domingo, 17 de mayo de 2026
viernes, 15 de mayo de 2026
SEMILLA DE HERMES
jueves, 14 de mayo de 2026
JAZMÍN
lunes, 11 de mayo de 2026
sábado, 9 de mayo de 2026
jueves, 7 de mayo de 2026
miércoles, 6 de mayo de 2026
EL PLATANERO TALADO
Un hombre tenía en su jardín varios árboles frutales. Entre ellos, se encontraba un viejo platanero, que ya estaba muy seco y no daba plátanos. Pero, aún así, el hombre lo mantenía y lo cuidaba con mucho mimo.
Un frío día de invierno, un vecino suyo se acercó hasta su casa y, muy serio, le dijo:
-Pero vecino... ¿por qué tienes ahí un platanero seco y medio muerto y te empeñas en mantenerlo? ¿No sabes que trae mala suerte tenerlo en esas condiciones?
Y el hombre, temeroso de lo que le había contado su vecino y de que, efectivamente, aquel árbol le trajera alguna desgracia, lo taló.
Curiosamente, al día siguiente de talar el árbol, su vecino volvió a acercarse a su casa y le pidió la leña del platanero para su chimenea.
-¡Así que sólo querías la leña! ¡Mentiste para que talara el árbol! ¿Cómo puedes hacerme esto, siendo vecinos?
Y el vecino, cabizbajo, se fue a su casa.
Esta historia nos enseña a no fiarnos de antemano si nos proponen hacer algo. Lo mejor es actuar con prudencia porque, en ocasiones, las personas que te aconsejan sólo persiguen un beneficio propio.
martes, 5 de mayo de 2026
El pintor
Estiré el paño, envolví el horizonte y con tal hatillo me hice al camino. Por aquel entonces tenía que pintar las flores silvestres, el polvo que intentaba emborronar mis zapatos y hasta los granos de trigo que llevaban las hormigas pero cuando me acostumbré todo pasó con mayor facilidad. Había una perdiz durmiendo la siesta entre las espigas y un águila curioseándome desde lo alto.
Buscaba algo y entonces ocurrió. Un sombrero de paja con una cinta roja surcó el cielo. Traté de adivinar los vientos y eché a correr. Entonces todo se detuvo.
lunes, 4 de mayo de 2026
viernes, 1 de mayo de 2026
LUNA LLENA: ESCORPIO, MARTE, AGUA
Si tu enemigo ha estado actuando en tu contra, prueba este método de retribución mágica de cuerda de los Ozark.
Escribe el nombre completo de tu enemigo (NOMBRE, SEGUNDO NOMBRE, APELLIDO) y su fecha de nacimiento en un pequeño trozo de papel rojo. También puedes usar su fotografía, pero si lo haces, escribe la información anterior en la parte posterior.
Corta un trozo de cuerda o hilo negro de 1m. de largo. Enrolla el papel o la foto en un tubo apretado alrededor de un extremo de la cuerda negra, de modo que la cuerda pase a través del tubo. Sella el papel con cera de una vela negra. Toma el extremo de la cuerda que pasa por el tubo y haz un nudo con el otro extremo, formando un gran lazo.
Lleva esto a un cuerpo de agua en movimiento en la noche de Luna llena. Busca ramas de árboles colgantes o arbustos, luego toma el lazo de la cuerda y cuélgalo de una rama de manera que el papel toque el agua, pero no sea arrastrado por la corriente.
Mientras el papel permanezca en el agua, toda la magia que tu enemigo haga contra ti se desvanecerá.
-Brandon Weston
BELTANE: EL FOCLORE DEL CABALLO 🐴
jueves, 30 de abril de 2026
miércoles, 29 de abril de 2026
EL PINTOR DE BÚFALOS
Un artista muy famoso, que siempre andaba un poco sobrado de soberbia, pintó un cuadro que tituló “Combate de búfalos”. Tan satisfecho estaba de su creación, que un día decidió sacar el cuadro al pequeño jardín que daba a la calle para que todo el mundo pudiera admirarlo.
Al cabo de un rato, pasó uno de los ganaderos que llevaba a pastar a sus búfalos y se quedó mirando, pensativo, el cuadro. El pintor, henchido de orgullo, se acercó a él y le preguntó:
-¿Le gusta mi obra? ¿Ha visto cómo se parecen a sus búfalos?
-Sí, bueno... -contestó dubitativo el hombre-. El caso es que los búfalos se parecen, pero cuando dos búfalos se pelean emplean toda su fuerza en los cuernos y aprietan la cola entre las patas y la balancean. ¡Nunca he visto búfalos que se peleen así!
