domingo, 30 de agosto de 2026

NEPTUNO

A Neptuno se le considera el patrón de la Astrología, del esoterismo teórico y de todas las ciencias herméticas en general. Todas las concepciones de la Astrología están de acuerdo en que este planeta está más allá de nuestra realidad.


Para algunos astrólogos esotéricos, Neptuno no forma parte de nuestro sistema solar. Es un planeta que pertenece al sistema solar vecino y su trayectoria irregular alrededor de nuestro Sol se acompasa con una órbita más regular en torno al astro que actúa en las fronteras de nuestro Universo. La ciencia esotérica nos dice que la Tierra será cada día más sensible a las influencias externas y que también los excedentes energéticos que se desprenden de nuestro planeta penetrarán cada día más en los planetas ajenos al sistema. Pero a efectos astrológicos esas consideraciones sobran, ya que todos los astrólogos están de acuerdo en que Neptuno ejerce una influencia determinante sobe todo lo que está más allá de nuestra realidad. Por ello se le considera el patrón de la Astrología, de la parapsicología, del esoterismo técnico y de todas las ciencias herméticas en general, y ello es algo fácilmente constatable en un Horóscopo, ya que si en un tema particular Neptuno ocupa una posición clave, bien sea por los aspectos que forma con los demás planetas o por su posición en el Ascendente o en el Medio Cielo, podemos tener la certeza de que nos encontramos ante una persona con grandes predisposiciones para las ciencias ocultas. Mientras que si Neptuno está desdibujado y sin formar aspecto, los conocimientos de aquella persona no pasarán de lo convencional.

La función de Neptuno es, pues, la de aprovisionarnos en ideas que están más allá de las comunes y usuales. Son ideas que se encuentran en el manantial cósmico sin tener una forma concreta. Son ideas abstractas, que no han entrado jamás en servicio en las mentes de los hombres, y Neptuno se encarga de darles una forma mental, de convertirlas en conceptos susceptibles de ser utilizados en nuestra vida ordinaria. Por ello Neptuno es un planeta revolucionario, porque los conceptos nuevos que las ideas abstractas establecen, chocan con los antiguos, produciendo en las mentes convencionales un tremendo rechazo.

Neptuno es el gran revelador de la mecánica que acciona el Universo. Al encontrarse fuera de nuestro sistema, es como si lo contemplara desde lo alto de una montaña y pudiera ver toda la complejidad de su funcionamiento y avisarnos de lo que vendrá después, del mismo modo que quién por estar situado en un promontorio, nos podría avisar de dos trenes que avanzan en dirección contraria y que van a chocar. Lo cierto es que Neptuno, cuando se encuentra en un determinado signo, inspira las mentes de los hombres sobre las particularidades del signo en cuestión y sobre la posible utilización de las energías que el signo contiene. No cabe esperar que Neptuno actúe en contra de lo que nos han enseñado los profetas y los auténticos iluminados, ya que, del mismo modo que Cristo vino, no a derogar la ley antigua, sino a darle su cumplimiento, también Neptuno viene a confirmarnos, y lo hace mediante el razonamiento, la idea, lo que la moral tradicional nos ha enseñado, porque las leyes universales actúan de la misma forma en nuestro sistema que en los demás que forman las galaxias.

Sin embargo, Neptuno es particularmente nefasto cuando forma malos aspectos y cuando sus pulsiones nos vienen invertidas, porque entonces su mensaje nos llega tergiversado y lo que capta el individuo es que debe salirse del mundo convencional en que vive de una manera violenta, dando lugar a todos los escapismos que conocemos, desde el consumo de tabaco y alcohol hasta la drogadicción y la locura. En este sentido, Neptuno podría ser el responsable del narcotráfico y su clientela. Un Neptuno mal aspectado, en su posición radical o por tránsito, nos sugiere un horóscopo donde el individuo no tiene la cabeza bien asentada, que no sabe distinguir los contornos de la fantasía y de la realidad, y que tendrá tendencia a vivir al margen.

Cuando Neptuno transita por signos de Fuego –Aries-Leo-Sagitario-, nos instruye sobre las particularidades de la moral; nos hace comprender intelectualmente la razón de ser de las normas morales que nos han legado los fundadores de religiones; nos dice que esas normas no son caprichosas, sino que nos ofrecen, de forma lapidaria, las reglas del funcionamiento cósmico, de modo que si nos amoldamos a ellas las cosas nos irán bien, y si no las observamos nuestros asuntos se irán a pique. Esta comprensión nos permite integrarnos a la dinámica universal y vivir acompasados con ella.

Neptuno en signos de Agua –Cáncer-Escorpio-Piscis-, nos instruye sobre el poder de los sentimientos, de los deseos y nos revela que los sentimientos, que no obedecen a leyes ni normas, sino que buscan la satisfacción y el placer, deben subordinarse precisamente a esas leyes. Nos dice que cuando lo hacen, nuestra vida se torna exuberante y fecunda, y cuando no, avanzamos hacia la destrucción. Neptuno en signos de Agua eleva el tono de nuestros deseos, les da alas y convierte los individuos en seres superiores, en un alto modelo de Humanidad.

Neptuno en signos de Aire –Libra-Acuario-Géminis-, es donde mejor realiza su función de traer ideas abstractas al mundo del pensamiento concreto para que los individuos puedan darles una forma mental. Si las personas que tienen en sus temas Neptuno en esta posición son sensibles a sus influencias, se convertirán en los abanderados de un mundo nuevo, los portadores de una nueva civilización.

Neptuno en signos de Tierra –Capricornio-Tauro-Virgo- trabaja en la implantación de las ideas nuevas en la realidad material, y es entonces cuando el mundo se transforma realmente y empieza a funcionar con una nueva dinámica. Neptuno es un planeta lento y permanece estacionado en un sigo por espacio de 14 años. En ese espacio de tiempo, la economía, la organización de las empresas y los sistemas políticos se ven totalmente revolucionados.

Neptuno ha sido descubierto “recientemente” y la ciencia esotérica nos dice que la sensibilidad hacia un planeta empieza cuando su presencia en el Universo se descubre. Con ello quiero decir que en los pasados siglos las ideas han ido cambiando poco porque no se disponía de los servicios de ese gran revelador. En cambio, en el siglo XX las ideas tenían mayor fluidez y un nuevo mundo intelectual surgió de la actividad neptuniana.


Helio Zendael

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