su nivel más básico, la palabra “destierro” simplemente es otra manera de decir limpieza. La limpieza ritual de un espacio mágico o de unos objetos de magia antes de un rito podría llamarse destierro, al igual que la limpieza de una vivienda después de un suceso negativo. Cuando se utiliza para el crecimiento personal, un destierro es una limpieza de uno mismo, diseñada para romper los vínculos con aquellas cosas en nuestro interior que ya no nos sirven. Las implicaciones de la magia son poderosas. Al limpiar nuestro jardín interior, hacemos sitio para que algo nuevo y mejor eche raíces y crezca.

¿Qué tipo de equipaje interior te gustaría desterrar? Es posible que tengas un mal hábito desde hace años, como fumar, beber o comer en exceso; un destierro te puede ayudar a iniciar o continuar tu camino hacia la recuperación. Quizá acabas de pasar por algún tipo de cataclismo personal, como un despido o un desalojo, y te has quedado con sentimientos de inseguridad y falta de poder; un destierro puede ayudarte a trabajar con esas emociones y dejarlas atrás. Si es realmente necesario, un destierro puede ayudarte a poner fin a algo intrascendente pero molesto, como comerte las uñas o decir “¿sabes?” demasiadas veces al día. Personalmente, he utilizado el destierro para deshacerme de la inseguridad y poner fin a las voces negativas en mi cabeza. Prácticamente cualquier cosa puede ser candidata a un destierro de crecimiento personal, siempre y cuando tenga que ver contigo. Es importante que te concentres en ti misma, no sólo por cuestiones éticas y kármicas, sino porque la magia personal es la más eficaz.

Una vez has identificado un problema y has decidido pasar a la acción, es posible que te sientas tentada a pasar directamente al trabajo. Resístete a ese impulso. Tómate un tiempo para meditar sobre qué es lo que vas a desterrar exactamente y por qué. Al realizar un destierro, renuncias a una parte de ti para siempre. Éste es un paso importante y, por lo tanto, merece una consideración adicional. También podrías hacer uso de la ayuda de una herramienta adivinatoria. He aquí algunas de las preguntas que debes hacerte antes de ejecutar un destierro:

¿Qué es lo que quiero desterrar, exactamente? El hecho de poner en palabras aquello de lo que te quieres deshacer establecerá unos límites importantes.

¿Por qué quiero desterrarlo? Debe haber un motivo claro tras tu trabajo.

¿Para qué ha servido en mi vida hasta ahora? Todos nuestros comportamientos sirven a algún propósito, incluso los llamados “malos comportamientos”

¿A qué propósito sirve el comportamiento en cuestión ahora? El comportamiento que deseas desterrar podría estar quitándote energía, pero al hacerte esta pregunta estás asegurándote de que ya no te está ayudando. Y aunque le estarás pidiendo a una parte de ti que pase a otra cosa, sigue siendo parte de ti, y sus contribuciones a tu bienestar deberían ser reconocidas.

Aquello que quiero desterrar, ¿de qué manera está impidiéndome avanzar? Ésta es la otra cara de la pregunta anterior.

¿Qué espero ganar con este destierro?

¿Estoy preparada para lidiar con las consecuencias imprevistas de este destierro? Toda la magia pone en movimiento fuerzas que no podemos detener. Una vez que hemos destapado la botella, por así decirlo, ya no tenemos el control. No podrás prever todos los desenlaces posibles del trabajo realizado. Es sumamente útil considerar de antemano qué resultados podrían surgir, aparte de los pretendidos.

Aunque el destierro para el crecimiento personal es un paso positivo, es permanente, de modo que no debe tomarse a la ligera. Asegúrate de que eso es realmente lo que debes hacer.

Algunos practicantes de magia te dirán que la magia debe hacerse y luego “olvidarse”; es decir, debes apartarla de tu mente para que el trabajo pueda empezar a hacer efecto. No obstante, hay ciertos tipos de destierros que se deberían respaldar con una acción en el ámbito mundano. Por ejemplo, sería poco realista esperar dejar de fumar sin un esfuerzo continuo concentrado y consciente. En los casos en los que estás luchando con algunos demonios serios, considera la posibilidad de crear un plan de acción que consista en pasos mágicos y mundanos diseñados para maximizar tu éxito.


Magia de petición: destierro simple

El trabajo de petición está entre mis sabores de magia favoritos. Su efectividad proviene de su simplicidad; se apoya en el poder de la palabra escrita para dar una forma tangible a aquello que deseas eliminar y en la energía limpiadora del fuego para eliminarlo.

Este hechizo puede usarse para algo pequeño, o si estás empezando a acostumbrarte a la idea del destierro. También puede usarse para los “asuntos importantes” y se puede repetir siempre que sea necesario. Necesitarás una tira de papel blanco, una pluma estilográfica (yo prefiero la tinta negra, pero puedes usar el color que quieras), unas pinzas, un mechero o una vela encendida, un caldero pequeño o algún otro recipiente resistente al fuego, y sal marina.

