viernes, 27 de marzo de 2026

MINION OF STEEL

El mundo est谩 loco

¡El mundo est谩 loco, loco, loco! Y para muestra estos botones:

AUSTRALIA

Los hoteles est谩n obligados a ofrecer un establo, agua y alimentos para los caballos de sus clientes.

CANAD脕

Un ciudadano no se puede quitar un vendaje en p煤blico.

DINAMARCA

Antes de arrancar el coche hay que mirar que no haya ni帽os debajo.

INGLATERRA

No se puede descolgar una cama por una ventana.

FRANCIA

Es ilegal besarse sobre las v铆as del tren. Tampoco puede disfrazarse a un cerdo de Napole贸n.

ALEMANIA

Desde todas las oficinas se debe ver un poco de cielo.

ISRAEL

Los s谩bados (su d铆a festivo) no puedes sonarte la nariz.

GRECIA

No permiten acudir con sombrero a un espect谩culo deportivo.

SUIZA

En un piso, no puedes tirar de la cadena del WC despu茅s de las 10 de la noche.

ESCOCIA

Est谩 prohibido estar bebido si conduces... ganado

ATLANTA (EE.UU.)

Va contra la ley atar una jirafa a un poste telef贸nico o a una farola.

CHICAGO (EE.UU.)

Est谩 prohibido comer en un lugar en llamas.

SEATTLE (EE.UU.)

Es ilegal llevar un arma oculta que mida m谩s de 1,8 m.

ALABAMA (EE.UU.)

No puedes llevar un bigote postizo a la iglesia.

INDIANA (EE.UU.)

Las licorer铆as no venden leche.

OKLAHOMA (EE.UU.)

Es ilegal morder la hamburguesa de otra persona.

 

Aviso que esto son leyes reales, lo que me hace preguntarme como los ciudadanos podemos seguir votando a gente que hace este tipo de leyes absurdas... Eso s铆, como pod茅is observar la palma en leyes est煤pidas la tiene Estados Unidos... En fin, sin comentarios.

 

Estas leyes est谩n sacadas de la revista "Maxim".

jueves, 26 de marzo de 2026

GRIMM

 David Giuntoli & Jacqueline Toboni en el rodaje de la serie Grimm.

El monstruo de los calcetines

Bajo la cama de un ni帽o llamado Jorge, en la esquina m谩s oscura, viv铆a un monstruo. Ten铆a la piel suave como el algod贸n, la boca desdentada y los ojos de bot贸n. Le chiflaba comer calcetines, sobre todo viejos y sabrosos, pero era de estomago peque帽o y tardaba semanas en digerirlos. No sal铆a muy a menudo. Le ten铆a miedo a la luz, le ten铆a miedo a Jorge y le ten铆a miedo a los perros porque, aunque nunca los hab铆a visto, le hab铆an dicho que mord铆an. No se lavaba la boca y su aliento ol铆a fatal pero como nadie se lo dec铆a no se daba cuenta. No ten铆a amigos. S贸lo pod铆a jugar a pillarse la cola, a dormir o a arrebujarse y pese a ser campe贸n mundial en esas disciplinas se aburr铆a un mont贸n.

Una calurosa noche de verano el monstruo descubri贸 que Jorge se hab铆a dejado los juguetes sin recoger, las zapatillas tiradas y un par de calcetines olvidados por el suelo. Al monstruo se le hizo la boca agua. Se movi贸 pacientemente hasta alcanzarlos y, sin hacer ruido, empez贸 a zamp谩rselos empezando por la punta que era la parte que m谩s le gustaba. Justo cuando estaba en la parte m谩s delicada pas贸 un atronador cami贸n cerca de la casa.

Jorge se despert贸 sin saber c贸mo ni d贸nde ni cu谩ndo y lo primero que vio fue al monstruo con su calcet铆n a medio tragar. Puso tal cara de susto que el monstruo se asust贸 todav铆a m谩s y corri贸 a esconderse como una exhalaci贸n bajo la cama. Corri贸 con tanta prisa que el pobre se golpe贸 contra un pata. A煤n as铆 consigui贸 llegar hasta su esquina y apretujarse todo lo que pudo.

Al poco rato Jorge, armado con una linterna de explorador, asom贸 su cabeza y descubri贸 el trasero del monstruo temblando como si fuese de gelatina.

– Hola ¿Qui茅n eres? – le pregunt贸 Jorge.

El monstruo cerr贸 sus ojos para que no le deslumbrase la luz y se prepar贸 para lo peor.

– No voy a hacerte da帽o. S贸lo quiero verte ¿Te molesta la luz? Mira, ya la apago – le dijo Jorge haci茅ndolo.

El monstruo abri贸 los ojos y se volvi贸 levemente pero sin apartarse de su esquina.

– ¿Tienes hambre? Espera un momento.

El ni帽o se fue y el monstruo respir贸 m谩s tranquilo. Tal vez el ni帽o fuera bueno. Por si acaso cuando regres贸 volvi贸 a refugiarse en su esquina.

– Te he tra铆do un cuadradito de chocolate.

