jueves, 15 de octubre de 2026
ALGODÓN
Gossypium Arboreum
A este elixir floral se le consideran dos niveles de acción: por una parte, un nivel psicoespiritual que favorece el sentido de la síntesis de lo esencial y lo prioritario frente al dogmatismo y, por otra parte, una acción importante en el cuerpo etérico, con rápida incidencia en lo físico. En este sentido estimula el tiroides, el bazo y la secreción de ácido clorhídrico en el estómago. Fortalece todos los meridianos y atenúa el miasma de la tuberculosis.
Con todo, su acción más llamativa es la de la prevención de la caída del cabello, habiéndose mostrado muy útil en esta acción dada su especial acción fortalecedora del cuerpo etérico, siendo útil por este mismo motivo en infecciones bacterianas y enfermedades de la piel.
Gurudas lo considera un excelente elixir para zahoríes y radiestesistas, ya que para esta actividad se considera importante una distribución armoniosa del cuerpo etérico.
miércoles, 14 de octubre de 2026
ALERCE
Larix Decidua
Esta es una esencia perteneciente a la serie del Dr. Bach recomendada para aquellos que no se consideran tan buenos ni capaces como quienes les rodean, y que sienten que nunca van a alcanzar el éxito.
Esta esencia provoca sentimientos de confianza en uno mismo y si tenemos en cuenta la máxima de que “la energía sigue al pensamiento”, nos encontramos ante un elixir con una fuerte acción emocional en personas con complejo de inferioridad y miedo a fallar.
Este elixir actúa básicamente en el segundo y tercer chakra y tiene incidencia sobre la miasma de la sífilis. Se ha usado con éxito en algunos casos de impotencia sexual (miedo al fracaso).
Se trata, pues, de un arma eficaz frente a la timidez y a la inseguridad en uno mismo.
VIDRIO
En la tecnomagia, el vidrio es un material multifuncional, similar al cuarzo transparente en la magia natural.
martes, 13 de octubre de 2026
MARTES Y 13
La confluencia del martes y del trece en el calendario preocupa a una parte de la población de cultura latina, mientras que para la anglosajona su día nefasto es el viernes y trece. Los refraneros castellano, catalán e italiano advierten del peligro: “en martes, ni te cases ni te embarques.” Y es tarea improductiva tratar de convencer a los que profesan tales prevenciones que tal día no es peor que cualquier otro. Los pueblos de la antigüedad tenían la costumbre o precaución de señalar a los ciudadanos los días desgraciados. Los romanos, por ejemplo, dividían el calendario en “días nefastos o posteros”, que eran los funestos o melancólicos, que se señalaban con carbón; y los “fasti”, que eran en los que pretor administraba justicia.
El padre Mariana y Jerónimo Zurita aseguran que esta creencia tuvo su origen el día en que el rey Jaime I el Conquistador dejó de hacer honor a su sobrenombre al ser derrotado en la batalla de Luxén, un martes y trece del año 1276. Otros atribuyen su origen al martes y trece negro del año 1134, en el que el rey de Aragón, don Alfonso el Batallador perdió, consecutivamente, sus dos últimas batallas, una con sus enemigos y otra contra la Parca, en Fraga (Huesca).
EL DÍA QUE NACIÓ EL GIGANTE TIFÓN
Pero las gentes no habrían calificado los días de la semana en que tales desgracias acaecieron como de “mal agüero y aciago” si no fuese porque estos hechos sintonizaban con una creencia más consolidada. El martes tuvo siempre mala fama. Los egipcios consideraron este día como de mala fortuna por creer que un martes nació Tifón, un osado gigante que se atrevió a escalar al Cielo. Y los romanos consagraron los martes –de Martis dies- a Marte, dios de la guerra. Un ser pendenciero que gustaba en llevar por escuderos a los demonios Terror y Temor. Sus animales favoritos eran los que se disputaban los despojos humanos en los campos de batalla, los lobos y los buitres. Su propio padre, Júpiter, llegó a reconocer que Marte era el más odioso de los inmortales. Su culto procedía de Tracia, cuyos habitantes bebían la sangre de sus prisioneros en cráneos en honor a Marte. No es el mejor dios para consagrar la felicidad y la armonía conyugal, por lo que se explica que los romanos no se casasen en martes.
La combinación del martes guerrero con el número trece, que simboliza la ruptura del perfecto doce de los dioses y que soporta el mal recuerdo del indeseable comensal decimotercero de la Última Cena, ha dado como resultado el temor actual al martes y trece.
Entre los anglosajones, el día realmente malo es el viernes y trece. Incluso da nombre al temido virus informático que causa estragos en los ordenadores en tales días. El único beneficiario de esta conjunción es la productora de la película “Viernes 13”, de la que ni los más cinéfilos conocen ya el número de partes.
La prevención al viernes arranca de la creencia en que este día de la semana fue crucificado Jesucristo. Desde los primeros años de la iglesia se le consideró día de oración y mortificación. Constantino llegó a ordenar, aunque por poco tiempo, que todos los viernes del año fuesen honrados como domingos. Y San Auxencio propugnaba que en tal día los tribunales no impartiesen justicia. En algunos países, y durante siglos, se han tocado campanas a las tres de la tarde de cada viernes. Toda la cristiandad debía abstenerse de ingerir alimentos cualquier viernes del año hasta esa hora. En Irlanda se llamaba “viernes negro” porque no debían consumirse productos blancos, como huevos y leche.
“VIERNES NEGRO”: OTRA FECHA MALDITA
El viernes no era tan negro para los españoles merced a la bula que el Papa Urbano II nos otorgó en 1166, para premiar el celo puesto por nuestros antepasados en la lucha contra los infieles. El ayuno sólo fue preceptivo los viernes de Cuaresma y de Témporas, y fue considerado de forma más benévola que en los países sujetos a rigurosa abstinencia. En estas latitudes fue sustituido, como día nefasto, por el martes, que no era fecha de mortificación sino de muerte.
OTRAS CREENCIAS
Tras el “ni te cases ni te embarques” late el temor al día de la semana que los romanos consagraron a Marte, dios de la guerra. Y la precaución que provoca el recuerdo del gigante egipcio que, en tal fecha, se atrevió a elevar una escalera hasta el cielo.
CLAVES SIMBÓLICAS
TRECE = Última Cena
MARTES = Destrucción
VIERNES = Mortificación
RAMOS PERERA
FUENTE: Revista Año Cero - Año VI/nº 05-0895-58




.jpg)
