domingo, 16 de marzo de 2025

CHICOS

 – La luz es mas bonita entre la niebla – dijo el hombre sentado en el banco como si tuviera una herida en la espalda.

 – Estás ridículo. Aquí hay más contaminación que niebla – escupió su compañero alerta a la oscuridad del parque.

 – Es el precio del desequilibrio del progreso.

 – Deberías dejar de gastar tu cerebro en cosas como esa.

 – Por lo menos tengo más frases que pronunciar que tú. Toda tu opinión se reduce a los últimos cinco minutos del telediario.

 – Déjalo. Sólo estoy discutiendo por pasar el rato.

La niebla se arremolino en torno a los dos hombres, volviendo su mirada inquieta, haciendo aparecer la primera duda.

 – ¿Vendrá?

 – Nos dio su palabra y sé la zona por la que se mueve.

 – Puedes haber entendido lo que él ha querido.

 – Déjate de tonterías. Sabemos lo que tenemos que hacer tanto si viene como si no.

 – Ya, pero no me hacen ninguna gracia las consecuencias de su ausencia.

La niebla se enrosco entre sus piernas difuminando la punta de sus zapatos reforzados.

 – Esta niebla es demasiado espesa.

 – Pues no te quejes a mí. Dale una patada.

 – Ja. Ha pasado demasiado tiempo. No va a venir.

 – Nos iremos cuando llegue él y terminemos nuestro negocio.

La niebla se pegaba a su piel, se unía a su respiración.

 – Oye. Ya no veo nada.

 – Pues dame la mano, chico.

 – ¡Es suficiente! Yo me largo

La niebla adquirió la consistencia de una sabana en el frío viento anterior al amanecer.

 – Vale. Nos vamos.

 – No puedo ver nada.

 – Ya lo veo. Sólo vayámonos.

 – Dame la mano.

 – Vale.

No hay comentarios:

Publicar un comentario