El monstruo estuvo a punto de re铆rse, a 茅l le gustaban los calcetines y nada m谩s.

– No tengas miedo. Mira te lo dejo aqu铆. Puedes com茅rtelo, est谩 rico.

El monstruo pens贸 que el ni帽o se estaba esforzando. Quiz谩s s贸lo quer铆a hacerse su amigo. Se acerc贸 cautelosamente e hizo como si probase un poquito.

Jorge lo observ贸 maravillado. Era algo 煤nico. Sus padres no le dejaban tener perro pero no le hab铆an dicho nada de monstruos.

– No s茅 si me van a dejar quedarme contigo.

El monstruo le mir贸 extra帽ado. 脡l se quedaba donde quer铆a.

– ¿Me dejas acariciarte? – le pregunt贸 Jorge porque muchos bichos no se dejan domesticar.

Al monstruo de los calcetines nunca le hab铆an acariciado y ten铆a curiosidad por saber que se sent铆a as铆 que le dej贸. Le pareci贸 agradable.

– Voy a encender la luz – le dijo Jorge.

Nada m谩s o铆rlo el monstruo huy贸 bajo la cama.

– Pero si la luz no hace nada. Mira – le dijo apag谩ndola y encendi茅ndola.

El monstruo sigui贸 en su esquina.

– Vale. Vale. Sal, que no voy a encender la luz – le dijo Jorge sonriendo.

El monstruo sali贸 pero dispuesto a volver a huir a la m谩s m铆nima.

– Mira – le dijo Jorge y apuntando con la linterna al techo hizo giros y malabarismos con la luz.

El monstruo se qued贸 asombrado. La luz obedec铆a a su amigo.

– ¿Quieres hacerlo t煤? Es como llevar un coche teledirigido.

El monstruo dudo pero tom贸 la linterna con su boca y jug贸 con ella. Iba por donde 茅l quer铆a. Entonces se dio cuenta de que ya no le ten铆a miedo.

– ¿De d贸nde vienes?

El monstruo hab铆a nacido en un desierto de arenas volc谩nicas bajo la tenue luz de dos lunas gemelas. All铆 hac铆a mucho fr铆o y ten铆a que escarbar profundos t煤neles para encontrar algo de calor. Por eso su mundo estaba tan lleno de agujeros como un queso gruy猫re.

– Bueno Me imagin贸 lo que va a decir mi madre al verte. Est谩s un poco sucio. Vas a tener que ba帽arte.

El monstruo no ten铆a ni la m谩s remota idea de lo que era ba帽arse, por eso se asust贸 y agit贸 su cabeza con fuerza para decir que no.

– Pero si es muy divertido. Te dejar茅 mi patito de goma.

El patito result贸 ser amarillo con un pico naranja. Hac铆a un ruido gracioso cuando lo apretabas pero el resto del tiempo estaba tranquilo. El ni帽o llen贸 la ba帽era con un s贸lo dedo de agua templada y all铆 meti贸 al monstruo. El agua se dejaba hacer olas con facilidad. Aquello empez贸 a gustarle y jug贸 con Jorge a salpicar. El monstruo descubri贸 que si golpeaba con su cola pod铆a lograr que el agua llegase hasta el techo. Acabaron empapados pero bastante limpios y muy divertidos.

– Ahora hay que lavarse los dientes.

El monstruo abri贸 su boca negra como una cueva para que viera que no ten铆a ni un diente. Su aliento casi tir贸 a Jorge para atr谩s.

– Amigo. Vas a tener que usar un colutorio– le dijo Jorge con voz de doctor.

Al monstruo lo que fuera eso le son贸 bastante mal. Apret贸 con fuerza la boca hasta hacer una linea tan fina que ni un hilo podr铆a pasar.

– Vamos, tonto. Un colutorio es esto – le dijo Jorge echando en un vaso peque帽o un l铆quido de color verde fluorescente.

– Es s贸lo para enjuagarse, no tienes que trag谩rtelo – le dijo Jorge y se lo acerco a la nariz para que lo ol铆era.

– Pica un poquito pero te deja la boca relimpia. Yo te ense帽o – le dijo Jorge e hizo unas g谩rgaras para al final escupirlo en el lavabo.

El monstruo siguiendo su ejemplo se tom贸 el vaso de un trago, como lo har铆a un vaquero del oeste. Lo retuvo en su boca y le pareci贸 que aquello no era tan dif铆cil. Entonces lo agit贸. Aquello picaba como la explosi贸n de un mill贸n de burbujas y estrellas. Se puso rojo y luego azul y luego verde y luego no aguant贸 m谩s y lo escupi贸 con todas sus fuerzas.

Entonces se abri贸 la puerta y apareci贸 el padre de Jorge.

Estaba tan aplatanado como un zombie despu茅s de correr una marat贸n pero en cuanto vio todo el berenjenal que hab铆an montado se le quit贸 el sue帽o de golpe y porrazo. El ba帽o estaba hecho un desastre.

– ¡Jorge!

El monstruo de los calcetines intent贸 esconderse tras el pijama de Jorge pero no le dio tiempo.