Para prepararte, reúne todos tus materiales en tu altar. Coloca un poco de sal marina en el fondo del caldero. La sal creará una superficie desigual, lo cual permitirá que el oxigeno fluya alrededor del papel y el resultado será una llama más intensa.

Crea un espacio sagrado de la manera que tú quieras. Cuando estés preparada, toma la pluma y escribe lo que te gustaría desterrar en la tira de papel. Dobla el papel y sostenlo con las pinzas. Manteniendo firmemente en tu mente la imagen de lo que estás desterrando, enciende el papel. Mientras se quema, imagínate que te liberas de lo que deseas desterrar. Mientras la llama consume el papel, déjalo caer en el caldero.

Después del ritual, esparce las cenizas en el exterior o échalas al inodoro y tira de la cadena, continuando con tu visualización.


Magia de petición: hechizo de la botella de la Bruja

Este hechizo es más complejo y puede usarse para más de un destierro a la vez, o para profundizar en un destierro en particular. Evoca algunos de los antiguos estereotipos de las Brujas y los destierros, pero les da la vuelta para crear una experiencia personal positiva.

Necesitarás una botella de vidrio pequeña (con corcho, tapón o algo que la cierre), una vela de un color apropiado (tú eliges), tiras de papel blanco, una pluma estilográfica y quizá algunos otros objetos pequeños relacionados con tu destierro.

Reúne tus materiales y crea un espacio sagrado como lo haces habitualmente. Cuando estés preparada, empieza a escribir lo que quieres desterrar en la tira, o las tiras, de papel. Si tu intención tiene muchas partes distintas o si deseas desterrar más de una cosa, escribe cada una de ellas en una tira de papel diferente. Cuando termines de escribir cada destierro, introduce la tira o tiras en el interior de la botella. Visualiza que esa parte de ti está cayendo en el interior de la botella junto con el papel. Si tienes otros objetos relacionados con este destierro, añádelos ahora.

Cuando hayas terminado, cierra la botella con su corcho o tapón. Enciende la vela y derrama cera caliente sobre la parte superior de la botella para sellarla. Cierra tu ritual.

A continuación, desecha la botella. Enterrarla funciona bien, al igual que lanzarla a un gran cuerpo de agua. No obstante, éstos no son mis métodos favoritos, ya que no son respetuosos con el medio ambiente. Vivimos en una era moderna; siendo así, ¡prefiero tirarla ceremonialmente a la basura!

Cuando te deshagas de la botella, visualiza tus destierros separándose de ti. Despídete con suavidad, dándoles las gracias, porque han servido a un determinado propósito en tu vida y, hasta ahora, los has necesitado de alguna manera. Libéralos con luz y amor.

Elizabeth Genco

viernes, 3 de julio de 2026

ARTEMISA

La artemisa está regido por Venus y el aire.

Promueve habilidades psíquicas y sueños visionarios.

jueves, 2 de julio de 2026

DECLIVE, MELANCOLÍA, GUISOS Y PÓCIMAS

El invierno se insinúa, los días se hacen más cortos, las noches se tornan frías y los vientos de invierno soplan mientras la Tierra duerme. Como todo lo demás en la naturaleza, la fecundidad debe ser compensada con la esterilidad, la luz con la oscuridad y el desvelo con el descanso. A lo largo del invierno, el mundo natural recupera fuerzas, acumula energías y se prepara para el despliegue primaveral. Para el pueblo mágico es hora de la introspección mientras reflexionamos sobre el año que ha pasado y hacemos obras de magia para el año entrante. También es el momento de apoderarse de la cocina y de elaborar comidas y bebidas para nutrir nuestras almas durante los largos meses sombríos.

Empieza por considerar tu cocina como un espacio sagrado. La superficie de trabajo es tu altar y las fuentes para mezclas y las tazas para medir se convierten en cálices. Tus cuchillos o utensilios de cocina favoritas son athames o varas, los fogones el lugar del fuego y el horno una matriz generadora. Si tienes tanta suerte de haber heredado los utensilios de cocina que han pasado de mano en mano en tu familia, úsalos para invocar el poder de pasadas generaciones. Soy la orgullosa heredera del rollo de cocina de mi abuela y lo utilizo para potenciar la magia en las tartas. Limpia y bendice tus herramientas y luego úsalas para trabajar la magia. Remueve una sopa o un guiso en el sentido horario para infundir energía. Utiliza agua cargada de Sol o Luna en tus recetas. Elige alimentos, plantas y especias por sus propiedades caloríficas, protectoras y otros amables propósitos. Al final, en la mesa comprobarás que los alimentos y las plantas en torno a los cuales gravitamos de manera espontánea en invierno son los que están vinculados con la energía, el calor y la luz solar del verano. Coloca un relicario con la imagen de tu diosa de la cocina favorita, como Brigid, Hestia o quizá tu abuela. Haz crecer una planta en una maceta y rodéala de cristales para recordarte que aunque la Tierra duerme, la vida y la luz volverán.

