"Cuenta una leyenda navarra que en el solsticio de primavera se reunían alrededor del fuego con la esperanza de que su luz, les guiara en momentos en que el alma zozobra.” Nuestro singular Diego Cortés, realiza esta experiencia, pues no consigue encontrar su camino. El peregrino observa, parece aprender.
Cuanto
más he de esperar,
Cuánto más he de buscar,
Para poder
encontrar
La luz que sé que hay en mí.
He
vivido en soledad,
Rodeado de multitud,
Nunca he conseguido
amar
Pues no me quiero ni yo.
Cuando
veas una estrella fugaz
Guárdala en tu corazón,
Es el
alma de alguien que consiguió
Dar a los suyos su amor.
Cuando
oigas a un niño preguntar
Por qué el sol viene y se va,
Dile:
"porque en esta vida no hay
Luz sin oscuridad".
Si
eres capaz de devolver
Con una sonrisa una traición,
Si
eres capaz de dar tu mano a quien
Con la suya te señaló.
No
eches raíces en un sitio, muévete
Pues no eres un árbol, para
eso tienes dos pies,
El hombre más sabio es el que sabe que su
hogar
Es tan grande como pueda imaginar.
(Coro)
El
mejor día es en el que el alma
Tiene hambre y sed,
No
olvides lo aprendido
No dejes de comprender.
Rodéate
de buenos
Y tú lo parecerás,
Rodéate de sabios
Y
algo en ti se quedará.
(Coro)
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