– ¿Podemos qued谩rnoslo? Por favor. ¿Podemos? Es bueno y yo me ocupar茅 de cuidarlo. ¿Podemos? ¿Podemos?

El monstruo puso su mejor sonrisa. Le sal铆a un poco torcida porque no gastaba espejos, pero era de verdad.

– Ya veremos ma帽ana – les dijo el padre suspirando – Pero antes ten茅is que recoger todo este l铆o que 茅stas no son horas.

– Vale – dijo Jorge y con ayuda del monstruo limpi贸 el ba帽o.

Tardaron pero lo lograron y al terminar se acostaron. Jorge le dej贸 un trozo de su cama al monstruo, que jam谩s hab铆a dormido en un lugar tan blandito, y ambos se quedaron fritos en un periquete.

A la ma帽ana siguiente la madre de Jorge decidi贸 que, si era responsable, el monstruo se pod铆a quedar. Desde entonces la familia de Jorge tiene un nuevo miembro y ya saben que hacer con los calcetines viejos, se los come Bisbis que es el nombre le pusieron entre todos al monstruo de los calcetines.

mi茅rcoles, 25 de marzo de 2026

PALAS ATENEA

TOFU CRUJIENTE EN SALSA DE ROMERO Y LIM脫N

Ingredientes (4 raciones):

1 bloque de tofu extra firme

1 huevo

1/8 de cucharadita de sal

½ taza de leche

1 taza de pan rallado panko

Jugo y ralladura de 1 lim贸n

2 cucharadas de mantequilla

1 cucharada de romero fresco

1 taza de crema espesa

½ taza de queso parmesano

1 cucharada de aceite


Preparaci贸n:

Presiona suavemente el tofu para extraer el l铆quido y c贸rtalo en rebanadas de aproximadamente 1 cm. de grosor.

En un taz贸n, bate el huevo con la sal y la leche.

En un plato aparte, vierte el pan panko.

Pasa cada rebanada de tofu primero por la mezcla de huevo y luego por el panko, asegur谩ndote de cubrir bien todos los lados.

Coloca las rebanadas en una bandeja para hornear engrasada y hornea a 175潞C durante 40-45 minutos, volteando a la mitad del tiempo, hasta que est茅n doradas y crujientes.

Para la salsa, derrite la mantequilla a fuego medio y agrega el romero mientras visualizas el crecimiento r谩pido de las plantas.

A帽ade la crema espesa y el queso parmesano, removiendo lentamente hasta que el queso se derrita.

Retira del fuego y deja enfriar un poco antes de a帽adir el jugo y la ralladura de lim贸n, imaginando c贸mo la energ铆a fluye en tu interior.

Vierte la salsa sobre el tofu y disfruta.

Come este platillo para sentirte renovada y llena de energ铆a.

-Melanie Marquis

lunes, 23 de marzo de 2026

s谩bado, 21 de marzo de 2026

viernes, 20 de marzo de 2026

OSTARA: FOLCLORE DEL POLLO 馃悡

La conexi贸n entre Ostara y el pollo es bastante obvia, ya que el huevo es un s铆mbolo claro de la estaci贸n. Es el momento perfecto para explorar un poco el folclore relacionado con esta humilde ave.

    Las gallinas est谩n asociadas con la fertilidad y la nueva vida, lo cual tiene sentido si consideramos la simbolog铆a del huevo. Tambi茅n representan la vida dom茅stica y la abundancia, pues proporcionan alimento tanto en forma de huevos como de carne.

    El macho de la especie, el gallo, tambi茅n tiene su propia colecci贸n de historias.

    Los gallos negros est谩n vinculados a Maman Brigitte, una poderosa lua en el vud煤, as铆 como al Obeah y, en t茅rminos generales, a la magia negra. En algunas versiones de la historia de Baba Yaga, su caba帽a camina sobre enormes patas de pollo. Tambi茅n hay connotaciones negativas en fuentes b铆blicas, ya que se predijo que Pedro traicionar铆a a Jes煤s tres veces antes de que el gallo cantara.

    No todo es negativo, pues el gallo tambi茅n est谩 asociado con la luz, el Sol y la ma帽ana, ya que es 茅l quien da la bienvenida al amanecer. Seg煤n el folclore samoano, el pollo tiene or铆genes divinos y fue tra铆do a la Tierra por los dioses.

-Emma Kathryn

ARIES

jueves, 19 de marzo de 2026

EL MONO Y EL GUEPARDO

Esta es la historia de un mono y un guepardo que trabajaban en un circo ambulante. Para ganar dinero y tener su raci贸n de comida, los dos animales atra铆an al p煤blico a su rinc贸n, cada uno a su manera.

El guepardo dec铆a: “¡Se帽oras y se帽ores, hermoso p煤blico! Pasen y vean lo bonito que soy, con mi piel arm贸nica en formas y colores. Admiren mis delicadas manchas, algo nunca visto antes”. La gente que pasaba admiraba su belleza unos segundos, pero segu铆a su camino una vez visto el precioso felino.