Inicia tu magia cocinera con una taza de té bien cliente, ideal para las largas veladas de invierno. Saca partido de las reservas que preparaste al final del verano para elaborar infusiones que reconfortan el alma. Vierte una cucharadita de plantas secadas en una taza de agua caliente o en un infusor. Llena la taza de agua hirviendo, tápala y déjala reposar de tres a cinco minutos; luego saca el infusorio o cuela la infusión, endúlzala con azúcar no refinado y tómatela. Recurre a distintas plantas para obtener diversos tipos de inspiraciones mágicas. La manzanilla relaja y favorece la meditación o el trabajo con las energías. El romero elimina la negatividad, el tomillo refuerza, el jengibre inspira y la canela conjura el poder psíquico. Utiliza hojas sueltas en una copa china y podrás leer las hojas de té después para ver dónde te lleva el invierno.

El vino caliente es otra bebida espirituosa que debe tomarse en las largas noches de invierno. Vierte una botella de vino tinto en una olla, añade una rodaja de limón y una de naranja, uno o dos anises estrellados, una taza de azúcar moreno, una o dos ramitas de canela, varios clavos de olor, tres o cuatro granos de pimienta y una rodaja de jengibre crudo. Lleva a ebullición a fuego lento moviendo en sentido horario y visualizando los trozos de fruta como pequeños soles rebosantes de promesas de retorno. Toma el vino caliente y siente cómo el calor entra hasta tu centro y cómo tu piloto mágico parpadea en la oscuridad. Si no tomas alcohol sustituye el vino por sidra de manzana o prepara chocolate caliente. El chocolate estimula la producción de endorfinas, levanta el ánimo y proporciona antioxidantes que protegen de las enfermedades de invierno. Añade una pizca de pimienta para conseguir más calor.

Haz frente al invierno con los alimentos apropiados. Si te alimentas según las estaciones mantendrás el ritmo con el ciclo anual. Come raíces, calabacines, frutos secos, carne rustida, pan integral y comida reconfortante como el caldo de pollo casero. Pon uno o dos pollos enteros o en trozos en una olla con agua hasta cubrirlos. Añade una cebolla amarilla con su piel, una zanahoria rallada, dos ramas peladas de apio, un puñado de perejil, uno o dos dientes de ajo majados, una cucharadita de granos de pimienta, una cucharadita de sal, un ramillete de tomillo, una o dos hojas de laurel y una pizca de pimienta en polvo. Lleva a ebullición lentamente durante varias horas y añade agua si es necesario. Filtra y retira los ingredientes, deshuesa el pollo y desecha los restos. Vuelve a poner el pollo con todo lo demás junto con cebolla, apio, zanahoria, perejil recién cortados y un puñado de arroz. Remueve en sentido horario o en forma de S, infundiendo energía en la sopa y aspirando profundamente su nutritivo aroma. Sirve muy caliente en tazones.

El invierno también es un momento ideal para los rustidos. Pon un trozo de espalda de buey sobre un pedazo de papel de aluminio, espolvorea encima un sobre de sopa de cebolla deshidratada. Cierra el papel de aluminio y pon el paquete en el asador, cúbrelo y cuece a 150ºC durante 2 horas. Sácalo del horno, abre el papel y añade rodajas de patata, cebolla y zanahoria. Vuelve a cerrar y cuece 2 horas más. Cuando saborees la carne, piensa en tu conexión con tus antepasados prehistóricos, reunidos en torno a las hogueras de invierno y festejando el fruto de la caza.

Los tubérculos son otro elemento básico de la mesa invernal. Lava unos boniatos, pínchalos dos o tres veces con un cuchillo y hornéalos a 200ºC hasta que estén tiernos. Luego, córtalos, teniendo cuidado de no quemarte, cubre con mantequilla y añade una pizca de nuez moscada, jengibre o canela. O corta en dados patata, zanahoria, nabo, cebolla, boniato, colinabo, chirivía y remolacha. Coloca todo en una bandeja para el horno, rocía con aceite de oliva y un poco de sal, pimienta negra y romero o cebollino fresco o seco. Hornea a 200ºC hasta que se dore, remueve cada diez minutos. Para una ocasión especial, pon un pollo entero encima de las verduras. Antes, rellénalo con plantas aromáticas a tu gusto y embadúrnalo con una mezcla de jarabe de arce, pimienta negra y una pizca de nuez moscada. Ásalo a 220ºC hasta que esté hecho, aproximadamente una hora, humedeciéndolo regularmente. El jarabe se convertirá en caramelo y desprenderá su azúcar mientras que las verduras desarrollarán un delicioso sabor con el chorreo.