Y el hombre siguió su camino, mientras el pintor daba vueltas a todo lo que le había dicho.
Esta historia nos hace ver que, a veces, solemos ignorar más cosas de las que sabemos. Nadie es maestro en todo, por lo que una lección de humildad siempre es bienvenida, sobre todo, para aprender a reconocer nuestras limitaciones.
martes, 28 de abril de 2026
lunes, 27 de abril de 2026
EL PERRO Y SU HUESO
Un perro muy hambriento caminaba de aquí para allá buscando algo para comer. Llevaba varias horas deambulando, pero no había tenido éxito y comenzaba a sentirse cansado por el esfuerzo de caminar tanto. Pero entonces, la suerte le sonrió, pues se encontró con una gran carnicería regentada por un generoso carnicero que, al verlo tan famélico, le tiró un hueso sobrante.
Llevando el hueso en el hocico, se fue tranquilo y feliz a cruzar el río para saborearlo mejor. Sin embargo, nada más meterse en el río, vio su reflejo en el agua y creyó, erróneamente, que lo que veía era otro perro con un hueso todavía más grande que el suyo, así que intentó arrebatárselo de un solo mordisco. Pero cuando abrió el hocico, el hueso que llevaba cayó al río y se lo llevó la corriente.
Y así fue como se dio cuenta de que estaba viendo su propio reflejo, y que había perdido el hueso más delicioso del mundo por querer coger algo que no era real y no le pertenecía.
Esta historia nos enseña que debemos ser felices con lo que tenemos y no envidiar lo de los demás.
domingo, 26 de abril de 2026
El pensamiento positivo
1. Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol
2. Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perpectiva de los demás enriquecerás tu propio punto de vista.
3. Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dale más relevancia a las personas que a las opinones.
4. Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluído en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos.
5. Busca el lado positivo y agradable, aun de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudadará a pasar más fácilmente, los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.
6. Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para entender.
7. No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.
8. Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.
9. Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.
10. El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación y te ayuda a aprender de las diferencias.
El
pensamiento positivo es una disciplina que, ejercitada con
constancia, te dará el poder de cambiar tu entorno y, por
consiguiente, tu vida.
sábado, 25 de abril de 2026
viernes, 24 de abril de 2026
jueves, 23 de abril de 2026
EL PATO Y LA LUNA
Un pato hambriento nadaba por el río en busca de peces, pero fueron pasando las horas y no había forma de dar con ninguno.
Armado de paciencia, decidió esperar a que oscureciera a ver si mejoraba su suerte y sucedió que, nada más entrar la noche, vio el reflejo de la luna en el agua. En ese momento pensó que, por fin, era un pez y se sumergió con celeridad para capturarlo.
Los patos que estaban a su alrededor vieron lo que éste acababa de hacer y empezaron a reírse y a burlarse de su compañero sin medida, algo por lo que sintió gran vergüenza y tristeza. No entendía por qué, los que había considerado amigos se comportaban con él de ese modo.
Desde entonces, el pato sintió tanto apuro y timidez que, incluso cuando estaba cien por cien seguro de que veía un pez bajo el agua, no hacía nada para capturarlo. De este modo, sin comida que llevarse al pico, acabó muriéndose de hambre.
Este breve cuento del escritor ruso León Tolstoi nos habla de las nefastas consecuencias del acoso, de cómo las opiniones y las acciones de los demás nos pueden llegar a hacer un daño irreparable.
miércoles, 22 de abril de 2026
El palacio flotante
Una radiante mañana el maharajá de Udaipur decidió que estaría muy bien tener un palacio en el cielo. Lo primero que hizo fue convocar a los mejores pilotos de cometas y desafiarles a pescar una nube sobre la que poder sostener su sueño. También llamó a los mejores cocineros del mundo para que lograsen un material tan ligero como su aliento con el que construir el palacio más bello del mundo
Allí acudieron todos. Los cocineros con un dulce ladrillo blanco hecho de aire y fino azúcar y los pilotos, tras investigar las técnicas de los pescadores, con la idea de usar agua como cebo para que si la nube no quedaba engatusada por la danza de sus cometas lo hiciese al probarla. Trajeron agua bendecida por hombres santos, agua de la nieve del Everest, del rocío de Kalimpong y de la lluvia de Gangotri, agua de los más recónditos manantiales y los más exóticos ríos, con ella empapaban sus cometas antes de echarlas a volar.