Mientras tanto, el mono exclamaba: “¡Se帽oras y se帽ores, pasen y vean! La belleza que tiene mi amigo el leopardo, la tengo yo en mi mente. V茅anme y no se aburrir谩n. Hago mil trucos, canto, bailo, brinco, juego con pelotas... ¡Y si no les gusta, les devuelvo su dinero!”. Al p煤blico le resultaba imposible resistirse a una invitaci贸n tan prometedora, as铆 que el mono, gracias a su ingenio, consegu铆a todos los d铆as muchas m谩s monedas que el apuesto guepardo.

En conclusi贸n, este peque帽o cuento nos ense帽a que hay que saber apreciar el interior de las personas, su talento y su inteligencia porque, al final, resultan ser m谩s importantes que la belleza.

lunes, 16 de marzo de 2026

El monje Panshan

El monje Panshan hab铆a viajado por numerosas ciudades observando la vida y hab铆a estudiado en numerosos templos. Comprend铆a las ense帽anzas de sus maestros y siempre estaba dispuesto a escuchar. Sin embargo, no hab铆a alcanzado a煤n el satori, la iluminaci贸n.

Cuentan que un d铆a, Panshan paseaba por el mercado buscando algunas cosas para el templo cuando pas贸 cerca de un puesto de carne en el que se expon铆a un gran jabal铆 asado. Varias personas esperaban su turno para comprar un poco de la sabrosa carne. Panshan se acerc贸 y escuch贸 que uno de los clientes dec铆a:

-Quisiera medio kilo de carne especial.

El carnicero tom贸 el cuchillo y, se帽alando con 茅l hacia el animal, sonri贸 y dijo:

-En este jabal铆, ¿qu茅 corte no es especial?

Los clientes rieron, pero Panshan permaneci贸 at贸nito, como golpeado por un rayo. En el camino haca el templo, cada 谩rbol, cada flor, cada hombre y cada mujer brillaban con un hermoso resplandor. Al escuchar las palabras del carnicero, Panshan hab铆a alcanzado la iluminaci贸n.

s谩bado, 14 de marzo de 2026

El naturalista que quer铆a ser Disney

La personalidad de F茅lix Rodr铆guez de la Fuente sigue siendo controvertida 46 a帽os despu茅s de su muerte.

F茅lix, en 1973, con un delf铆n en Venezuela.

Reci茅n muerto el dictador Francisco Franco, hace 35 a帽os, unos 18 millones de espa帽oles se sentaban cada viernes a las 21.00 delante del televisor. En la Espa帽a del "p谩jaro que vuela a la cazuela", de La escopeta nacional y de las batidas contra las alima帽as del bosque, m谩s de medio pa铆s se sentaba a escuchar una voz engolada que le hablaba de la mentalidad social del lobo ib茅rico, de la velocidad del azor y de la belleza del lir贸n careto.

Aquel hombre de la ceja arqueada que invent贸 el ecologismo en Espa帽a era F茅lix Rodr铆guez de la Fuente. Hoy, cuando se cumplen 30 a帽os de su muerte, su personalidad sigue provocando discusiones. Como recuerda el bi贸logo Miguel Delibes de Castro, colaborador del comunicador en la redacci贸n de la enciclopedia Fauna entre 1969 y 1972, F茅lix no era el mejor naturalista del siglo XX, como dec铆an algunos, ni un segundo San Francisco de As铆s, como pensaban otros, y tampoco un simple charlat谩nlistillo con fortuna, como le pintaban sus cr铆ticos. Era, simplemente, "un hombre excepcional, con muchas virtudes y muchos defectos".

El creador de El Hombre y la Tierra utilizaba a Franco para conseguir dinero

En sus documentales, Rodr铆guez de la Fuente dejaba sin comer a una gineta durante siete d铆as para que luego atacara con sa帽a a una liebre de mayor tama帽o. O soltaba a una manada de lobos ante un reba帽o de ovejas para filmar la matanza. Todo era artificial o, m谩s bien, era la naturaleza interpretando el papel de naturaleza. "No se le puede acusar de mentir, porque nunca dijo que fueran animales silvestres. Hay que ver los documentales con perspectiva porque, aunque no dec铆a c贸mo hac铆a el truco, eran fant谩sticos", recuerda Delibes de Castro, ex director de la Estaci贸n Biol贸gica de Do帽ana.

El segundo m谩s famoso de Espa帽a

Aunque sus pr谩cticas de entonces desaten la indignaci贸n de algunos ecologistas de ahora, sus resultados dejan pocas dudas. A comienzos de la d茅cada de 1980, el 70% de los bi贸logos admit铆a haber elegido su carrera por culpa de El Hombre y la Tierra, la serie que lo encumbr贸 definitivamente. Y, gracias a la nueva sensibilidad ambiental creada por sus documentales, Espa帽a fue el primer pa铆s de Europa en aprobar medidas de protecci贸n para las aves de presa.