Para los postres, recurre al tesoro de tus reservas de verano y elabora diversos pasteles mágicos con fruta, que son todos versiones caseras de fruta y masa horneadas y convertidas en delicias. Todas las versiones empiezan con una mezcla de frutas, azúcar y espesante, ya sea harina, maicena o tapioca. Se añade un acabado granulado y se pone todo al horno. ¿Cómo distinguirlos? Hay los hechos con una masa de bizcocho que cubre la fruta, en otros se cocina la fruta antes de ponerle la masa, o ésta se elabora con pan crujiente con mantequilla, y en otros se cubre la fruta con una masa crujiente. Otra versión es bizcocho relleno de fruta y cubierto de una mezcla mantecosa. Cada una proporciona a la cocina de la bruja docenas de posibilidades para trabajar la magia con las especias y las plantas elegidas, el recubrimiento de la fruta, etc.

Intemperie aparte, el invierno también es la época de resfriados y gripes y muchas recetas de invierno acaban siendo recetas médicas. Añade toques de pimienta de Cayena, chile o pimienta roja a cualquier sopa o guiso para abrir las vías respiratorias y sirve en tazones gruesos a modo de calderos sanadores. Para las gripes y los resfriados, mezcla una cucharada de jengibre recién rayado o echinacea seca, el zumo de un limón con una pizca de pimienta de Cayena y una cucharadita de canela en un cuarto de litro de agua y cuece a fuego lento 20 o 30 minutos. Cuela, endulza y toma una taza al día. Para aliviar la congestión, mezcla una taza de salvia seca, una cucharada de miel y el zumo de un limón a un cuarto de litro de agua hirviendo. Deja reposar 30 minutos, fíltralo y deja enfriar. Toma una taza 3 o 4 veces al día. Para la tos, mezcla una parte de menta, una de flores de hisopo, una de melisa, una de manzanilla, una de salvia y una pizca de anís triturado. Cubre con agua hirviendo a razón de una taza por una o dos cucharaditas de mezcla fresca, deja reposar cinco minutos y tómatelo caliente.

Mi abuela preparaba un ponche especial para resfriados y gripes. Dentro de una taza gruesa y precalentada, exprime el jugo de un limón y añade una cucharadita de miel y dos cucharadas de whisky o ron. Llena la taza de agua hirviendo y remueve bien. El calor relaja las vías respiratorias y estimula la eliminación de flemas, la miel mata los gérmenes, el limón añade vitaminas y calma las mucosas inflamadas y el alcohol favorece el sueño. Este invierno festeja en tu propia cocina mágica con un fuego de chimenea y una olla de sopa cociendo lentamente en los fogones. Nutre tu alma. ¡A la salud del invierno!


Lista de sabores invernales

(M=mujer, H=hombre, AI=aire, F=fuego, AG=agua, T=tierra)

Ajo: salud, protección, bienestar H/F

Anís: sueños, amor, purificación, calor, bienestar M/AI

Arándano: protección, vitalidad M/AG

Avena: salud, prosperidad M/T

Canela: amor, deseo, despertar de la mente, prosperidad, calor M/F

Cardamomo: amor, deseo, calor M/AG

Cebolla: destierro, defensa, protección H/F

Jengibre: deseo, pasión, romance, calor H/F

Laurel: adivinación, sanación, comprensión H/F

Limón: limpieza, salud, ánimo M/AG

Manzanilla: calma, ayuda a meditar, relajar H/AG

Menta: clarificación, limpieza, trabajo con energías H/F

Nuez moscada: suerte, ánimo, fuerza, vigor H/F

Perejil: fertilidad, amor, purificación H/AI

Pimienta de Cayena: pasión, protección H/F

Pimienta inglesa: prosperidad, crecimiento espiritual, estimulante H/F

Pimienta negra: eliminar energía negativa, limpieza psíquica H/F

Romero: conocimiento, limpieza, enraizamiento, memoria, protección, purificación H/F

Tomillo: limpieza, amor, habilidades psíquicas M/AG

Sue Pesznecker

miércoles, 1 de julio de 2026

Cultivando tu creatividad

La necesidad de crear forma parte de la naturaleza humana tanto como la necesidad de respirar, aunque se manifiesta de una manera distinta en cada persona. La gente suele dar por sentado, erróneamente, que sólo los escritores, los artistas, los músicos y los actores emplean su creatividad en sus profesiones, pero la verdad es que la necesidad de ser creativos se encuentra en prácticamente todos los ámbitos de la vida.

Piensa en el chef, por ejemplo. Cocinar es un acto creativo que utiliza la comida (el medio artístico) para crear cuisine (la forma artística final). Otro ejemplo: el interiorismo. El decorador utiliza telas, muebles y obras de arte (los medios) para crear un diseño dentro de la casa (la forma de arte final). Si te fijas bien, prácticamente todas las profesiones tienen algún aspecto artístico en el que se requiere imaginación para visualizar o crear el resultado.