El maharajá fue inasible por las dificultades. Sus consejeros le dijeron que a su palacio se lo llevaría el viento y a él se le ocurrió ponerle timón, vela y ancla. Le dijeron que él mismo no podría sostenerse sobre la nube y consiguió que le hicieran unos zapatos flotantes. Eran ridículamente grandes, confeccionados con seda de araña y nubes de vapor de tetera y al más mínimo desequilibrio le hacían quedar colgando bocabajo mientras se le caía cuanto llevase encima. Tardó en acostumbrarse pero al final, salvo por algunos problemas de frenado, se deslizaba por los pasillos con gran habilidad.
Así siguieron sus planes. Los pasteleros moldearon elefantes de mirada sabia y columnas tan profusamente decoradas que cada una parecía un pequeño jardín. Los pilotos de cometas desplegaron un asombroso festival de colores y movimiento por todo el cielo. Al atardecer, cuando aflojaba el calor, los niños de la ciudad se añadían al espectáculo con sus cometas caseras. No sólo lo hacían por la recompensa del maharajá, que hubiese cambiado sus vidas, sino también por la sensación de libertad que tenían en cuanto se tensaban los hilos. Era maravilloso que algo tan sencillo y pequeño pudiese llegar tan lejos. Fue uno de esos niños el que consiguió pescar a la nube. Su padre había construido su cometa de papel y su madre le había puesto una gota de perfume. Él volaba su cometa imitando a los pájaros de humilde nombre e intensa alegría que cuando un viento, que llevaba un rato encaprichado con sus cabellos, decidió llevarse su cometa a lo más alto. Tan alto que al niño se le acabó el hilo y tuvo que pedirle a un amigo. Tan alto que se perdió de vista y pareció que ya no regresaría pero cuando lo hizo trajo consigo una rolliza y hermosa nube. Tendríais que haberle visto volver a su casa con la nube siguiéndole al final de su cometa y una multitud rodeándole. Tendríais que haber visto la cara que puso su madre.
El maharajá nombró al niño piloto de cometas real y antes de que la nube se aburriese y se marchase logró que bajase lo suficiente para tender sobre ella una inmensa y suave sabana de seda. Un centenar de hombres la retuvieron mientras el maestro ingeniero colocaba y pegaba con jarabe de azúcar las piezas del gran puzzle en que los cocineros habían dividido el palacio. Pesaban tan poco que en sólo dos días estuvieron dispuestas y el maharajá pudo ver como desde las ventanas de su habitación bajo la gran cúpula central su reino abarcaba el horizonte.
Construyó una escalera de flores al lado de su lago favorito y allí ancló su palacio flotante. Era tal su belleza que la gente madrugaba para contemplar como se teñía de un delicado naranja con la primera luz del sol y el maharajá salía a saludarles un poco inconscientemente. Al anochecer encendía velas de ceniza y azúcar y el palacio parecía hundirse en el cielo. Los viajeros decían al regresar a su hogar que habían visto una maravilla y los habitantes de Udaipur sentían el orgullo de saberla suya.
Llegó la época del monzón. La nube se mantuvo un rato enroscándose sobre si misma pero finalmente no pudo aguantarse las ganas y empezó a llover sobre el lago. El maharajá apenas tuvo tiempo de escapar por la escalera y contemplar como el palacio se iba deshaciendo lentamente en las tranquilas aguas del lago. Ninguno de sus consejeros consiguió separarlo de la orilla desde donde lloró amargamente su sueño perdido. Lo logró una familia que se sentó a comer cerca de donde él estaba. Bebieron agua del lago tomándola con deleite y sonrisa. La felicidad que reflejaban sus rostros conmovió al maharajá, que probó el agua y notó su dulzura a pesar de todas sus lágrimas. En aquel momento decidió construir un nuevo palacio sobre el lago, está vez de piedra. Aún hoy se puede ver en Udaipur y, aunque el agua ya no es tan dulce como entonces, hay familias que acuden a comer al lago y cuentan la historia del palacio flotante.
martes, 21 de abril de 2026
LA LIBERTAD
"¿Qué es mamá, la libertad?, me preguntaste.
La libertad, Verónica, la tan nombrada, la cantada despacio y a gritos, la de alas desplegadas y el espacio interminable por delante.
La libertad...
Y me quedé pensando (...)
La libertad es una cama caliente cuando hace frío.
