Cuando
la rueda del año gira y el verano empieza a decaer hacia el otoño y
las hojas de los árboles adquieren intensos colores rojizos y
naranjas, los paganos acuden a las celebraciones del orgullo pagano
de su zona. En estos festivales, se reúnen con individuos,
aquelarres y familias que piensan como ellos para celebrar lo que
significa el paganismo. Honrarán lo divino, participarán en
rituales, aprenderán con distintos talleres, festejarán, bailarán,
se entregarán y, por supuesto, comprarán. Pero, ¿qué implica el
orgullo pagano? ¿Es algo que deba honrarse sólo una vez al año?
¿No existe una forma de celebrar el placer de dicha elección de
culto cada día?
Según
la definición, un pagano es un individuo que sigue una religión
politeísta y el orgullo es el respeto por uno mismo o el sentirse
orgulloso. El Proyecto del Orgullo Pagano (www.paganpride.org)
define estos términos con mayor detalle para englobar el honor de
autodefinirse pagano, relacionando la religión con la adoración de
la tierra, la ecología y la caridad. El objetivo del proyecto es
educar e informar al público sobre el paganismo, combatir las malas
interpretaciones y difundir el orgullo pagano a través de actos de
entregar, enseñar, demostrar activismo y fomentar un ambiente de
comunidad.
Al
final, definir el paganismo es un esfuerzo muy personal. Las
religiones más antiguas veneraban la tierra porque es lo que nos
alimenta. Sin el planeta en que vivimos, no tenemos futuro. Y,
después de la muerte, volvemos a la tierra. Independientemente de si
nos entierran o nos incineran, siempre acabamos retornando a la
tierra. Podemos visualizar este concepto con la sencillez que
queramos. Podemos creer que nuestra estructura orgánica regresa a su
origen cuando ya nos ha dado todo lo que tenía, o bien podemos
dramatizar y visualizar el enorme útero materno del que nacimos y al
que regresaremos cuando termine nuestro viaje mortal.
La
belleza de esta religión es que nos permite crearnos nuestra propia
espiritualidad. Las posibilidades son infinitas porque quizá tú te
identifiques con los mitos y las leyendas de un país en concreto. A
los ocho años, mi tío me regaló un libro sobre la mitología
griega, y Atenea, Apolo, Démeter y otros han regido mi adoración
desde entonces. El padre de mis hijas es irlandés y las tres
pequeñas se sienten atraídas hacia Brigid, Lugh, etc., y son
practicantes de la magia sidhe (magia de los seres féericos: hadas,
duendes…). Algunos paganos deciden no adorar a ningún dios y se
maravillan ante del delicado esplendor de la naturaleza. Lo que debes
hacer es reconocer tu devoción por el espíritu antes de decidir
cómo quieres festejarlo.
Celebrar
este camino divino debería formar parte de nuestros rituales y
rutinas diarios. Todos estamos muy ocupados, ya sea criando hijos,
trabajando a jornada completa y/o creando arte. Entonces, ¿cómo
podemos incorporar el orgullo pagano a nuestras vidas cotidianas?
Como en cualquier cosa que realmente nos interese, tenemos que
encontrar el momento. Y para hacerlo, primero plantéate cuánto
tiempo puedes dedicar. Si crees que no tendrás tiempo de caridad,
haz una donación a la organización de orgullo pagano de tu
localidad o busca un proyecto de caridad que encaje en tus
preocupaciones.
Las
cuestiones a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión son:
¿Te preocupa el medio ambiente? Si es así, plantéate cambiar de
automóvil y cómprate uno híbrido o realiza una donación a alguna
causa como Friends of the Earth (www.foe.org).
Si te interesa la vida ecológica, podrías hacer un esfuerzo por
eliminar de tu casa los productos de limpieza o de higiene personal
poco respetuosos con el medio ambiente. Si no sabes por dónde
empezar, localiza un buscador de Internet y escribe “vida
ecológica” o “productos ecológicos”. Una dirección que te
puede ser de gran ayuda es www.greenpeople.org,
puesto que tienen una completa lista de productos y dónde
encontrarlos.
A
veces nos preocupa tanto recuperar el estado original del planeta que
nos olvidamos de compartirlo con otros seres vivos. Quizá eres
activista por la defensa de los animales. Podrías hacer una donación
a PETA (Personas por la Ética en el Trato de los Animales). Si la
palabra activista te parece muy radical, podrías intentar ayudar al
refugio de animales de tu ciudad. Algunas páginas web a tener en
cuenta son: www.petaenespanol.org
o la del International Fund of Animal Welfare (www.ifaw.org).
Curiosamente,
parece que nuestros hermanos y hermanas suelen olvidarse de nuestra
cruzada para conseguir una Tierra más limpia, más salvaje y más
respetuosa con los animales. En cualquier país, hay mucha gente que
pasa hambre, a la que abandonan o sufre abusos, desde niños a
personas mayores. Podrías considerar hacer una donación a un
comedor o un refugio público de tu ciudad. CARE es un excelente
proyecto comprometido con reducir la pobreza en el mundo:
www.care.org.
