jueves, 5 de marzo de 2026

EL MÉDICO Y EL ANCIANO

Cierto día, un anciano, aquejado de varios dolores acudió a la consulta del médico.

Nada más entrar, el doctor le preguntó cuál era su dolencia.

-Siento dolores muy fuertes en la espalda. Quiero moverme como hacía antes, pero no puedo -dijo.

-Eso que cuenta es por su avanzada edad -le explicó el médico.

-Eso no es todo -prosiguió el anciano-. También me doy cuenta de que estoy perdiendo la memoria.

-Sí, sí. Eso es porque es viejo – declaró el médico.

-También estoy perdiendo la vista.

-Por la vejez -repuso el médico.

-También siento que mis manos tiemblan. Ya no me responden como antes.

-Es normal, le repito, usted es viejo -volvió a decir el médico.

El anciano, al ver que no encontraba respuesta a sus dolores, se enfadó.

-¡No tiene ni idea! Hay remedios para todas las enfermedades y usted todo lo que me dice es que soy viejo.

-Sí -repitió el médico-.Y por eso usted se enfada.

Este cuento sufí nos enseña que muchos problemas no tienen solución; simplemente nos invitan a aceptar nuestra realidad y limitaciones.

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