No era un santo ni un charlat谩n, sino "un hombre excepcional", opina Delibes de Castro

Seg煤n recuerda uno de sus compa帽eros de rodaje, el naturalista Joaqu铆n Ara煤jo, Rodr铆guez de la Fuente se convirti贸 en "la segunda persona m谩s popular de Espa帽a, despu茅s de Franco". Su ego se hipertrofi贸. "He hecho m谩s de doscientas pel铆culas de media hora, tengo casi todos los premios nacionales de TVE y he participado en seis premios internacionales, de los que gan茅 cinco. En este momento, mis series las ven alrededor de 700 millones de personas, han sido exportadas a EEUU, Canad谩, Jap贸n, Alemania, la URSS, Australia, y pronto las podr谩n ver 800 millones m谩s, puesto que vamos a ir a la Rep煤blica Popular China", presum铆a el propio F茅lix en una entrevista alDiario de Burgos unos d铆as antes de partir a Alaska, donde muri贸 en un accidente de avioneta cuando se preparaba para grabar la carrera de trineos tirados por perros m谩s importante del mundo.

Al mismo nivel que Cousteau

"Ser铆a multimillonario, tendr铆a mi avi贸n y mi yate si el trabajo que realizo en Espa帽a lo hiciera en EEUU o en Jap贸n. Estar铆a al mismo nivel que Walt Disney o Cousteau. Adem谩s, este 煤ltimo tiene muchos menos teles-pectadores que yo. Si realmente yo hubiera querido hacerme multimillonario, no ten铆a m谩s que haberme dedicado a lo que profesionalmente soy, un m茅dico odont贸logo que acaba la carrera con notas brillantes", explicaba el dentista reconvertido en naturalista.

Delibes de Castro recuerda una an茅cdota que define la personalidad de Rodr铆guez de la Fuente. En una ocasi贸n, leyendo un libro alem谩n, el hoy investigador del CSIC se top贸 con la frase "he orde帽ado muchas vacas, pero el queso que he hecho es m铆o". Delibes de Castro pens贸 que la cita entusiasmar铆a a F茅lix, porque entonces ya se le criticaba por limitarse a divulgar el trabajo de otros. Y, efectivamente, le encant贸. Meses despu茅s, Rodr铆guez de la Fuente, en medio de una conversaci贸n banal, le dijo a su pupilo: "Miguelito, desde peque帽o mi lema es: he orde帽ado muchas vacas, pero el queso que he hecho es m铆o". La frase ya era suya, desde siempre. "Viv铆a sus sue帽os con tanto entusiasmo que los convert铆a en realidad", rememora Delibes.

El periodista Benigno Varillas present贸 ayer la 煤ltima biograf铆a de este animal de la comunicaci贸n,F茅lix Rodr铆guez de la Fuente. Su vida, mensaje de futuro. En el volumen, editado por La Esfera de los Libros, se pueden leer facetas poco conocidas del naturalista, como su amistad con el dictador que gobern贸 Espa帽a hasta 1975. "F茅lix utiliz贸 constantemente a Franco y, despu茅s, al rey", asegura Varillas. El periodista ha tenido acceso a un par de cartas enviadas por Rodr铆guez de la Fuente al dictador. En una de ellas, de 1973, se quejaba de que los ingenieros de montes del ICONA quer铆an derribar su centro de cetrer铆a. A las pocas semanas, se empezaron a construir unas nuevas instalaciones, m谩s amplias y mejor dotadas, en la Casa de Campo de Madrid. En 1970, protest贸 ante el dictador porque le quer铆an echar de la televisi贸n. En seguida lleg贸 su seriePlaneta Azul. "F茅lix escrib铆a a Franco y, al cabo de un mes, ya ten铆a v铆a libre para lo que pidiera", aclara Varillas.

Su biograf铆a dibuja un personaje sin vacaciones, sin aficiones, sin vida social, completamente obsesionado por su 煤nica pasi贸n: la naturaleza, su trabajo. La Guerra Civil le pill贸 con 6 a帽os. Hasta los 9 no entr贸 en una escuela. Creci贸 salvaje, en el entorno de Poza de la Sal, la aldea de Burgos en la que naci贸 en 1928. "En la agreste infancia de la meseta burgalesa, ped铆a a mis buenas ni帽eras del p谩ramo que me contaran una historia de lobos y con estas historias me dorm铆a, arrullado por la seguridad de la casa, dulce y confortable", dej贸 escrito.

En su investigaci贸n de las cartas, escritos y programas de radio y televisi贸n, Varillas descubri贸 "una persona que intentaba evadirse de los procesos de domesticaci贸n, como la escuela, la universidad o la mili". "Quer铆a ser un n贸mada", dice su bi贸grafo. Rodr铆guez de la Fuente demostr贸 su capacidad de persuasi贸n en el servicio militar, cuando convenci贸 a los mandos de Valladolid para que recuperaran la cetrer铆a. "Era capaz de convencer a cualquiera, as铆 que se pas贸 la mili adiestrando halcones", narra Varillas.