Y el pan desmigándose sobre el vestido limpio. Es que llueva y nos mojemos si queremos mojarnos, pero si no queremos..., un buen techo, un buen suelo...
Elegir..., pero no solamente en lo abstracto, en lo ideal.
Elegir
en la cosa cotidiana, eso pequeño y obvio que no tiene la dimensión
mágica de la paloma, la rama de olivo y el laurel.
La
libertad del niño que elige entre un zapato y una zapatilla, entre
un caramelo y un chocolatín.
La libertad de la mujer que elige entre un hospital que queda cerca y otro que queda lejos... y en los dos hay algodón, y alcohol, y sábanas lavadas, no solamente la buena voluntad del médico, no solamente el humanitarismo de quien juró salvar vidas.
La libertad del hombre para usar las horas que le sobran después del trabajo..., en vez de buscar un nuevo trabajo, una nueva obligación..., porque si no, el salario no alcanza.
Cuando yo era pequeña como tú, la palabra libertad me llegaba envuelta en la bandera, sacudida por altísimas notas de pífanos y redobles sonoros de tambores.
Era, más que una verdad, una estatua.
Entonces..., yo creía más en los mapas que en el mundo: países pintados de celeste, de verde, de amarillo, ríos azules y montañas pardas..., puntitos para separar las provincias y anchas líneas para separar los países...
El mundo era un montón de casilleros, cada cual con sus hombres que no podían mezclarse ni juntarse con los otros.
La libertad era cuidar su propio casillero.
Pero
después conocí el mundo, y no encontré gruesas rayas ni puntos
suspensivos trazados en la tierra, señalando los límites.
Pero
después conocí hombres de distintos lugares, sabes, Verónica, y no
tenían señales que los diferenciaran... y todos querían lo mismo:
bienestar para ellos y sus hijos.
Y querían vivir.
Vivir, eso tan simple, eso a lo que tenemos derecho..., y que a tantos se les termina por falta de remedios, o por falta de techo, o por falta de pan.
Por
eso mi libertad ha echado sus palomas al viento, y ha puesto los
laureles, los mirtos y las ramas de olivo en un sencillo florero de
la casa.
Porque
si está limitada por un chico que muere injustamente por falta de
las cosas esenciales, si está limitada por un chico que vende flores
a la noche o lustra zapatos, o extiende su mano pidiendo... mi
libertad no sirve para nada.
Y
la cedo a cambio de cualquier rigor que nos obligue a todos a mirar
hacia los desposeídos, los desheredados, los dolientes.
La
libertad de hacer crujir el pan, y de abrazarte, porque este abrazo
entre un hijo y una madre, apretado y caliente, es el verdadero
nombre de la libertad que debemos rescatar para el mundo."
Poldy Bird, El País de la Infancia
jueves, 16 de abril de 2026
El país Azulimón
Nunca has estado,
nunca lo viste
pero ahí está, eso seguro,
¡Azulimón existe!
Un país lejos de todo,
un país cerca de nada
pintado siempre de azul,
de limón y de naranja.
Farolas celestes, bombillas de plata,
mascotas rebeldes con nata en las patas,
barquitos merengues siempre en la playa,
ciudades endebles con forma de tarta.
Nunca has estado,
nunca lo viste
pero ahí está, eso seguro,
¡Azulimón existe!
Barbijaputa
miércoles, 15 de abril de 2026
EL OJO
Dijo un día el ojo a sus compañeros:
-Veo más allá de esos valles una montaña envuelta en nubes. ¡Que montaña más solemne!
-¿Dónde está esa montaña que tú ves? –Interrogó el oído, después de haber escuchado las palabras del ojo-; yo no oigo su voz.
-En vano pretendo sentirla –adujo la mano-. Allí no hay montaña alguna.
-Nosotros no podemos comprender –objetaron las narices- cómo puede existir esa montaña sin que nosotras aspiremos su perfume. Por tanto, no hay tal cosa.
Miró el ojo hacia el otro lado del cielo, riéndose dentro de sí, mientras los demás sentidos fueron a reunirse en un conciliábulo, deliberando sobre el motivo que indujo al ojo a tamaño desvarío. Después de una minuciosa investigación, llegaron por unanimidad a esta conclusión:
“El ojo, sin duda, ha perdido el juicio.”
Khalil Gibran
martes, 14 de abril de 2026
EL NOMBRE DE JEHOVA
El nombre de Jehová está formado por 4 letras hebraicas: Yod-He-Vav-He, y no solamente es el nombre de una divinidad, sino que expresa una ley cósmica que todos debemos respetar si queremos que las cosas nos funcionen.