De modo que, tanto si eres un artista profesional como si eres un matemático, lo más probable es que en algún momento hayas tenido que recurrir a la fuerza creativa en tu trabajo. Pero, ¿qué ocurre cuando invocas a tu musa y descubres que está de vacaciones? Las fechas límite y los contratos requieren que produzcamos según la demanda. Ningún editor esperará a que te llegue la inspiración cuando tienes que entregar un artículo o el manuscrito de un libro. Los clientes no serán muy comprensivos si les dices que sencillamente no te has sentido motivado para trabajar en su campaña publicitaria prevista para el día siguiente.

Entonces, ¿qué haces cuando las brasas se han apagado y no encuentras las cerillas? ¿Puedes poner en marcha la energía en un nivel mágico? La respuesta es un sí limitado.

Limitado porque a veces un bloqueo es una cuestión de seguridad en uno mismo. Cuando nuestra confianza se tambalea –a menudo porque alguien ha rechazado nuestro trabajo- esto puede provocar un bloqueo en nuestra capacidad de trabajar. Los escritores lo llamamos “el editor en el hombro”. Tú lo conoces como esa vocecita que te mira por encima de tu hombro y te susurra: “Es posible que ellos tengan razón, quizá no tienes el talento o la capacidad para triunfar. Quizá es mejor que no lo intentes, porque seguramente fracasarás”. Desafortunadamente, hace falta algo más que magia para resolver ese problema. Hace falta una introspección para encontrar la fuerza para creer en nosotros mismos. A veces es necesaria una terapia.

Otro problema con el cual la magia no sirve de nada tiene lugar cuando una persona cree que quiere hacer o ser algo, pero en realidad sólo desea el resultado. Por ejemplo, muchas personas me dicen que quieren escribir un libro, pero muy pocas tienen el talento y/o el impulso para hacerlo. Lo que en realidad quieren es poder decir que son escritores, o quieren ser ricos y famosos (dan por sentado, erróneamente, que todos los escritores lo son) sin tener que enfrentarse al arduo trabajo que acompaña al hecho de ser un escritor profesional.

Pero supón que realmente te encanta el trabajo. Te encanta escribir o te encanta cocinar, pero te has encontrado con un bloqueo y no sabes cómo traspasarlo. Nadie te ha convencido de que vas a fracasar. Sabes que puedes cocinar (escribir, pintar, etc.), pero por alguna razón te sientes reprimido y quemado ¿Qué puedes hacer?

Bueno, primero ocúpate de los asuntos prácticos. ¿Éstas durmiendo lo suficiente? ¿Éstas comiendo bien, o estás consumiendo demasiado azúcar? ¿Éstas tomando vitaminas? ¿Éstas preocupado por otros problemas en tu vida; quizá tu madre está enferma o tu gato se ha escapado de casa, o quizá tu agenda está tan llena que no puedes pensar con claridad?

Resuelve estos problemas lo mejor que puedas. Obviamente, no siempre podemos controlar todo lo que ocurre en nuestras vidas, pero podemos controlar nuestras reacciones y mejorar nuestra salud para tener la capacidad de enfrentarnos a nuestros problemas.

Apaga la tele y duerme una hora más. Deja el azúcar y el exceso de cafeína y come suficientes proteínas, frutas y verduras de calidad.

Si tu agenda es abrumadora, adminístrate el tiempo y determina qué tareas puedes eliminar del todo y cuáles puedes delegar, y establece prioridades con el resto. Yo dejé libres al menos entre seis y ocho horas semanales reduciendo el tiempo que dedico a los e-mails.

Cuando te hayas ocupado de los aspectos prácticos que entorpecen la función creativa, entonces podrás empezar a trabajar en el nivel mágico. Puedes estimular la creatividad de varias maneras.


Romper el cascarón de tu creatividad

Una de las primeras cosas que hago cuando estoy teniendo problemas con un bloqueo de la creatividad, después de examinar los aspectos prácticos de mi vida, es echar una mirada al espacio físico en el que creo. En mi caso, sería la oficina de mi casa, aunque también presto atención al resto de la vivienda.

¿El espacio está desordenado? El desorden no sólo anubla tu entorno, sino también tus energías mágicas y creativas. Resulta difícil pensar con claridad si vives en un hogar desordenado. Haz una limpieza a fondo de la casa y limpia el espacio con el humo de un palito de incienso de salvia: esto te ayudará a eliminar cualquier energía estancada que pudiera estar bloqueando tu capacidad de visualizar y crear.

En segundo lugar, fíjate en la disposición de tus muebles. Las esquinas afiladas apuntando hacia tu mesa o el lugar donde te sientas pueden enviar lo que se denomina “shars” (zonas de energía negativa) que interfieren con tu chi (fuerza vital). Asegúrate de que se filtra gran cantidad de luz a la habitación y cuelga cristales del techo para que la energía continúe fluyendo. No pongas tu mesa de escritorio o tu silla alineada con la puerta: sería una invitación a ser golpeada por la energía que corre por el pasillo. Las plantas, los recipientes con agua y un sentido de la simetría pueden ayudar a aumentar el buen Feng shui en tu espacio creativo. Cuando estés en paz con tu santuario, ello ayudará a aclarar tus pensamientos y a estimular tu imaginación.