La 煤ltima vez que F茅lix sedujo a alguien, seg煤n el periodista, fue unas semanas antes de partir a Alaska. En aquella ocasi贸n, la v铆ctima fue el rey de Espa帽a, Juan Carlos de Borb贸n. El naturalista ten铆a problemas para financiar su viaje a Norteam茅rica y el monarca desbloque贸 los fondos. "A lo mejor es una leyenda", explica Varillas. Pero, ayudado por el rey o no, su aventura acab贸 con su avioneta estampada contra el suelo. "Qu茅 lugar tan hermoso para morir", dijo pocos minutos antes de subirse a su mortaja.

MANUEL ANSEDE

ENERG脥A EN ESPIRAL

Para energ铆a en espiral, prueba a hilar lana o algod贸n, a mano, con un huso de gota.

viernes, 13 de marzo de 2026

EL MISTERIO DE LA CASA WINCHESTER


William Wirt Winchester (1837 -1881) fue el heredero de la Winchester Repeating Arms Company, la empresa creadora de los famosos rifles hom贸nimos. Se cas贸 con la bella Sarah Lockwood Pardee (1839-1922), que ser谩 la protagonista de nuestra historia, as铆 como la extra帽铆sima casa que se construy贸, un proyecto sin fin que le llev贸 m谩s de 38 a帽os y que solo acab贸 con su muerte. Actualmente se ha convertido en una especie de parque tem谩tico del misterio, la Winchester Mystery House. Vamos a ver de qu茅 trata esta movida…

Sarah naci贸 en Connecticut en 1839 y en 1862 se cas贸 William Wirt Winchester, el 煤nico hijo de Oliver Winchester, el propietario de la compa帽铆a Winchester Repeating Arms Company, a su vez heredero del fundador, Samuel Winchester. Pues bien, la pareja tuvo una vida realmente jodida, como demuestra el hecho de que su primera hija, Annie, nacida el 12 de julio de 1866, muri贸 a las pocas semanas de nacer, haciendo entrar a su madre en una profunda depresi贸n. Adem谩s no tuvieron m谩s hijos.
 

En 1880 palm贸 Oliver Winchester y al a帽o siguiente su hijo, Oliver, dejando a Sarah viuda, con 44 a帽os, triste y hundida, pero con el 50% de la compa帽铆a, y con unos ingresos de unos 1.000 pavos diarios (de la 茅poca).
 

Estas desgracias no hicieron m谩s que acentuar un desequilibrio mental que con los a帽os se har铆a evidente.
 

Adem谩s, se empe帽o en buscar en lo sobrenatural la explicaci贸n para sus desdichas. Sent铆a que su familia estaba maldita y busc贸 consejo entre los espiritistas y m茅diums. Fue precisamente una de Boston la que dijo la cruda “realidad”: estaba maldita por culpa de los Winchesters, culpables de miles de muertes a causa de sus rifles durante la conquista del Oeste y la Guerra de Secesi贸n. As铆 que decidi贸 mudarse al oeste y hacer todo lo necesario para calmar a los esp铆ritus malignos, construyendo una casa en la que vivir铆an ella y ellos, y que, seg煤n la m茅dium, no podr铆a dejar de construir nunca, pues morir铆a.

Si la casa nunca se terminaba, ning煤n fantasma podr铆a instalarse en ella.

As铆, en 1884, Sarah se mud贸 al oeste hacia California y compr贸 una granja de ocho habitaciones con un terreno de 161 hect谩reas (0,65 km2) en lo que hoy es San Jos茅, California.
 

Y comenz贸 la enfermiza construcci贸n de la casa, dilapidando su herencia de 20 millones de pavos en un trabajo continuo de 24 horas al d铆a, 7 d铆as a la semana, 365 d铆as al a帽o durante los pr贸ximos 38 a帽os, hasta que muri贸, supervisando personalmente todas las reformas… Sarah muri贸 en 1922. La casa hab铆a llegado a tener entre 500 y 600 habitaciones, 160 cuartos, con 2000 puertas, 10.000 ventanas, 47 chimeneas, 47 escaleras, 13 ba帽os y 6 cocinas… una locura.

En 1906 el terremoto de San Francisco la dej贸 atrapada varias horas en su habitaci贸n y destruy贸 parte de la casa. Misteriosamente decidi贸 no reconstruirla, dej谩ndola sin reparar. Pensaba que los esp铆ritus estaban mosqueados porque hab铆a pasado demasiado tiempo trabajando en los cuartos delanteros… as铆 que reanud贸 la construcci贸n con nuevas habitaciones y estructuras.

Debido a la falta de un plan maestro y a la construcci贸n constante, la casa se fue haciendo cada vez m谩s grande y compleja, hasta el punto de que muchos de los operarios que trabajaban necesitaban un mapa para andar por la casa. Pero Sarah se conoc铆a cada rinc贸n de la casa, incluidos los objetos que hab铆a en cada habitaci贸n.