Para saber más sobre las donaciones a proyectos de caridad, hay una
página web maravillosa (www.justgive.org)
que proporciona una completa lista con un buscador propio para
personalizar la búsqueda.
Si
ves que dispones de cierto tiempo, podrías intentar colaborar como
voluntario con cualquiera de estas organizaciones. Podrías trabajar
en un comedor público durante la temporada de cosecha, crear cestas
con comida y juguetes para los más necesitados durante las fiestas
de invierno y ayudar en un jardín urbano con niños discriminados en
los meses de primavera. Verano es ideal para ayudar como voluntario
en el refugio de animales o en un campo de trabajo. Conocer a gente y
escuchar sus historias es muy enriquecedor. Cuando aprendemos más
sobre los demás, conocemos más sobre nosotros mismos. Compartir
nuestro tiempo y energía es el estado natural del hombre y un acto
de abertura y crecimiento espiritual.
Si
tienes una habilidad especial, podrías impartir clases en un refugio
o en un programa para padres adolescentes. Yo he localizado talleres
sobre escritura y movimiento. No te quita mucho tiempo de tu vida
cotidiana y la recompensa de saber que has abierto una puerta para
alguien es infinita.
No
olvides incorporar tu orgullo pagano a la actividad que elijas.
Invierte tiempo en acudir a las escuelas locales y explicarles qué
significa el paganismo para ti y tu familia (sobre todo si tienes
hijos que van a esa escuela). Ofrécete voluntario para liderar un
proyecto y un foro sobre cualquier fiesta pagana. Cuando mi hija de 9
años descubrió que me habían dejado fuera de la lista de
profesores, me propuso hacer juntas un libro sobre Yule durante las
vacaciones navideñas. Y, aunque al principio tuvo que justificar que
se trataba de una fiesta, insistió, demostró su punto de vista y
educó a sus compañeros de clase.
No
tienes que salir de tu círculo para celebrar el paganismo. Es algo
que tú decides. Puedes honrar tu espiritualidad en tu interior.
¿Cómo se hace? Las decisiones conscientes que tomes reflejarán tu
orgullo. Podrías llevar un tentáculo, una Triple Luna o un Hombre
Verde. Podría ser en forma de joya, ropa o algo más permanente y
jactancioso. En la espalda, llevo un tatuaje de la Triple Luna
cubierta de hiedra y un dios cornudo en un roble. Fueron parte de mi
iniciación cuando decidí salir del “armario de la escoba”. Hay
muchas formas de que los paganos se vistan para demostrar su
confianza en el camino que han tomado. En cualquier reunión, mira a
tu alrededor y verás distintos arquetipos, como la bruja hippie, la
curandera gótica moderna o la clériga medieval. No olvides nunca
que tus decisiones en el vestir pueden llamar la atención más de lo
que quizá puedas soportar. A veces, es mejor algo más discreto; las
joyas, por ejemplo, quedan muy camufladas en la ropa. Si las llevas
contra la piel siempre te recordarán lo que llevas en el corazón.
La
soledad funciona en todos los niveles de orgullo pagano. ¿No quieres
participar en el huerto comunitario, pero quieres consumir comida
orgánica? Pues cultívala tú mismo. Incluso una bruja de ciudad
puede tener hierbas en la cocina y un par de tomateras en el balcón.
Sé muy consciente de los productos que llevas a casa, ya sean para
comer o para limpiar. Acude a los puntos de venta directos de los
agricultores. Escribe artículos para publicaciones y revistas
paganas. Inaugura un grupo de discusión virtual.
Celebra
tu religión viajando a mecas paganas como Salem, en Massachusetts, o
a Stonehenge. O puedes elegir un destino que tenga una relevancia
especial en tu camino. Mientras estés allí, tómate el tiempo
necesario para vivir bien la experiencia. Llévate una cámara para
inmortalizar tu viaje y poder recordarlo más tarde. Comprométete a
realizar una visita cada año, o cada cinco años, o siempre que
quieras.
Demuestra
tu orgullo hablando de paganismo abiertamente con tus familiares y
amigos. Responde ampliamente a sus preguntas con educación. Predica
con el ejemplo ante tus hijos. Edúcalos sobre la historia del
paganismo. Llévalos a museos que honren el camino y a círculos y
reuniones. Ofréceles las habilidades que necesitan para explicar su
camino a los compañeros de clase. Ayúdales a programar proyectos
especiales para los sabbats y los esbats (celebraciones de Luna
llena). Y, lo más importante, demuéstrales que no te avergüenzas
de ser pagana; y que estás orgullosa de serlo.
Las
celebraciones del Día del Orgullo Pagano sólo se organizan una vez
al año. ¿Es suficiente para demostrar nuestro entusiasmo y alegría
por nuestro viaje espiritual? Hay muchas maneras de honrarnos a
nosotros mismos y a nuestra religión cada día. No tenemos que
comprar nada ni celebrar una fiesta para expresarlo, aunque reunirnos
con otras personas con caminos similares es satisfactorio y refuerza
las creencias. Es una forma más de expresar nuestro orgullo pagano
durante todo el año.
Sybil
Fogg