En tercer lugar, haz un collage de creatividad. Busca en las revistas imágenes y palabras que te inspiren, que enciendan la chispa de tu imaginación. No te organices de antemano dando por sentado que vas a buscar un tipo de imagen. Déjate guiar por cualquier cosa que atraiga tu mirada. Si descubres que te sientes atraído por imágenes a las que normalmente no prestarías atención, entonces quizá tu imaginación está intentando decirte que necesitas un cambio en tu percepción. Cuando hayas acumulado suficientes imágenes y frases, colócalas sobre un tablón de la manera más agradable que puedas encontrar. Utiliza pegamento en barra para pegarlas al tablón. Cuando hayas acabado, humea el tablón con incienso de salvia y cuélgalo en tu espacio creativo para que te inspire y te motive. Hay otro ejercicio que funciona a través de tus sueños. Encuentra una caja pequeña de aproximadamente veinte centímetros cuadrados y entre siete y doce centímetros de profundidad. Quizá quieras usar una caja que tenga la forma de un cofre del tesoro o de un baúl de viaje. Simplemente asegúrate de que su apariencia te agrade o te intrigue. Límpiala con humo de incienso y ponla bajo la Luna llena (aunque debes protegerla de los elementos: si hace mal tiempo, asegúrate de que esté cubierta con un protector de plástico o colócala en una ventana a través de la cual brille la Luna, entrando en tu casa). Mientras sostienes un cristal de cuarzo en tus manos, observa la Luna y toca la caja diciendo:


Madre Luna, Madre Luna, entra en mis sueños,

Toca mi imaginación con tus rayos caprichosos.

Inspira y aviva a mi propia musa.

Fortalece mi visión y motiva mi voluntad.


Cuando la caja haya estado bajo la luz de la Luna llena durante toda una noche, colócala junto a tu cama. Todas las noches, antes de irte a dormir, piensa en lo que te gustaría crear, tanto si es un poema, una pintura, una historia, una receta o un proyecto para el trabajo. Escribe la idea en una hoja de papel e introdúcela en la caja mientras repites el conjuro una vez más. Eso debería ayudar a estimular tu subconsciente para liberar tu imaginación.

Otra herramienta mágica divertida y sencilla es encontrar una mascota para ti. Yo tengo mi mascota de escritura desde los siete años. Ya son treinta y siete años. ¿Qué es? La señorita Kitty: una figurita de porcelana de unos 18 centímetros de altura, con la forma de una gatita remilgada con una bonita bufanda y un sombrero.

La señorita Kitty está en mi escritorio, y cada vez que nos hemos mudado la he envuelto con cuidado para que no se rompa. La transporto por separado y es una de las primeras cosas que desempaco una vez que mi mesa está en su sitio. La señorita Kitty no es realmente “mágica” en el sentido de que no es una figurita mística de un templo antiguo, pero para mí es un amuleto de la buena suerte. Incluso la he incluido en una de mis novelas. Cuando estoy estancada, la agarro y le hablo sobre lo que está yendo mal en la escena. Tarde o temprano, normalmente suele aparecer una respuesta. Encuentra un pequeño compañero o compañera para ti y conviértelo en tu mascota para las labores creativas.

Por último, prepara un aceite mágico para la creatividad:


15 g de aceite de almendras

9 gotas de aceite de cedro

5 gotas de cada uno de los siguientes aceites: de incienso, de jengibre y de primavera

10 gotas de aceite de naranja

4 gotas de aceite de sándalo.


Mezcla todos los aceites, añade unos pétalos de flor de naranja y uno o dos trocitos de granate y rubí. Cuando el aceite esté bien mezclado, sostén el frasco en tus manos. Cierra los ojos y concéntrate en las actividades creativas que te gustaría realizar. Di:


Musa de la Luz y la Sombra, bendice este aceite con tu inspiración.

Bendice este aceite con tu fuerza de visión.

Bendice este aceite con tus poderes de creación.

Ráfagas de viento, chisporroteo de llamas, dejad que mi musa vuele libre.


Ponlo sobre las almohadas de la cama, en unas flores secas en tu escritorio, para que su aroma llene el aire y te inspire.


