Los animales desempeñaron un papel preponderante en la construcción del mundo humano. Ayudaron a los hombres en los transportes, las comunicaciones, en la labranza y el mantenimiento del equilibrio ecológico, en el desarrollo de sus pensamientos.
Tal vez sea ese el motivo por el cual algunos animales fueron adorados y transformados en dioses, atribuyéndoles gran sabiduría.
Las sociedades “primitivas” mantenían un intenso contacto con la naturaleza. Son las más interesadas por el estudio de los animales, por los cuerpos celestes y por fenómenos naturales personificados. Este sistema de creencias y costumbres, llamado “totemismo”, es un esquema clasificatorio que permite aprehender el universo natural y social bajo la forma de una totalidad organizada.
Los animales en los métodos de adivinación
Los métodos de adivinación siempre fueron aceptados en las sociedades tribales de todos los continentes. Formaban parte de la cosmología de esos pueblos y, por ello, su estudio se convirtió en una de las maneras más eficaces de percepción del universo cultural al que pertenecían.
Su simbolismo es muy rico y se apoya en materiales diversos, que van desde objetos manufacturados, plantas y conchas, hasta partes de animales e incluso animales enteros.
Entre los indios americanos era común la interpretación del comportamiento de los pájaros; algunas de esas creencias se trasladaron incluso a las sociedades modernas, como es el caso de los presagios, anuncios de lluvia, etc. En África, uno de los continentes más ricos en métodos de adivinación, el uso de los animales es más frecuente que en otras regiones. “Ngombo” es un arte muy conocido en la región, y la palabra significa tanto el cesto usado en la adivinación como el espíritu del ancestro que preside los actos de adivinación. En este cesto se usan varios símbolos.
Las partes de animales son una constante: el adivino elige ciertas especies y relaciona sus comportamientos con los problemas concretos planteados por los consultantes.
La razón de la elección de ciertas especies es difícil de explicar. Muchas veces, se atribuyen a los animales reales rasgos que los vuelven fantásticos o monstruosos; por tanto, simbólicos y adecuados a la interpretación adivinatoria.
El león y la pantera simbolizan al jefe en la tierra, por ejemplo, mientras que el oso hormiguero, que habita en hoyos hechos en la tierra, representa a los muertos.
Partes de animales usadas en los cestos adivinatorios
Pequeño cuerno de antílope.
El movimiento balanceado en relación con puntos blancos y rojos pintados en el cesto responde si/no (bien/mal) a preguntas formuladas en la sesión.
Pata delantera del mono.
Su aparición es un buen presagio, se resolverá el problema.
Pangolín (parecido al armadillo).
Se usa para las molestias femeninas.
Pata de oso hormiguero.
Símbolo del pasado, de todo lo que está perdido en el tiempo.
Púa de puercoespín.
Su aparición en un rincón del cesto significa algo muy negativo.
“El espíritu del cazador”.
Cazar es una actividad muy valorizada y peligrosa: de ahí todas sus prohibiciones rituales. Se usa el diente de un animal abatido en una cacería, envuelto en una tela roja. La aparición de este diente en el rincón del ceso significa las exigencias del espíritu ancestral con respecto al ejercicio de la caza.
Garra o uña del águila real.
Indica que el problema proviene de un hechizo.
Pluma roja del pájaro llamado nduwa.
Problemas relacionados con los muertos.
Caparazón de tortuga.
Protección del acto adivinatorio.
Pata de lagarto de las lluvias.
Revela amores secretos.
Cabeza de camaleón.
Enfermedades causadas por hechizos.
Cabeza de serpiente.
El daño proviene de una serpiente enviada por un hechicero.
Concha.
Usadas en casos de embarazo y fecundidad.
Huesos, cuernos y garras de varios animales más.
Muchos de estos elementos se colocan en un cesto de paja con el fondo decorado con piel de gato montés o de otros animales, y en la sesión se “sacude” el cesto; se interpretan los elementos que aparecen por encima. El cesto se sacude varias veces según el diálogo que se establece entre el adivino y el consultante.
Símbolos animales en la astrología
Algunas civilizaciones antiguas construyeron un simbolismo astrológico complejo con sus sistemas de clasificación. Las clasificaciones que realizaron estas sociedades dependieron siempre de las creencias y prácticas a ellas asociadas. Sigue en vigor la pregunta: ¿por qué motivo las antiguas sociedades tomaban a las especies naturales como base de sus clasificaciones? La preferencia por el mundo animal y vegetal en la construcción de los sistemas clasificatorios se debe al hecho de que “proponen al hombre un método de pensamiento”. Por eso los animales están presentes en todos los sistemas astrológicos: el chino resulta ser el que pone más énfasis en su valor simbólico.