El Yod representa las semillas, sin las cuales nada puede crecer y desarrollarse. El He representa la tierra en la que las semillas deben enraizarse. El Vav representa el funcionamiento de lo plantado. Y el segundo He representa el futuro. El nombre nos dice algo que los campesinos entienden perfectamente, que para obtener el fruto es preciso plantar el árbol y esperar a que florezca. Pero este enunciado tan simple no suele ser entendido por el hombre en su comportamiento ordinario y muchos son los que esperan el fruto sin haber plantado aquello que debe darlo, o quieren obtenerlo sin esperar a que el tiempo realice su obra. Los que así proceden actúan como si no supieran pronunciar el nombre de Jehová; se comen las letras al saltarse las etapas. O bien no pronuncian el Yod, es decir, no plantan las semillas; o no pronuncian el He, es decir, abandonan el proyecto después de haberlo plantado y cultivado. No se trata, pues, de poder pronunciar un nombre, que esto está al alcance de todos, sino que en el proceder diario no se respetan las leyes que este nombre encierra. Este nombre debe ser pronunciado, no con la boca, sino con la actitud en la vida ordinaria.
lunes, 13 de abril de 2026
domingo, 12 de abril de 2026
sábado, 11 de abril de 2026
El niño y los borrachos
En las afueras del pueblo la luz se diluía sobre los campos aliviados por la noche dejando ver ejércitos de mosquitos de corta vida en busca de algún remedo del sol en la promesa de la luna. El camino había calmado su polvo y grillos y gamusinos se peleaban por el silencio entre el crujir de las estrellas. El niño no podía apartar su mirada del pueblo. Tan grande le parecía que el mundo se le hizo más pequeño pues no llevaba ni tres días de marcha y ya había alcanzado el origen de todas sus historias. Tenían miedo sus cortos pasos bajo las casas de palaciego recortarse. No podía imaginar las montañas de barro y piedra necesarias para levantar aquellos castillos de más de dos pisos de altura. Algunas incluso tenían las paredes teñidas de blanco e inmensas puertas de madera de las que ni el más feroz de los vientos arrancaría un quejido.
El niño se decidió por una baja ventana de cortinas floreadas de la que partían risas y voces descarnadas. Se limpió sus pies descalzos a un pantalón que se confundía con un trapo. Aplastó la rebeldía de sus cabellos con un par de dictatoriales manotazos y satisfecho con la oscuridad que lavaba manchas y arrugas tocó la puerta.
Sonó tan bajo y era tan dura la madera que el niño estuvo a punto de escapar corriendo ante un recién descubierto desconocimiento. Tal vez dentro vivieran ogros o guardias de negros bigotes y peor carácter. El niño rezó hasta donde se acordó un avemaría y un padre nuestro y reuniendo valor, con un ramalazo de viento, picó.
Guardó sus nerviosas manos a la espalda y estiró su mirada hasta que en ella brillaron las estrellas. Esperó. Y esperó aún más, hasta que cuando casi le vencía el desaliento la puerta realizó un amago de abrirse y al fin se abrió con un juramento.
– ¿Quién llama? ¿Quién? – dijo sin enfocar su vista en el niño.
– Era el viento, tonto – llegó desde dentro coreado de risas.
– ¡Es un niño! – dijo entre sorprendido y asustado.
– ¡¿Un niño?! – gritaron y después se callaron.
– Pasa, pasa – dijo el borracho con la timidez de mejillas vergonzosamente coloreadas.
– ¿Cierro la puerta? – pregunto el niño al tiempo que lo hacía.
– Cuidado. A veces se atasca – dijo muy bajito el borracho como si el niño corriese algún peligro.
– Vamos – dijo el niño guiando al borracho hacía la habitación donde nacían luz y risas.
– Es un niño – dijo nada más entrar señalándolo con un dedo de pan negro.
– ¿Un perro? – dijo uno de los borrachos decorando con vino de su jarra la mesa de la cocina.
– Es más un gato. Mírale que bigotes – dijo el que menos pelo tenía.
El niño se paso su camisa por su cara sin tiempo para buscar un trozo más limpio.
– ¡Pero si hasta se lava como los gatos!
– Nosotros no tenemos gato –intervino el borracho de su espalda.
– A madre no le gustaban – se entristeció el calvo.
– Sí, son un gasto. Solamente se tumba al sol y hacen miau si le pisas la cola.