La cosa se pon铆a aun mas chunga por determinadas rarezas en la construcci贸n: puertas que al abrirse dan a una pared, escaleras que no conducen a ninguna parte, escaleras en forma de Y, escaleras con numerosos escalones, pero de pocos cent铆metros de altura cada uno, una chimenea que se alza cuatro pisos, ventanas que dan a habitaciones o a paredes…

Tambi茅n ten铆a una notable obsesi贸n con el n煤mero 13: hay 13 ba帽os (al decimotercero se llega subiendo 13 escalones, y cuenta con 13 ventanas), todas las rejillas de desag眉e tienen 13 agujeros, muchas ventanas est谩n compuestas por 13 paneles, el pavimento de la entrada est谩 dividido en 13 sectores, y en el dormitorio de Sarah hay un armario con 13 ganchos donde se colgaban 13 vestidos. Los que usaba durante sus sesiones de espiritismo. La lista de otros 13 es larga: 13 c煤pulas de cristal, escaleras de 13 escalones, 13 partes en el testamento de la due帽a de la casa, que fue firmado 13 veces.

Curiosamente, en una casa tan enorme, solo hab铆a dos espejos…

Pero las rarezas de esta se帽ora no se quedan aqu铆: en la d茅cada de 1920 se pill贸 una casa flotante en la bah铆a de San Francisco, que lleg贸 a ser conocida como el "Arca de Sarah", ya que la mantuvo supuestamente como un seguro por el miedo que tenia a una gran inundaci贸n, como la b铆blica experimentada por No茅 y su familia. Aunque la verdad es que en la 茅poca era com煤n que los ricos se pillasen estas casicas flotantes. Fue destruida por un incendio en 1929.

La construcci贸n se detuvo en la Casa Winchester cuando, el 5 de septiembre de 1922, Sarah falleci贸 mientras dorm铆a a la edad de 83 a帽os.
 

Fue enterrada junto a su marido y su hijo difunto en el Cementerio Evergreen, New Haven, Connecticut.
 

Las pertenencias pasaron a su sobrina Frances Marriot, que se qued贸 parte y subast贸 casi todo, incluida la casa, que posteriormente se convirti贸 en una atracci贸n para el p煤blico, ya desde 1923, cinco meses despu茅s de la muerte de Sara.
 

Desde entonces han surgido leyendas sobre fen贸menos paranormales en la mansi贸n. Hay quien afirma incluso que el esp铆ritu de Sarah ronda por all铆. Tambi茅n hay quien dice que la mujer era capaz de pasar a trav茅s de las paredes, pero esto tiene su origen en que hab铆a varios escondites secretos para controlar el trabajo del personal sin ser vista…

Mas info y fuentes por aqu铆:
 http://en.wikipedia.org/wiki/Sarah_Winchester, aqu铆:http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=823462, aqu铆: http://www.tudiscovery.com/guia_paranormal/lugares_embrujados/winchester/index.shtml, aqu铆: http://tiotaum.blog.com.es/2007/04/09/title~2059374/, aqu铆: http://en.wikipedia.org/wiki/Winchester_Mystery_House, aqu铆:http://www.winchestermysteryhouse.com/

Perpetrado por Oskarele

mi茅rcoles, 11 de marzo de 2026

COLECCIONA...

Colecciona platos estacionales para el altar, con flores primaverales, soles de verano, hojas oto帽ales y 谩rboles invernales perennes.

lunes, 9 de marzo de 2026

El mensajero

Buah mam谩, mira que lejos se puede ver.

 – S铆, las vistas hermosas son el m谩s bello tesoro del viajero.

 – ¿Yo soy un viajero, mam谩?

 – Claro que s铆. Pero si sigues corriendo a mi alrededor te cansar谩s y tendr茅 que volver a cargarte a la espalda.

 – ¡As铆 ser谩 m谩s divertido!

 – Ahora te r铆es pero cuando llegue la hora de repartir la comida me parece que mi parte ser谩 la m谩s divertida.

 – Siempre lo es, porque eres mayor.

 – Ah, pero soy mayor porque soy la que m谩s trabajo.

 – Entonces ll茅vame una mijilla...

 – Vamos. Sube antes de que se me cansen los brazos.

 – ¡Yupi!

 – Eso...

 – Mam谩, mam谩. Viene un mensajero.

 – ¿C贸mo lo sabes?

 – All铆, mam谩. All铆 se ven sus plumas blancas.

 – Pues vamos a dejarle paso...

 

 – ¡Nos ha sonre铆do!

 – Vaya. Era un buen mozo. Tomaremos un aperitivo en su puesto.

 – ¡S铆! Pero... No tendremos que darle mucho, ¿no?

 – No seas ego铆sta. Adem谩s seguro que su familia le ha preparado comida y tiene agua m谩s fresca que nosotros y si no es as铆 pues le habremos ayudado. Vamos, b谩jate.

 – Va muy deprisa.

 – Y volver谩 muy deprisa. Es su profesi贸n.

 – Yo de mayor quiero ser mensajero.

 – Tienen que elegirte para eso. ¿Y porqu茅 querr铆as serlo?