En la ASTROLOGÍA CHINA se suceden: la Rata, el Búfalo, el Tigre, la Liebre (o Conejo o Gato, según la interpretación), el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Cabra, el Mono, el Gallo, el Perro y el Jabalí (o Cerdo, según la interpretación).
En la ASTROLOGÍA ZODIACAL tenemos el carnero (Aries), el toro (Tauro), el cangrejo (Cáncer), el león (Leo), el escorpión (Escorpio), el centauro (Sagitario; medio hombre, medio caballo), la cabra (Capricornio) y el pez (Piscis).
En la ASTROLOGÍA VÉDICA aparecen el Mesha (el macho cabrío), Vrishabha (el toro), Kataka (el cangrejo), Smha (el león), Vrischka (el escorpión), Dhanus (el centauro), Makara (con cabeza de ciervo y cuerpo de cocodrilo) y Meena (los peces).
MAGIA DE LOS SERES MITOLÓGICOS EN EL SIGLO XXI
Muchos de los animales y seres mitológicos que aparecen en los famosos libros sobre Harry Potter provienen de la mitología y el folclore de varios países.
BASILISCO: Reptil fantástico al que se le atribuye el poder de destruir con su mirada o con su aliento. Se lo considera el rey de las serpientes, y huye del canto del gallo o la gallina, lo único que es capaz de matarlo. Nace de los huevos de sapos incubados por gallos.
CENTAURO: Entidad fabulosa, mitad hombre, mitad caballo, dominada por pasiones animales. Vive en estado salvaje, librado al desenfreno.
DRAGÓN: Monstruo fabuloso representado generalmente con garras, grandes alas y cola de serpiente. Habitualmente se lo concibe como un gran lagarto o víbora, alado, lanzando fuego por la boca. En Japón y en China los dragones no tienen alas.
ELFO: Es un genio del folclore escandinavo, que simboliza los fenómenos atmosféricos. En la mitología germánica es un genio diminuto, de físico masculino, travieso y malvado con niños y animales, aunque a veces puede ser bondadoso.
ESFINGE: Entre los egipcios y los griegos, monstruo fabuloso con cuerpo de león, cabeza y pecho de mujer. Proponía a los viajeros el famoso enigma: “¿Cuál es el animal que por la mañana anda a cuatro patas, por la tarde con dos y por la noche con tres?” Edipo logró descifrar el enigma y la Esfinge, derrotada, se lanzó al abismo. (La solución al enigma es: El Hombre, cuando nace va gateando, ayudándose con las manos; de adulto camina con las dos piernas y cuando envejece se apoya en un tercer pie, el bastón).
FÉNIX: Pájaro fabuloso, que vivía varios siglos, capaz de arder en una hoguera y renacer de sus propias cenizas. Según la mitología egipcia, al presentir su muerte, se elevaba hasta el Sol y se dejaba consumir por los rayos solares. En seguida renacía de sus cenizas. Se dice que tiene un plumaje dorado y una belleza extraordinaria.
GNOMOS: Personajes sobrenaturales que habitan el interior de la Tierra y custodian minas y tesoros.
GRIFO: Animal fantástico, alado, con cuerpo de león y cabeza de águila.
HADAS y DUENDES: Seres imaginarios representados por figuras femeninas y masculinas respectivamente, dotados de poderes sobrenaturales. Las hadas y los duendes están presentes en casi todas las culturas. En general habitan en los bosques, las fuentes y las lindes de los bosques. Se atribuye a las hadas una personalidad bondadosa. Los duendes suelen aparecer como criaturas traviesas, pero no por ello con un espíritu nada maligno.
HIPOGRIFO: Una variante del grifo, medio caballo, medio águila.
LICÁNTROPO: Hombre que, según ciertas creencias, tiene el poder de transformarse en lobo en las noches de Luna Llena y recuperar su forma humana al ocultarse ésta.
SALAMANDRA: Para algunos alquimistas, es un animal fabuloso indestructible al fuego. Benvenuto Cellini cuenta en sus Memorias que su padre le mostró una entre los leños encendidos de la chimenea familiar. En “Harry Potter y la Cámara Secreta”, Fred salva a una salamandra de la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas.
SIRENA: Ser mitológico, mitad pez o ave, mitad mujer, que, con su canto melodioso atrae a los navegantes y los arrastra al naufragio. En la cultura brasileña, la sirena más famosa en Iara. El escritor Álvaro Cunqueiro ha recogido tradiciones ligadas con las sirenas en Galicia.
UNICORNIO: Es un cuadrúpedo con cuerpo de caballo, un cuerno retorcido en la frente, barba de chivo y uñas hendidas. Según la leyenda, es el símbolo de la virginidad y la pureza. Dicen que beber por su cuerno sirve como antídoto de varios venenos.
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