– ¿Puedo pasar aquí la noche? – preguntó el niño apoyándose ahora en un pie y luego en el otro.
– ¿Puede? – preguntó el primer borracho.
– No se… - se rascó la cabeza el calvo.
– A madre le gustaban los niños – los borrachos miraron la vieja mesa donde habían comido cada día de sus vidas.
– ¿Y donde duerme? – pregunto el calvo.
– Si casi no se sostiene. Démosle pan y queso y ¡vino! y ya veremos donde cae.
Y el niño recibió un pedazo de pan mucho más grande que sus manos dijo gracias y después de darle un bocado se acurrucó rodeado por los hermanos y se quedó dormido de cansancio con su pan bajo el brazo.
miércoles, 8 de abril de 2026
martes, 7 de abril de 2026
lunes, 6 de abril de 2026
GALLETAS DE AZÚCAR Y CANELA GLASEADA
Imagen orientativa.
Ingredientes (para 2 docenas de galletas):
2 tazas de harina
1/8 de cucharadita de sal
2 cucharaditas de polvo de hornear
1/3 de taza de azúcar
1 huevo
1 cucharadita de extracto de vainilla
Jugo y ralladura de 1 naranja
1 cucharada de canela
1 taza de mantequilla suavizada
1 taza de azúcar glas
½ bloque de queso crema (115g), suavizado
1 cucharada de leche
Preparación:
Mezcla la harina, la sal y el polvo de hornear en un tazón grande.
En otro tazón, mezcla el azúcar, el huevo, el extracto de vainilla, el jugo y la ralladura de naranja, la canela y la mantequilla suavizada mientras visualizas las energías que deseas atraer.
Incorpora los ingredientes secos hasta formar una masa suave. Forma bolitas del tamaño de una cuchara grande y colócalas en una bandeja engrasada, aplanándolas ligeramente.
Hornea a 175ºC durante 15-20 minutos, hasta que la parte superior esté cocida.
Para el glaseado, mezcla el azúcar glas, la leche y el queso crema. Coloca una cucharada sobre cada galleta.
Consume estas galletas para atraer dulzura a tu vida, ya sea en forma de buena suerte, alegría, prosperidad, amor o pasión e imagina cómo llegan a ti mientras las comes.
-Melanie Marquis
domingo, 5 de abril de 2026
sábado, 4 de abril de 2026
EL NAUFRAGO
El único sobreviviente de un naufragio llego a la playa de una diminuta y deshabitada isla. Pidió fervientemente a Dios ser rescatado, y cada día escudriñaba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar.
Cansado, finalmente optó por construirse una cabaña de madera para protegerse de los elementos y almacenar sus pocas pertenencias.
Entonces un día, después de buscar alimento por la isla, regresó a su casa para encontrar su cabaña envuelta en llamas, con el humo ascendiendo hasta el cielo. Lo peor había ocurrido, lo había perdido todo. Quedó anonadado de tristeza y rabia. Dios, ¿cómo pudiste hacerme esto?, se lamentó. Sin embargo, al día siguiente fue despertado por el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a rescatarlo. ¿Cómo supieron que estaba aquí?; preguntó el naufrago a sus salvadores.
Vimos su señal de humo, contestaron ellos.
Es
fácil descorazonarse cuando las cosas van mal, pero no debemos
desanimarnos aún en medio del dolor y el sufrimiento.
Recuerda
la próxima vez que tu cabaña se vuelva humo, que puede ser la señal
de que la ayuda viene en camino.
Chispas de sabiduría por Elyn
viernes, 3 de abril de 2026
Donde fuiste feliz alguna vez
Donde
fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá
hecho sus destrozos, levantado
su muro fronterizo
contra el que
la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá
labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras
ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo
que era destrucción subterránea, ruina.
Si
la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u
olvidado
y sólo sentirás asombro
−el anticipo de las
maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de
clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos
fantasmagóricos
que con su ajeneidad te empujan a la calle, al
vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del
urbano progreso
tu cadáver diseminado.
No
debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia
interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión,
clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.
Mas
sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su
víctima,
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la
mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a
regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes
que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la
nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser
leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como
girase un perro ante la tumba
de su dueño… su dueño… su
dueño…
Félix
Grande
Música
amenazada
jueves, 2 de abril de 2026
LUNA LLENA: LIBRA, VENUS, AIRE
martes, 31 de marzo de 2026
ELECAMPANE
El elecampane está regido por Mercurio y el elemento tierra; ayuda en la meditación y la invocación espiritual.