 – Para poder llevarte a ti cuando seas peque帽a.

viernes, 6 de marzo de 2026

EL MEJOR POEMA DE TODOS

UNA MUJER DEBE TENER… suficiente dinero bajo su control… para mudarse y alquilar un lugar para ella… aun cuando ella nunca lo haya deseado o necesitado…

UNA MUJER DEBE TENER… algo… perfecto para vestir… si su jefe… o el hombre de sus sue帽os… quiere verla en una hora…

UNA MUJER DEBE TENER… una juventud que ella est茅 contenta de dejar atr谩s…

UNA MUJER DEBE TENER… un pasado suficientemente jugoso… para que ella se complazca en relatarlo durante su vejez…
UNA MUJER DEBE TENER… un juego de destornilladores, un taladro recargable… y un brasier de encaje negro…

UNA MUJER DEBE TENER… un amigo quien siempre la haga re铆r… y uno que la deje llorar… 

UNA MEJER DEBE TENER… una buena pieza de mobiliario… que nunca haya pertenecido a ninguna persona de su familia…
UNA MUJER DEBE TENER… ocho platos que hagan juego, copas para vino de tallo alto, y una receta para una buena comida, esto har谩 sentir a sus invitados… estimados…

UNA MUJER DEBE TENER… una sensaci贸n… de control sobre su destino…

TODA MUJER DEBE SABER… como enamorarse sin perderse a si misma…

TODA MUJER DEBE SABER… como dejar un trabajo, como terminar una relaci贸n amorosa, y como enfrentar a un amigo/a… sin arruinar la amistad…

TODA MUJER DEBE SABER… cuando actuar con tenacidad para salvar una relaci贸n… pero tambi茅n cuando decir ya basta…
TODA MUJER DEBE SABER… que ella no puede cambiar el tama帽o de sus mamas, el ancho de sus caderas o la naturaleza de sus padres…

TODA MUJER DEBE SABER… que su infancia… pudo no haber sido perfecta… pero ya paso…

TODA MUJER DEBE SABER… lo que ella puede hacer y lo que no… no solo por amor sino por todo lo dem谩s…

TODA MUJER DEBE SABER… como vivir sola… aunque a ella no le guste…

TODA MUJER DEBE SABER… en quien confiar… y en quien no… y… por que no debe tomarlo como algo personal…

TODA MUJER DEBE SABER… donde ir… as铆 sea para sentarse a la mesa de su mejor amiga/o… o ir a un Hotel acogedor en las monta帽as… cuando su esp铆ritu necesita alivio… 

TODA MUJER DEBE SABER… lo que ella puede o no puede hacer… en un d铆a… un mes… o un a帽o…

- Maya Angelou

jueves, 5 de marzo de 2026

EL M脡DICO Y EL ANCIANO

Cierto d铆a, un anciano, aquejado de varios dolores acudi贸 a la consulta del m茅dico.

Nada m谩s entrar, el doctor le pregunt贸 cu谩l era su dolencia.

-Siento dolores muy fuertes en la espalda. Quiero moverme como hac铆a antes, pero no puedo -dijo.

-Eso que cuenta es por su avanzada edad -le explic贸 el m茅dico.

-Eso no es todo -prosigui贸 el anciano-. Tambi茅n me doy cuenta de que estoy perdiendo la memoria.

-S铆, s铆. Eso es porque es viejo – declar贸 el m茅dico.

-Tambi茅n estoy perdiendo la vista.

-Por la vejez -repuso el m茅dico.

-Tambi茅n siento que mis manos tiemblan. Ya no me responden como antes.

-Es normal, le repito, usted es viejo -volvi贸 a decir el m茅dico.

El anciano, al ver que no encontraba respuesta a sus dolores, se enfad贸.

-¡No tiene ni idea! Hay remedios para todas las enfermedades y usted todo lo que me dice es que soy viejo.

-S铆 -repiti贸 el m茅dico-.Y por eso usted se enfada.

Este cuento suf铆 nos ense帽a que muchos problemas no tienen soluci贸n; simplemente nos invitan a aceptar nuestra realidad y limitaciones.

mi茅rcoles, 4 de marzo de 2026

EL MATRIMONIO

Nacisteis juntos y permanecer茅is para siempre.

Estar茅is juntos cuando las blancas alas de la muerte

esparzan vuestros d铆as.

Y tambi茅n en la memoria silenciosa de Dios estar茅is juntos.

Pero dejad que crezcan espacios en vuestra cercan铆a.

Y dejad que los vientos del cielo libren sus danzas

entre vosotros.

Amaos con devoci贸n, pero no hag谩is del amor una atadura.

Haced del amor un mar m贸vil entre las orillas de

vuestras almas.

Llenaos el uno al otro vuestras copas, pero no beb谩is

de una misma copa.

Compartid vuestro pan, pero no com谩is del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres,

pero cada uno de vosotros sea independiente.

Las cuerdas del la煤d est谩n separadas aunque vibren

con la misma m煤sica.

Dad vuestro coraz贸n, pero no para que vuestro compa帽ero

se adue帽e de 茅l.

Porque solo la mano de la Vida puede contener los corazones.

Y permaneced juntos, pero no demasiado juntos.

Porque los pilares sostienen al templo, pero est谩n separados.

Y ni el roble crece bajo la sombra del cipr茅s,

Ni el cipr茅s bajo la del roble.

KHALIL GIBRAN