Yasmine Galenorn

martes, 30 de junio de 2026

LUNA LLENA: CAPRICORNIO, SATURNO, TIERRA

Elabora este amuleto de hilo de Ozark para bendecir un negocio o tienda.
    Corta un trozo de hilo verde de 90 cm de largo. 
    Reúne 7 billetes que hayan entrado en la tienda (si no aceptas dinero en efectivo, consigue 7 billetes nuevos del banco, preferiblemente de la cuenta del negocio, si tienes una).
    Comenzando por el lado corto, enrolla cada billete en un pequeño tubo. Ata cada tubo al hilo verde usando tres nudos por billete. Comienza en el lado izquierdo del hilo y sigue hacia la derecha, dejando unos centímetros de espacio entre cada billete.
    Después de atar el séptimo billete, corta cualquier exceso de hilo en el extremo. Unge cada billete con una gata de aceite esencial de albahaca, clavo, canela o lima (o los cuatro).
    Cuelga este talismán en las ramas de una planta en maceta; cualquier planta servirá siempre que sea lo suficientemente grande para sostener el amuleto. Los árboles pequeños de higo, las palmas y hasta la planta del dinero son buenas opciones.
    Coloca la planta cerca de la puerta principal del negocio (o en tu escritorio en casa).
    ¡Cuida la planta y asegúrate de que no muera! Mientras la planta viva, el talismán permanecerá cargado.
-Brandon Weston

lunes, 29 de junio de 2026

CREA Y UTILIZA FORMAS DE PENSAMIENTO

Una forma de pensamiento (también conocida como un servidor o una egrégora (designa la fuerza generada por la sumatoria de las energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas cuando se reúnen con cualquier finalidad)) es un elemental artificial que es creado intencionalmente mediante la visualización y al que se le infunde energía emocional. Son criaturas inmateriales y están compuestas de sustancia astral, o éter. Aunque éste es un aspecto de la enseñanza de la magia contemporánea que se pasa por alto con frecuencia, desde la antigüedad muchas brujas y otros practicantes de las artes mágicas han empleado formas de pensamiento. Las formas de pensamiento han sido descritas como “vórtices” o “centros de energía psíquica” y pueden adoptar la apariencia de un animal, un humano, o cualquier tipo de criatura mítica que sus creadores visualicen.

Aunque son fáciles de crear, pueden ayudar a un practicante de magia en todas las formas de hechizos, también las sanaciones. Pueden servir como vigilantes, mensajeros e incluso compañeros (no obstante, una forma de pensamiento no es lo mismo que un amigo imaginario). Algunas personas las crean para que protejan sus casas, sus espacios sagrados y otras áreas.

Las formas de pensamiento asimismo pueden ser creadas inconscientemente (incluso por aquellas personas que no creen en las artes mágicas) cuando emociones intensas (como, por ejemplo, el amor o el odio) son dirigidas a un individuo específico durante un período prolongado.

Las formas de pensamiento se encuentran en toda la historia del mundo y pueden ser benéficas, demoníacas o neutrales. Los fantasmas, los seres angélicos, los animales utilizados por las brujas e incluso los dioses y diosas de la antigüedad son tipos de formas de pensamiento. También lo son los infames setenta y dos demonios goéticos que fueron evocados y confinados por el hechicero rey Salomón en tiempos pasados.


Cómo crear una forma de pensamiento

Las siguientes instrucciones son para crear una forma de pensamiento simple para el principiante. Las formas de pensamiento avanzadas deberíamos dejárselas a las personas con la formación mágica y la experiencia adecuadas.

En primer lugar, debes decidir si quieres que tu forma de pensamiento adopte la forma de un humano, un animal o alguna otra criatura (en la tradición tibetana, también se conoce a la forma de pensamiento antropomórfica o zoomórfica como tulpa). Ten presente el propósito para el que estás creando la forma de pensamiento y luego elige la forma más adecuada.

A continuación, encuentra un lugar tranquilo para visualizar tu forma de pensamiento. Purifícala ritualmente usando sal o un atado de salvia, haciéndolo arder para que desprenda humo, u otro método con el que te sientas cómoda. Enciende una vela del color correspondiente para el propósito de tu forma de pensamiento. Por ejemplo: el blanco para la protección o la sanación; el rojo para la fuerza, la pasión o la confrontación; el negro para amarrar fuerzas negativas y para descruzar; el morado para la sabiduría oculta y la mejora psíquica; el plateado para el trabajo astral y el trabajo de los sueños, etc.

Usando la técnica que funcione mejor para ti, deja que tu mente entre en un estado alfa. Empieza a respirar rítmicamente y despeja tu mente de pensamientos mundanos. Cuando te sientas totalmente relajada y seas incapaz de sentir tu cuerpo físico, estarás preparada para iniciar la visualización.

Visualiza una bola de luz flotando en el aire delante de ti, y usa tu voluntad para hacer que adquiera el color asociado a tu propósito. Una vez hecho esto, usa tu voluntad para transformar la esfera en la forma que deseas, teniendo cuidado de no pasar por alto los detalles pequeños como, por ejemplo, el color del pelo y de los ojos, la ropa, etc. También puedes equipar tu forma de pensamiento con las herramientas requeridas para la tarea que debe realizar. Por ejemplo, una forma de pensamiento que está programada para propósitos de sanación podría estar equipada con una bolsa de amuletos especial que contuviera poderosas hierbas medicinales o gemas sanadoras.

Mientras visualizas, repite tu propósito e infunde a la forma de pensamiento con toda la energía emocional que puedas producir. Esto se hace mejor canalizando energía a través del chakra del plexo solar (entre el ombligo y la base del esternón).

