martes, 7 de abril de 2026

lunes, 6 de abril de 2026

GALLETAS DE AZÚCAR Y CANELA GLASEADA

Imagen orientativa.

Ingredientes (para 2 docenas de galletas):

2 tazas de harina

1/8 de cucharadita de sal

2 cucharaditas de polvo de hornear

1/3 de taza de azúcar

1 huevo

1 cucharadita de extracto de vainilla

Jugo y ralladura de 1 naranja

1 cucharada de canela

1 taza de mantequilla suavizada

1 taza de azúcar glas

½ bloque de queso crema (115g), suavizado

1 cucharada de leche


Preparación:

Mezcla la harina, la sal y el polvo de hornear en un tazón grande.

En otro tazón, mezcla el azúcar, el huevo, el extracto de vainilla, el jugo y la ralladura de naranja, la canela y la mantequilla suavizada mientras visualizas las energías que deseas atraer.

Incorpora los ingredientes secos hasta formar una masa suave. Forma bolitas del tamaño de una cuchara grande y colócalas en una bandeja engrasada, aplanándolas ligeramente.

Hornea a 175ºC durante 15-20 minutos, hasta que la parte superior esté cocida.

Para el glaseado, mezcla el azúcar glas, la leche y el queso crema. Coloca una cucharada sobre cada galleta.

Consume estas galletas para atraer dulzura a tu vida, ya sea en forma de buena suerte, alegría, prosperidad, amor o pasión e imagina cómo llegan a ti mientras las comes.

-Melanie Marquis


COMIDA NA CAI

©Miguel Solís Santos

domingo, 5 de abril de 2026

sábado, 4 de abril de 2026

EL NAUFRAGO

El único sobreviviente de un naufragio llego a la playa de una diminuta y deshabitada isla. Pidió fervientemente a Dios ser rescatado, y cada día escudriñaba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar.

Cansado, finalmente optó por construirse una cabaña de madera para protegerse de los elementos y almacenar sus pocas pertenencias.

Entonces un día, después de buscar alimento por la isla, regresó a su casa para encontrar su cabaña envuelta en llamas, con el humo ascendiendo hasta el cielo. Lo peor había ocurrido, lo había perdido todo. Quedó anonadado de tristeza y rabia. Dios, ¿cómo pudiste hacerme esto?, se lamentó. Sin embargo, al día siguiente fue despertado por el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a rescatarlo. ¿Cómo supieron que estaba aquí?; preguntó el naufrago a sus salvadores.

Vimos su señal de humo, contestaron ellos.


Es fácil descorazonarse cuando las cosas van mal, pero no debemos desanimarnos aún en medio del dolor y el sufrimiento.

Recuerda la próxima vez que tu cabaña se vuelva humo, que puede ser la señal de que la ayuda viene en camino.

Chispas de sabiduría por Elyn

viernes, 3 de abril de 2026

Donde fuiste feliz alguna vez

 

© Eleanore (2026)

Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantado
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.

Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
−el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.

No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.

Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su víctima,
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.

Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño… su dueño… su dueño…

Félix Grande
Música amenazada