Algunos practicantes de magia también encuentran que el acto de visualizar símbolos, como runas o runas ligadas, en sus formas de pensamiento les proporciona una energía adicional, lo cual les permite llevar a cabo sus misiones con mayor rapidez y con muchos mejores resultados.

El siguiente paso es dar un nombre a tu forma de pensamiento. Ésta es una parte importante del proceso de creación, pues dar nombre a tu elemental artificial te permitirá ejercitar un mayor control sobre él. El nombre que elijas debería ser poco común y único, para impedir que otras personas puedan utilizarlo o convocar a tu forma de pensamiento. Repite el nombre varias veces, ya sea en voz alta o telepáticamente.

Ahora, la forma de pensamiento está lista para ser cargada y enviada a hacer su trabajo, o ser guardada para un uso futuro. Para esto último, algunos practicantes prefieren guardar sus formas de pensamiento en cristales o talismanes. No obstante, una botella pequeña o caja vacía funcionará bien, especialmente si se ha inscrito en ella el símbolo elemental correspondiente a la forma de pensamiento. Para guardar la forma de pensamiento, sostén en tu mano el objeto en el que deseas guardarla y luego usa tu voluntad para dirigir la forma de pensamiento a su interior. Después de haberla depositado en su receptáculo, ponlo en un lugar seguro donde nadie la moleste. Sostenlo en tu mano a menudo y cárgalo con energía para evitar que la forma de pensamiento que está en su interior se disipe.

Se puede convocar a la forma de pensamiento simplemente pronunciando su hombre o pensando en él. No te preocupes si no logras ver a la forma de pensamiento aparecer delante de ti. La mayoría de ellas no son apreciables a simple vista y pueden ser percibidas únicamente por aquellas personas dotadas del poder de la visión clarividente. Aunque quizá no puedas observarla directamente, probablemente serás capaz de sentir su presencia.


Cómo cargar y enviar una forma de pensamiento

Ahora que ya has creado tu forma de pensamiento, ya está lista para ser cargada y enviada a hacer el trabajo que debe realizar. El mejor momento para hacerlo es cuando la Luna está en las fases creciente o llena, ya que estas influencias lunares pueden fortalecer la energía de tu ritual de carga.

Para cargar una forma de pensamiento, debes concentrarte en tu propósito y usar el poder de la energía emocional para dirigir el desenlace concentrado al elemental artificial. Usar una frase corta compuesta por no más de cinco palabras, indica telepáticamente a la forma de pensamiento lo que debe hacer (es mejor que tus órdenes sean simples porque las formas de pensamiento creadas intencionadamente no responden bien a las instrucciones complejas y detalladas). Tras haber dado órdenes a la forma de pensamiento, libérala en el vacío como el disparo de una bala.

El éxito (o el fracaso) de una forma de pensamiento depende principalmente de la fuerza mental y el aura de la persona que la crea. Como cualquier otro tipo de trabajo mágico, cuanta más energía y fe pongas en él, mejores serán los resultados que obtengas. Pero si tu nivel de energía y tu fe en tus habilidades como practicante de magia son bajos, probablemente lo mejor que puedes esperar es una forma de pensamiento débil que se desvanecerá muy rápidamente y logrará muy pocas cosas, si es que logra algo.

En muchos casos, cuando la forma de pensamiento ha acabado de realizar su misión o se queda sin energía, se disuelve por sí sola en el éter. Para evitar que se disipe, debes realizar sesiones de carga con regularidad. En algunos casos, un vínculo simbiótico entre la forma de pensamiento y su creador o su blanco también puede mantenerla cargada. Las formas de pensamiento asimismo pueden alimentarse de fuentes de energía que no son las de sus creadores, y regresar para crear estragos. Por este motivo siempre es una buena idea que deshagas tu forma de pensamiento cuando hayas acabado de trabajar con ella, o si hubieras creado una por error.


Cómo deshacer una forma de pensamiento

Cuando ya no necesites tu forma de pensamiento, deberías deshacerla y devolver la energía a la Madre Tierra para impedir que su energía extraviada rebote y produzca efectos no deseados. Para esto, deja que tu mente entre en un estado alfa en una noche de Luna menguante, apropiada para la eliminación de cosas no deseadas. Convoca a la forma de pensamiento llamándola por su nombre y visualizando que flota en el aire. Luego visualiza que se deshace en el orden inverso en el que fue construida y se disipa como bruma en el aire. Mientras lo haces, recita el siguiente conjuro: “Elemental, me has servido bien. Ha llegado el momento de poner fin a este hechizo. Energía, deshazte; propósito, dispérsate. Te vuelvo a enviar a la tierra. Se cumplirá mi voluntad”.

Cuanto más poderosa es una forma de pensamiento, mayor esfuerzo se requerirá por parte de su creador para deshacerla. Puede que tengas que repetir el ritual varias veces para eliminar por completo la forma de pensamiento.

Gerina Dunwich

domingo, 28 de junio de 2026